

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
ROSARIO.- En la historia reciente de Tiro Federal no existen muchas diferencias con lo que bien podría ser el argumento de una película taquillera. Un grupo de personas se hace cargo de un club del barrio Ludueña al borde de la desaparición y logra sacarlo adelante. En aquel momento ni siquiera el fútbol, su única razón de ser, tenía la posibilidad de medirse mano a mano con el resto de los clubes de una ciudad que respira fútbol en cada rincón. "Un club con un pasado de recuerdos y un presente de olvidos." Como es de esperar, supera los escollos que se le presentan, no deja de ganar partidos y campeonatos y todos se abrazan en un final tan feliz como esperado por los protagonistas.
Claro que esta historia a priori romántica debe llevar también una aclaración. Porque hay que inscribirla en un contexto en donde el fútbol ha dejado de ser un mero entretenimiento para transformarse en un negocio. Tampoco se trata aquí de cuestionar eso. Sí de destacar el trabajo responsable de ese conjunto de dirigentes comandados por el presidente Carlos Dávola un empresario de las finanzas. Se hizo cargo del club, invirtió dinero y lo llevó, en apenas 8 años, de la categoría B del campeonato de la Asociación Rosarina de Fútbol a la primera división del fútbol argentino. Algunos lo consideran un milagro, aunque el propio presidente descree de ese premisa: "Si se trabaja a conciencia, se planifica y se cumplen los objetivos, todo es posible", destaca.
La dirigencia se ha caracterizado por mantener un estricto control en su presupuesto. Los sueldos de los jugadores son depositados al día, y las quejas han podido llegar a la hora de renovar contratos, ya que muchas veces lo pretendido por una y otra parte no coinciden. "No suelta la chequera", se rumorea por lo bajo sobre Carlos Dávola.
La primera etapa seguramente será de aprendizaje y de transición y habrá un objetivo principal: mantener la categoría. El presidente lo reconoce así y trabaja para ello. Los primeros pasos parecen ser certeros. Contrató a un director técnico con experiencia como el profesor Jorge Castelli e incorporó a jugadores de primera división en actividad como Jorge Vivaldo, Rodolfo Aquino y Daniel Tilger, entre otros.
La llegada de Tiro Federal a la categoría de privilegio le da validez a una sentencia que los jugadores de fútbol confiesan ante cada partido. "Dentro de la cancha somos once contra once." De poco parecen valer la estructura y el acompañamiento de la gente cuando entra a rodar la pelota. Si Boca se enorgullece de su "jugador Nº 12", de que ganan partidos, los hinchas de pura cepa del Tigre que acompañan en su estadio de barrio Ludueña, no superan los dos mil, pero su pasión no se queda atrás. Apenas una decena de hinchas lo acompañó por tierras jujeñas en el momento del ascenso, la inolvidable noche del 25 de junio del 2005.
Tiro entrará por la puerta grande ya que el domingo próximo visitará a River Plate en el Nuevo Gasómetro, debido a que los millonarios tienen el Monumental suspendido. Será a la vez el final feliz de una película que algunos creyeron de ficción y el inicio de otra que quizás también pueda sorprender.

