Sin avances: dos muertes y ningún imputado

A un mes del choque en la Panamericana entre las barras bravas de River y de Newell’s, la investigación no consigue pruebas para iniciar un proceso; las sospechas apuntan a los Borrachos del Tablón
Carlos Beer
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20 de mayo de 2003  

Ha pasado justo un mes, aunque por la vorágine de la actualidad parece mucho más tiempo. El 20 de abril último, en un hecho casi sin precedente en las páginas negras del fútbol vernáculo, se cruzaron las barras bravas de River y Newell’s en el kilómetro 94,5 de la Ruta Panamericana. La feroz batalla campal protagonizada por 900 individuos dejó un saldo de dos muertos, Claudio Puchetta y Claudio Ponce, hinchas de Newell´s, y una decena de heridos.

Si bien hay indicios para encontrar a los culpables y todas las pistas apuntan al núcleo central de los Borrachos del Tablón, el nombre con que se conoce a la barra brava de River, no se consiguieron los elementos probatorios suficientes como para que se produzcan novedades trascendentes en la causa.

Además, se supo de la existencia de diferencias en el seguimiento del caso entre el fiscal de Zárate-Campana, Marcelo Pernici, y la Policía Federal. Y, en otro punto oscuro, trascendió el malestar por la poca colaboración del ambiente del fútbol para esclarecer los incidentes, otro hecho común en este tipo de episodios.

Una semana atrás, los investigadores estuvieron en Rosario en busca de nuevos datos para la identificación de sospechosos. La misión no fue para nada sencilla, y hasta quedaron con la sensación de que estaban trabajando en soledad. "Tuve que buscar con un móvil a la gente para que declare. Tendría que tener una cola de gente dispuesta a colaborar. Hay que buscarlos, pedirles por favor y decirles que nadie se enterará de que declararon. El único que se interesó fue el padre de Puchetta, una de las víctimas. El también buscó a las personas que puedan aportar algo, pero no lo logró", se quejó Pernici. Por eso, su idea es regresar a Rosario, posiblemente esta semana, para lograr más precisiones en la búsqueda.

Después del paso de los investigadores por la ciudad santafecina hubo un hecho que molestó a varios de los declarantes porque, dicen, habría trascendido su identidad: varios de ellos fueron visitados por abogados de Buenos Aires que les ofrecieron sus servicios frente a una posible querella a los encargados del concesionario de los peajes en el lugar del choque.

Pero más allá de eso, se pudo avanzar y centrar las sospechas en un círculo no mayor a las 30 personas, luego de cotejar fotografías de más de 300 sospechosos, todos pertenecientes a la hinchada de River. "Todavía voy a esperar un poco más para hacer ruido. Tengo buenos datos, pero necesito averiguar algo más. Cuando haya ruido, será muy fuerte", agregó el fiscal.

Otras fuentes judiciales agregaron tres datos más importantes en el curso de la investigación:

1) Existe mucha indignación por la falta de colaboración de las dirigencias encabezadas por José María Aguilar, presidente de River, y Eduardo López, titular de Newell’s. Por eso no se descarta que sean citados a declarar en un futuro no muy lejano, aunque se duda de que puedan aportar datos relevantes a la causa.

2) Tampoco hay confianza en la ayuda que pueda brindar la Policía Federal. En aquella ocasión, en las horas anteriores a los hechos del 20 de abril, hubo quejas de la bonaerense porque sus pares de la Federal no habrían colaborado con la información de inteligencia previa necesaria en estos casos, cuando un grupo tan numeroso de gente peligrosa se traslada por las rutas del país.

Por eso, para datos futuros, y por más que la Policía Federal tenga la infraestructura necesaria, en caso de precisar nuevas filmaciones, los investigadores no le pedirían ayuda a esa fuerza. Este dato muestra a las claras los problemas que existen en nuestro medio para avanzar en investigaciones relacionadas con este tema, donde las luchas internas también juegan...

3) En las próximas semanas puede haber novedades importantes, de acuerdo con los movimientos que realicen los principales sospechosos. Hay una fecha en el almanaque que se debe tener en cuenta: por la 14ta. fecha del torneo Clausura, jugarán el 1º del mes próximo Boca v. River. Ese día, además del operativo de seguridad de rigor que suele acompañar al superclásico, habrá más ojos atentos al movimiento de ambas hinchadas.

Pasó un mes desde las últimas dos muertes en el fútbol argentino. Otras dos víctimas que reclaman justicia. Y la Justicia, que lucha como puede, a paso lento, con poca colaboración.

Una idea fija: la venganza

ROSARIO.– Claudio y Melena por siempre presentes, reza la bandera que la barra brava de Newell’s tiene como estandarte, para recordar a Claudio Ponce y Claudio Puchetta, los dos hinchas muertos en el enfrentamiento en el kilómetro 94,5 de la ruta Panamericana, hace un mes.

A simple vista parece un testimonio pacífico, un recuerdo inofensivo por parte de sus pares. Pero el nuevo himno que entona la parcialidad rojinegra da por tierra con dicha presunción. "River no tenés perdón, River no tenés perdón, los vamos a matar a todos la p..", canta provocante y a modo de ultimátum.

La hinchada leprosa se juró vengar la muerte de sus compañeros. Algunos rumores indicaban que dejará pasar un tiempo, ya que lo reciente del hecho provoca que haya mayores controles por parte de la Justicia y de la policía. Hasta se llegó a hablar de una descabellada alianza estratégica con las barra bravas de Rosario Central, que también tuvieron enfrentamientos con los de River en este torneo en la misma ruta.

La barra brava leprosa irá por una venganza. La policía y la Justicia están avisadas.

Las familias, con su dolor a cuestas, no hicieron ninguna presentación en los Tribunales.

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