Tigre es la víctima de una canallada

Cristian Grosso
Cristian Grosso LA NACION
Tigre tuvo un cierre formidable en la Superliga, pero perdió la categoría
Tigre tuvo un cierre formidable en la Superliga, pero perdió la categoría Fuente: LA NACION - Crédito: Fernando Massobrio
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7 de abril de 2019  • 18:30

Desde que los ingredientes estéticos se declararon en fuga, la incertidumbre, la emoción y la paridad se instalaron como valores preciados en el fútbol argentino. Que un escenario infartante, al menos, compense tanta opacidad. Entonces, la resolución del descenso pasó a cotizar casi como la definición del título. Con un alto grado de injusticia deportiva, por cierto, porque los promedios invitan a los atropellos de la sinrazón. Los promedios, injustos y distorsivo, hace años que no detienen sus canalladas. Tigre sumó 36 puntos y finalizó noveno en la Superliga , una campaña que hasta lo clasificó para la Copa Sudamericana..., que no podrá jugar porque al descendido parece que hasta le corresponde el destierro. Caerá en la B Nacional por el arrastre de tres temporadas, una trampa que blinda a algunos y hunde a otros. Que desfigura la realidad. "En una liga más seria, esto no nos pasaba", resumió con crítica resignación Walter Montillo .

Desde que se reinstalaron, en 1983, menos de veinte veces coincidió que los descendidos por este sistema y los que hubiesen perdido la categoría directamente por ocupar los últimos casilleros de la tabla fueran los mismos equipos. Después, hubo decenas de injustos beneficiados e ingratos perjudicados. La tabla tradicional y la del promedio, indefectiblemente, se han chocado. ¿Quiénes tendrían que haber perdido la categoría sí, como en todo el planeta sensato, el descenso le hubiese tocado a los cuatro que cerraron las posiciones? Argentinos, San Martín de Tucumán, Colón y San Lorenzo. Apenas uno hubiese coincidido, los tucumanos, que solo contaron con 25 partidos para defenderse. Tigre es la víctima moderna. Un imaginario cuadrangular entre los cuatro señalados que ayer se jugaron la categoría, en función de los resultados de los choques entre sí en la Superliga, hubiese finalizado con Tigre arriba, con 7 puntos, seguido por San Martin (SJ), con 5, Belgrano con 4, y Patronato, sin puntos. Increíble. El 'Matador' terminó 24° de 30 en 2017; fue 24° de 28 en 2018, y 9° de 26, en 2019. Sin promedios, no hubiera descendido en ninguna de las tres temporadas. Inaudito.

¿Quiénes se sentarán en la silla eléctrica en la temporada 2019/20? ¿Quiénes están advertidos? Newell´s, Gimnasia, Rosario Central... y Patronato, los promedios más devaluados. Comenzarán coaccionados. Pero ni ellos ni el resto saben de qué torneos dependerán. Los próximos formatos aún son una intriga. En principio, desde agosto se jugará un torneo corto de 23 fechas, y en enero de 2020, otro, de 12 jornadas con dos grupos y un interzonal de clásicos. Entonces, los promedios condenarán a otros cuatro. Para seguir desguazando al Frankenstein de 30 equipos que impuso Julio Grondona como última acción de gobierno. Porque el fútbol argentino no se ahorra disparates, los engendros son su debilidad.

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