Sin estigmas: San Lorenzo dio el salto y ganó la Copa Mercosur

Tras un arranque adverso, obtuvo su primer título internacional al superar a Flamengo por 4 a 3 en los penales, luego de igualar 1 a 1
(0)
25 de enero de 2002  

Festeje Ciclón. Festeje campeón. Festeje que usted se lo tiene merecido. Todos, sin excepción, tomados de la mano, celebraron una vuelta olímpica interminable. Porque sí, después de casi 94 años de existencia, pudo gritar campeón en un torneo continental, esa espina que tenía clavada en el pecho. Anoche, ese dolor se transformó en felicidad, en festejo loco, en puños apretados en lo alto del Nuevo Gasómetro, en desahogo por tantas frustraciones. La victoria por 4 a 3 ante Flamengo , en los penales, luego del empate 1 a 1, desató el delirio de un pueblo azulgrana que hace tiempo luchó por esta consagración. Ahora sí: San Lorenzo es el nuevo campeón de la Copa Mercosur , en su última realización, el primer equipo argentino en obtenerla luego de los dominios brasileños con Palmeiras (1998), Flamengo (1999) y Vasco da Gama (2000).

Es cierto que tuvo que sufrir más de la cuenta como cuando estuvo dos veces abajo en la dramática definición por penales.

Sufrió antes cuando Leandro Machado puso el 1 a 0 con un cabezazo por el segundo palo.

En medio del silencio, el Ciclón tuvo el empate con un fortísimo tiro libre de Serrizuela que dio en el palo derecho de Julio César y con otro disparo de Romagnoli que se fue cerca del poste.

En el segundo tiempo Flamengo, con la ventaja por 1 a 0, hizo su negocio. Intentó aguantar la pelota y hacerla correr para poner nerviosos a los jugadores de San Lorenzo. Entró Pusineri por Franco, para darle más empuje.

El árbitro Ruiz fue permisivo con los brasileños, que utilizaron sistemáticamente las infracciones para parar a los locales.

Pero San Lorenzo fue, Erviti se soltó y tiró el centro que Estévez , luego del un rebote en el arquero, trasformó en el 1 a 1.

Final y delirio. El ingeniero Manuel Pellegrini, al borde del llanto, no para de abrazarse con los jugadores, con "sus" jugadores. Esos que lograron convencerlo para que se quede cuando el técnico recibía todos los días llamados de Boca o de clubes europeos. Bernardo Romeo, a la distancia, no podía quedarse afuera de la celebración y se une en un abrazo imaginario con el Beto Acosta, el veterano de 35 años al que Berny le dejó el puesto de goleador para la segunda final, luego de marcharse a Hamburgo tras el empate sin goles en el Maracaná.

Muchos dirán que no todos le dieron valor al torneo; que otros directamente lo encararon con suplentes, pero la Copa Mercosur vale lo suficiente como para sentirse orgullosos del proceso, de haber dejado en el camino a rivales como Olimpia, Flamengo, Nacional de Montevideo, Cerro Porteño y Corinthians. En todo caso, le restarán importancia quienes no la hayan ganado y utilizarán ese recurso como excusa.

Anoche festejaron todos en el Bajo Flores con Romagnoli, Leo Rodríguez, Franco, Estévez, Saja; pero es imposible no mezclar los tiempos y trasladarse al viejo y añorado Gasómetro de la Avenida La Plata. Aparece la imagen de los goles del Gringo Scotta, los Carasucias, los Matadores...

ADEMÁS
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?