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Algunos opinan que no hay nada mejor que los tiempos de expectativas. Que esas épocas en las que todo está por llegar se saborean, incluso, más que las de las concreciones. Si eso es así, a la familia Loeschbor le sobran razones para vivir días de intenso disfrute. La principal es la casi inminente llegada del primer hijo. "Es varón y se va a llamar Bautista", dice Gabriel, que parece imponer su voz con tanta firmeza como la que transmite en la defensa de Racing, mientras María Angélica, su esposa, asiente. La complicidad feliz se respira en el departamento de Caballito que ubicaron gracias a la ayuda de Claudio Ubeda, que vive en el mismo edificio.
De lo laboral viene el otro motivo de satisfacción. El defensor, nacido en Santa Fe hace 24 años, es uno de los sostenes de la campaña de la Academia, puntera e invicta junto con San Lorenzo. Una realidad que al Flaco lo sorprende. "Si me preguntaban antes de empezar el campeonato decía que no esperaba que estuviéramos tan alto y sin haber perdido ningún partido. Es que era un equipo nuevo, con diez muchachos recién llegados. No se puede poner once jugadores en la cancha y pedirles así nomás que hagan diez puntos lo que uno le pide. Eso siempre lleva tiempo", dice.
-¿Y a qué se debe la campaña?
-El equipo es consciente de que el arranque era duro. Creo que todavía nos falta mucho, pero las ganas que tenemos nos llevaron a ganar partidos aún jugando mal.
Al Flaco no es fácil pedirle vaticinios aventurados o desafiantes. Prefiere la discreción. "Creo que en ningún momento nos sentimos candidatos. Un equipo nuevo siempre empieza mal, pero a nosotros eso no nos pasó, lo cual nos da más tranquilidad para trabajar", comenta.
-Contra Belgrano tuvieron la oportunidad de escaparse en la punta y no lo lograron. ¿Sintieron la presión?
-No. Más que sentir la presión, el equipo trató de buscar el gol y no se nos dio en el primer tiempo. Después estuvimos imprecisos y eso nos perjudicó. Y ya que no se podía ganar, teníamos que cuidarnos de no perder. Decían que Belgrano era accesible, pero ya no hay partidos fáciles.
-¿Será que se sienten más cómodos jugando como visitantes?
-En casa y con tanta gente uno sale con la obligación de ganar sí o sí. En realidad, en todos lados, pero como locales con más razón. En mi caso me siento igual. Jugar de local a uno le da más fuerza. A lo mejor la gente no nos reprocha nada porque estamos haciendo un buen campeonato y venimos ganando. Pero por ahora sentimos la presión a favor.
-¿Qué es lo mejor que tienen?
-Las armas fundamentales del equipo son el orden y las ganas. A lo mejor sin tanta claridad, pero con fuerza, se ganaron partidos por empuje y por ir a buscarlos.
-¿Y lo peor?
-El manejo de la pelota. Estamos a mil para recuperarla, y cuando lo hacemos seguimos a mil en vez de poner la pausa y manejar el partido.
-Para algunos de tus compañeros, River y San Lorenzo están un escalón arriba. ¿Pensás igual?
-San Lorenzo y River, especialmente San Lorenzo, tienen la misma base. Eso simplifica todo. Pero no veo a ninguno que esté por arriba ni por debajo nuestro.
-Ustedes dicen estar armados de atrás hacia adelante. ¿Te sentís fundamental por eso?
-Creo que sí... La defensa cumple un papel importantísimo en este esquema. Cuidando el cero, uno tiene noventa minutos para hacer un gol.
-¿Racing es lo que imaginabas antes de llegar?
-En este poco tiempo me di cuenta de lo grande que es, por la gente que lo sigue, aun cuando hace tanto tiempo que no sale campeón. Eso me sorprendió.
-¿Cuándo podrás decir si estarán o no para campeones?
-Sólo en las últimas fechas se verá si somos candidatos. Cuando llegamos, el equipo peleaba la promoción, y sabíamos que si lo hacíamos protagonista ni íbamos a tener que pensar en eso. Y ese es el objetivo: llevarlo bien arriba para dejar eso de lado y pensar en pelear el título.
-¿Y se les borró o no lo de la promoción?
-No, eso está siempre ahí, pero sabemos que si logramos llevarlo arriba, eso se borra solo.
Loeschbor defiende el esquema que Reinaldo Merlo impuso en Racing. "Cualquier DT inteligente debe cuidar primero que al equipo no le hagan goles y después atacar. Y él es inteligente. Además nos da confianza, y es uno más dentro del grupo, no un intocable con el que no se pueda hablar".


