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Por Esteban Lafuente
Para LA NACION
El desafío estaba planteado, sobre todo para sus compañeros. Los futbolistas de Racing y Boca sabían que no iban a contar con Giovanni Moreno ni con Juan Román Riquelme. Tampoco con Patricio Toranzo ni Walter Erviti, los mediocampistas más desequilibrantes y técnicos de ambos planteles. Entonces, cada uno debía reemplazarlos a su manera. Sin embargo, ningún volante se destacó y las figuras de la noche fueron Pablo Mouche, autor del gol del triunfo, y Javier García, cuyas manos fueron tan cuestionadas durante la semana por los errores que había cometido ante Godoy Cruz, en la 1a fecha del Clausura.
García tuvo tres intervenciones importantes, en el arranque del partido y frente a dos cabezazos, uno de Respuela, y el restante de Lugüercio y un remate de Teófilo Gutiérrez en el final. Además, mostró seguridad en los centros y no se complicó, con el antecedente de los errores frescos en la Bombonera.
Sin Gio ni Román, la coincidencia fue que tanto Miguel Ángel Russo como Julio César Falcioni modificaron sus esquemas tácticos y decidieron jugar 4-4-2, sin enganches. El balance final fue que, más allá de las buenas intenciones y las entregas de los dos, no pasaron inadvertidas las ausencias de Giovanni y Román. Ningún futbolista logró eclipsarlos y hacerlos olvidar en una noche con más fricción que buen juego. ¿Quiénes los reemplazaron? Las responsabilidades corrieron por parte de Juan Carlos Respuela y Raúl Poclaba en la Academia, mientras que Diego Rivero y Nicolás Colazo, ambos de buenos rendimientos durante el verano, tuvieron la chance de ser titulares en el equipo xeneize.
Respuela, que había ingresado el fin de semana pasado ante Alll Boys, tuvo un despliegue interesante. Aportó manejo del balón y buenas sociedades con Licht, quién más se proyectó por el lateral izquierdo. Quizá no tuvo apariciones tan constantes porque Racing decidió atacar más por el sector derecho con Pillud. Ante la desventaja, Russo decidió sustituirlo por Bruno Zuculini.
A Raúl Poclaba se lo vio más nervioso. Fue de mayor a menor. Se ubicó más retrasado que Franco Zuculini, pero –aunque luego fue reemplazado por Bruno Zuculini– tuvo un rendimiento correcto.
En Boca, Rivero fue el volante más desequilibrante, el que generó más peligro ya fuera con piques, proyecciones y remates de media distancia. Tal fue así que en el primer tiempo exigió a De Olivera, que mandó la pelota hacia un costado. Al final se cansó y se fue expulsado por doble amonestación.
Colazo, en cambio, intermitente, discontinuo, perdió más de lo que ganó en el duelo por la banda con Iván Pillud. En la segunda etapa sí se proyectó más y generó con sus desplazamientos un tiro libre peligroso en la puerta del área, infracción que derivó en un remate de Somoza que se fue cerca del palo izquierdo del arquero. Pero Colazo no fue el del verano.
Ambos, está claro, generaron menos que en sus presentaciones en el Clausura. La Academia empujó con pelotas paradas pero no pudo vulnerar a García. Boca se alejó bastante de las 15 situaciones que generó ante Godoy Cruz en la Bombonera, pero también sufrió mucho menos en defensa. Y cuando Racing preocupó, lo salvó García.
Javier García se había ido muy mal por los errores que había cometido ante Godoy Cruz, pero ayer se acordó de Falcioni: "Le agradezco a Julio la confianza de la semana. Estábamos necesitando un triunfo así, en una cancha difícil y en un clásico", dijo el N° 1 xeneize.
El día después de los incidentes en la comisión directiva de Boca, que tuvo como protagonistas a los dirigentes José Beraldi y Marcelo London, Jorge Amor Ameal opinó en declaraciones a Radio 10: "La discusión existió, es cierto, pero descarto que haya habido golpes y acusaciones. Lo que pasó muestra una manera de ser y de manejarnos de nosotros. Vivimos y sentimos esto de una manera muy pasional y por eso a veces se dan hechos como los de anoche [por anteanoche]", y agregó: "Esto no le hace bien al club. No le hace bien a Boca, no es bueno, pero se da porque estamos en un año electoral. Habíamos arreglado con todas las corrientes políticas que no íbamos a hablar de la campaña hasta el 30 de junio y que debíamos dedicarnos a gestionar, pero pasó".



