Todo pasa: Colón y Unión, a la cancha pese al caos

Los planteles santafecinos se preparan como pueden para afrontar sus compromisos en el Clausura; ayudar es la prioridad de los jugadores
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7 de mayo de 2003  

SANTA FE.- Los planteles de Unión y Colón no se olvidan de la emergencia, aunque no dejan de trabajar porque saben que están inmersos en un sistema que suele acelerar sus movimientos en situaciones como las que vive esta capital desde hace una semana por las inundaciones. Los jugadores están envueltos en la preocupación. Los que son oriundos de esta ciudad tienen familiares, amigos, o ellos mismos residen en la zona perjudicada. Otros, que saben de la gravedad que deriva de la emergencia, buscan formas de ayudar.

Varios futbolistas no pudieron eludir el contacto directo con la inundación. En Colón, Jorge Bontemps, Ezequiel Marini y Diego Rivas sufrieron anegamientos en sus viviendas, y aunque padecieron momentos de alta tensión, pudieron resguardarse trasladándose a domicilios de sus familiares. En Unión, los casos más patéticos los vivieron Martín Valli, cuyos padres, hermano y su familia política, que residen en Recreo, debieron ser asistidos, y Diego Olivera, que reside en una zona muy próxima al Hospital de Niños Dr. Armando Alassia, donde el agua alcanzó cuatro metros de altura.

"Nunca antes viví una situación similar, de tanta angustia. Mis padres, mi hermana y mis suegros debieron salir del pueblo, que rápidamente se inundó, y sólo les dio tiempo para retirar algunas cosas. Las mujeres vinieron a mi casa (en Santa Fe), pero los hombres se quedaron a cuidar las viviendas de los saqueos. Sólo el lunes regresaron para limpiar y ver lo que quedó, que es un desastre. El fútbol no se va a detener... somos humanos y yo voy a seguir dando una mano donde lo necesiten", contó Martín Valli, defensor de Unión.

Otros jugadores del plantel fueron voluntarios anónimos durante la emergencia. Algunos no dudaron en remar en canoas o piraguas para ayudar a evacuar a sus amigos.

En Colón, la idea es ayudar como se pueda. "Creo que los jugadores tenemos que unirnos para devolverle a la gente, sea hincha de Colón o de Unión, lo que nos brinda. Hablamos con Leo Díaz y Castagno Suárez, de Independiente, que jugaron en Colón, y se comprometieron a ayudarnos a armar un cotejo a beneficio", señaló Ariel Pereyra, capitán de Colón. La idea, avalada por Futbolistas Argentinos Agremiados, es que jueguen en Buenos Aires, en fecha por confirmar, dos equipos integrados por dos jugadores de cada plantel, más aquellos que se sumen por voluntad propia a colaborar.

Los directivos de la mayoría de los clubes de la AFA han expresado su solidaridad para con las instituciones locales, luego de conocidos los primeros resultados de la inundación.

La AFA también prometió asistir en el caso de los perjuicios detectados. Los mayores, como se sabe, los padeció Colón, cuyo plantel volvió a los entrenamientos sin la indumentaria correspondiente, ya que fue severamente dañada por el agua que ingresó en el estadio.

Entre los dirigentes también se están buscando alternativas para colaborar con los inundados. Es probable que se solicite a los asociados el aporte de un alimento no perecedero y ropas.

En Unión se considera la situación deportiva hasta tal punto que, no obstante la iniciativa de River para llevar a Córdoba el cotejo del próximo domingo, sus directivos no retrocedieron y la AFA, por ahora, dispuso a Santa Fe como sede del cotejo entre el líder del Clausura y uno de los equipos que procuran mantener la categoría.

El piso del estadio "15 de Abril" se encuentra en perfectas condiciones hasta el momento, a pesar del agua que ingresó el martes último. El drenaje funcionó correctamente y no existen impedimentos para jugar, más allá del sentimiento que los santafecinos experimentan por estas horas.

Su plantel retornó el lunes al trabajo, que se desarrolla con normalidad por lo antes apuntado. Colón, por su parte, no tuvo dificultades para entrenarse, ya que lo hace habitualmente en el complejo que el Sindicato Argentino de la Televisión (SAT) posee en Rincón Norte, 16 kilómetros al nordeste de esta capital, una zona que no fue dañada por la inundación.

Entre tanto, los más de cien mil evacuados y autoevacuados no parecen tener el fútbol como la mayor preocupación. Primero está satisfacer la necesidad de un abrigo o de alimentos para su familia, aunque no pocos sostienen que el juego de la pelota podría ser una distracción. El problema es que pocos tendrán el dinero suficiente para adquirir una entrada. La inundación también les llevó esa alegría.

Cambio de horario

Teniendo en cuenta la recomendación del Comité de Seguridad, la AFA hizo un trueque de horarios en los dos partidos televisados del próximo domingo. Así, Unión y River se jugará a las 16, y no a las 18, como estaba previsto. No se descarta, además, que el partido se dispute en Paraná, en lugar de Santa Fe. En consecuencia, Boca v. Colón, en la Bombonera, comenzará a las 18 (estaba programado para las 16).

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