Sobre arenas movedizas: lo que le espera a Sebastián Beccacece en Independiente

El "día 1" de Sebastián Beccacece al frente del plantel de Independiente; a su derecha, el presidente Hugo Moyano
El "día 1" de Sebastián Beccacece al frente del plantel de Independiente; a su derecha, el presidente Hugo Moyano Crédito: Prensa Independiente
Rodolfo Chisleanschi
(0)
18 de junio de 2019  • 08:00

Hasta el lunes por la mañana, la trayectoria de Sebastián Beccacece registraba dos momentos de los denominados "bisagras". Uno, allá lejos y hace tiempo, tuvo lugar cuando Claudio Vivas, el excolaborador de Marcelo Bielsa, le presentó a Jorge Sampaoli; el siguiente, cuando en 2016 decidió separarse de su jefe después de 13 años de trabajo en común para iniciar una nueva carrera por su cuenta que solo interrumpió para ayudar al técnico de Casilda en la selección nacional. Habrá que esperar acontecimientos, pero quizás el lunes este rosarino flaco, pelilargo y de movimientos eléctricos haya marcado en su currículum su tercera muesca imborrable.

El predio que Independiente posee en Villa Domínico lucía solitario y tristón cuando, acompañado por el presidente Hugo Moyano y el secretario general Héctor Maldonado, Beccacece estrechó la mano de cada uno de los integrantes del plantel de Independiente y comenzó una historia que nadie mejor que él mismo sabe que echa a andar sobre arenas demasiado movedizas.

Las frases que el exentrenador de Defensa y Justicia dejó caer desde el día de su nombramiento, y la exitosa campaña realizada con el Halcón (subcampeón de la Superliga 2018/19) alimentan la esperanza del simpatizante Rojo pero no alcanzan para despejar el panorama. Beccacece confesó que su pretensión es "enamorar" al hincha y aseguró que sus futbolistas "se van a sorprender" con el trabajo que realiza su cuerpo técnico. Pero en el fondo es consciente de que asume bajo un cielo tan nublado como el de estos días de invierno.

Los dos años y medio de Ariel Holan al mando del Rey de Copas acabaron con un saldo cuya valoración es bien diferente según desde donde se mire. Positiva, si se toman en cuenta la recuperación del orgullo y la identidad lograda durante su primer año de gestión o su aporte para renovar las estructuras del club. Negativa, si se miran los resultados del último año y medio, la relación precio/calidad de los refuerzos que llegaron durante su mandato, o la cantidad de polémicas con jugadores, colaboradores y dirigentes que envolvieron su paso por la entidad de sus amores. El resultado, en todo caso, es una situación tormentosa.

La conquista de la Copa Sudamericana no apaciguó la urgencia de protagonismo en el ámbito local, el plantel no logró dar muestras firmes de jerarquía en los momentos decisivos y los números de la tesorería impiden pensar en grandes refuerzos.

La mixtura suena inquietante para un técnico que llega por primera vez a un equipo grande de la Argentina, sin más espaldas que su carácter pujante, sus indudables conocimientos, su estilo acorde a los tiempos modernos y una sorprendente campaña en un club donde las expectativas y las exigencias son mucho menores que en el Rojo.

El entrenador rosarino, en todo caso, no piensa ahorrar esfuerzos para cumplir con sus objetivos. Comenzó a preparar la pretemporada en el mismo instante en que firmó su contrato. El predio de Domínico pasó a ser su segunda casa desde mucho antes que los jugadores regresaran al trabajo con la idea de absorber la mayor cantidad de información posible sobre todo lo que implica Independiente. Pidió unos días de estudio para decidir con quiénes va a contar y quiénes deberán buscarse nuevos destinos, y solicitó algunos refuerzos que la directiva aún no logró resolver.

La reducción del plantel es un tema que los dirigentes ya le habían planteado a Holan cuando creían en su continuidad. La cantidad de contratos profesionales y las cifras en dólares de muchos de ellos son un nudo en la garganta del club. Aflojarlo es la prioridad y esto significa desprenderse de uno o más de los jugadores cuyas fichas vienen resultando demasiado caras en función de sus rendimientos -Gastón y Francisco Silva, Fernando Gaibor, Silvio Romero.- , y al mismo tiempo restringir los gastos en incorporaciones.

En el primer apartado se optó por no renovar los préstamos ni hacer uso de las opciones por Emanuel Brítez, Ezequiel Cerutti y Guillermo Burdisso. Para el segundo, ya se sabe que de los primeros cuatro nombres tirados sobre la mesa no llegarán ni Alexis Mac Allister ni Emmanuel Gigliotti. Las gestiones por Lucas Menossi y Alexander Barboza permanecen empantanadas y lo único concreto por ahora son los regresos de Domingo Blanco y Gastón Togni, a quienes Beccacece dirigió en el Halcón, junto a otros nombres conocidos que todavía deberán convencer al Flaco nacido en Rosario para tener un bonus track en Avellaneda.

Será con estas armas -en apariencia, menos poderosas a las que pueden esgrimir Boca, River o Racing, por ejemplo- y en medio de un clima de impaciencia creciente que trabajará Sebastián Beccacece.

Su aval descansa en su capacidad de convicción para dotar a un equipo de un funcionamiento cautivante y ganador, es decir a la altura de la historia de Independiente. Y en un par de ventajas a tener en cuenta: ninguna de estas realidades le era desconocida al momento de estampar su firma; y sobre todo, es muy probable que después de haber vivido desde adentro el traumático paso de la selección nacional por el Mundial de Rusia ya no haya arenas movedizas que lo asusten.

Préstamos que acaban: un invierno con regresos deseados (... y no tanto)

De la decena de jugadores que vuelven a Independiente de sus préstamos solo Domingo Blanco y Gastón Togni, figuras del Defensa y Justicia subcampeón que dirigió Sebastián Beccacece, tienen su puesto asegurado en el plantel. El repaso es largo: Lucas Albertengo (partió en 2018; jugó en Rayados de Monterrey y Estudiantes; es candidato a emigrar, aunque si no llega ningún 9 podría quedarse); Damián Martínez (no hubo acuerdo con Unión para hacer un trueque por Brítez, pero aun así podría seguir en Santa Fe o ir a Rosario Central); Lucas Villalba (Aldosivi fue su último destino; le darían el pase libre); Julián Vitale: (renovaría el préstamo con San Martín, de Tucumán), y Ezequiel Denis (completó un buen torneo en Almagro; pidió quedarse y tiene alguna chance de conseguirlo).

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.