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A los 31 años, varios de ellos junto con Boca por el mundo, Guillermo Barros Schelotto carga con un número considerable de momentos de los que se categorizan como cruciales. Si se piensa que tanto él como el equipo están bajo una mirada inquisidora, el de esta noche, ante Pachuca, se agrega a la nómina. El lo admite: "En la Copa tenemos que ganar mañana (por hoy). Es fundamental. Si no ganamos, hipotecamos la clasificación. En el torneo local faltan doce fechas y estamos a siete puntos; tenemos a Central y a River en la Bombonera, así que podemos acortar la diferencia. Pero en la Copa tenemos que ganar sí o sí", dice el Mellizo, que hoy volverá a ser titular después de 21 días, en la concentración del hotel Inter-Continental.
Y abunda sobre la cuestión cuando se le pide que analice el cotejo ante los mexicanos: "Es la primera final que nos toca jugar. El equipo tiene que decir presente y ganar, porque con un empate, Pachuca quedaría bien parado y a nosotros nos complicaría. Esta etapa nos está costando más que otras veces, pero si la pasamos, tenemos experiencia en las instancias que siguen y podemos sacar ventaja".
-Pero Boca todavía no da buenas señales...
-En este año todavía no apareció el equipo, salvo en algún partido, como con Independiente, Olimpo o Sporting Cristal. No dimos la imagen de un equipo que pueda ser campeón. Pero es algo que llegará en el torneo o en la Copa. En 2003, por ejemplo, aparecimos en Paysandú, y desde entonces el equipo fue imparable. Estamos a tiempo de aparecer y de revertir la situación. Pero los tiempos y las posibilidades se van achicando.
-¿A qué atribuís que no hayan aparecido todavía?
-Los factores son varios. Individual y colectivamente puede que no estemos en el mejor momento. Pero son situaciones entendibles en el comienzo de la temporada.
-Hace tiempo que no tenés continuidad... ¿Cómo te ves?
-Hablar de mi nivel personal es difícil, porque la última vez que jugué fue con Pachuca, a comienzos de marzo. Obviamente, no me gusta estar en esta situación; hubiese preferido jugar, pero el técnico se definió por otros delanteros. En otro momento tenía más continuidad y otra confianza, pero hay que revertirlo en la cancha.
-¿Sentís que eso te perjudica?
-Lo mejor es jugar la mayor cantidad posible, porque se toma ritmo y confianza. Es difícil jugar cada veinte días; lo mejor es hacerlo permanentemente.
-¿Benítez los retó anteayer?
-Nos dijo que Vélez fue mejor en el segundo tiempo, que futbolísticamente no podemos dar esa imagen en la que un rival es tan superior. Son cosas normales después de una derrota; otras veces se hacen en un vestuario, o no se hacen.
-¿Mantienen el hambre de gloria de los buenos tiempos?
-Sí, sí. A medida que más se gana, más cosas se quieren. Cuando conocés lo que es ser campeón querés repetirlo permanentemente.
-¿Sentís que existe esa lucha generacional con los más jóvenes?
-Es un vestuario con muy buena relación. Quizá desde afuera se intentó buscar pelea o algo que genere un mal vestuario. Pero eso no sucede. Es lógico que haya discusiones en la cancha. Se habló mucho de la diferencia de edades, de manera malintencionada o malinterpretada. No importa la edad sino lo que se pueda aportar al equipo.
-¿Cómo es Benítez?
-Es un técnico bastante sencillo, no es complicado en lo que pide. Lo entendemos y captamos su idea.
-Dijo que al equipo le falta alguien para la creación. ¿Es así?
-Obviamente que falta un diez, como lo tiene cualquier equipo, y los que jugaron tienen cualidades más defensivas. Pero hay que tratar de solucionarlo de otra manera, no diciéndolo, porque ya todos sabemos que hace rato que se busca un diez. Hay que tratar de resolverlo de otra manera; con un delantero más, o una actitud táctica más ofensiva que lo suplante.
-¿Sienten la obligación de ganar algo en este semestre?
-Sí, porque lo obliga la historia de Boca. Por lo menos tenemos que llegar peleando hasta lo último, en el torneo o en la Copa. En la Libertadores, como mínimo tenemos que llegar a la semifinal o a la final.
-¿River está mejor que Boca?
-Está mejor a nivel de resultados, sí... Ha jugado mejor que Boca, pero ningún equipo marcó una diferencia notable con los demás como para considerar que está para campeón.
-Recibiste una de las mayores ovaciones en los festejos...
-Me enorgullece que la gente que me tome como un ídolo. Era impensado y me encanta vivir esto.
-¿Qué le faltó a tu carrera?
-No pensé en eso, porque todavía no concluyó. Por ahora estoy conforme. Tal vez el día después me arrepienta de alguna decisión, pero por ahora estoy tranquilo.
-¿En qué decisión pensás?
-Quizás en la posibilidad de haber jugado en el exterior, o en haber vuelto a Gimnasia en algún momento. Pero por ahora no estoy arrepentido de haber decidido así.

