Tomás Galván, el “10″ menos pensado de River: el refuerzo que redescubrió Gallardo
El volante ofensivo viene de ser cedido a cuatro clubes diferentes, pero luego de mostrar personalidad y condiciones, se quedará en Núñez
8 minutos de lectura'

El volante ofensivo de 25 años, 1m72 y cabeza levantada para controlar la pelota, quizá pensó que su chance de terminar de despegar en la primera división se esfumaba el 2 de marzo de 2025, cuando Sebastián Domínguez, el DT que lo había dirigido en Tigre y que lo había llevado también a Vélez, le ponía punto final a su ciclo en el Fortín tras una derrota con Huracán, que agigantaba una racha muy adversa de resultados. ¿Y ahora? El nuevo entrenador, Guillermo Barros Schelotto -otro cultor del buen juego y el fútbol ofensivo- lo empezó a seguir, pero -también- continuaba buscando refuerzos para el salto de calidad de un equipo que le costaba horrores ganar. Por eso habían arribado Manuel Lanzini (32 años) y el chileno Diego Valdés (31), dos futbolistas con más chapa incluso para llegar y ponerse la camiseta. Sin embargo, una vez que el Vélez de Guillermo empezó a levantar vuelo... ambos debieron esperar o ingresar en otras posiciones: ninguno estaba mejor que Tomás Galván.

Mientras tanto, en otro lugar de la Capital Federal, Marcelo Gallardo hacía balances y necesitaba “resetear” una de las líneas que más dolores de cabeza le había dado en el River 2025 porque rotó y rotó, probó diferentes alternativas y en todas las competencias para encontrar equilibrio defensivo y desdoble ofensivo pero no pudo consolidar ninguna sociedad y, quizás lo que fue peor, no iba a arrancar el 2026 con ningún titular en esa franja del campo de juego, a excepción de un Juanfer Quintero que -más por el peso de la historia que por la última realidad- tenía en mente darle el protagonismo demorado, incluso poniéndolo de capitán en los amistosos de verano ante la ausencia por lesión de Franco Armani.
Pocos jugadores logran captar la atención del entrenador de un equipo importante a nivel mundial si previamente fue cedido a préstamo a cuatro equipos diferentes: Defensa y Justicia, Colón de Santa Fe, Tigre y Vélez. Y casi aparece un quinto club: Gimnasia y Esgrima La Plata lo pretendía en junio de 2025 cuando todavía no aparecía Galván entre las prioridades de Guillermo Barros Schelotto.
Pero eligió quedarse y con actitud revirtió la situación hasta llevar a Barros Schelotto a elogiarlo un montón. Incluso consiguiendo luego con regularidad una performance muy buena en el equipo del Mellizo, demostró un perfil bajísimo, costaba que la mayoría lo observe con un resaltador. ¿Qué vio Gallardo para (en un principio) pedir verlo en acción durante la pretemporada y que no forme parte de la negociación por Carrizo?
Los movimientos de Galván vs. Millonarios
Paralelamente, Guillermo Barros Schelotto les seguía pidiendo a los dirigentes de Vélez que “compren” a Galván, independientemente de lo que luego podía suceder con la transferencia de Carrizo. “Queremos que se quede con nosotros”, reconoció el DT a comienzos del 2026.
Si se toman las estadísticas de Tomás Galván en Vélez el balance arroja lo siguiente: 1679 minutos en 27 partidos (62 minutos por partido de promedio, jugó el 85% de esos encuentros como titular). El dato de Opta Stats Perform refiere a sus cifras por todas las competencias con Vélez en 2025. Hizo cuatro goles y aportó una asistencia, les dio 16 pases para remates hacia sus compañeros (este dato resulta interesante pensando en el River 2026) y tuvo un porcentaje de aciertos en los pases del 82,4 %.
En el mapa de calor de Opta se observa que sus mayores intervenciones son como un falso 10, moviéndose y atacando todo el frente del ataque pero sobre todo por el centro. En Vélez, con Guillermo Barros Schelotto, solía jugar por detrás del 9 (Braian Romero o Michael Santos) en un sistema 4-2-3-1 que podía tener a sus costados como extremos a Maher Carrizo e Imanol Machuca (hasta que fue suspendido) o Francisco Pizzini. Incluso estuvo al principio Alvaro Montoro que podía competir con él, quien ahora defiende la camiseta de Botafogo, o Matías Pellegrini. Y también supo jugar Galván como interior cuando el Mellizo retocaba el esquema al 4-3-3.

“Tomás Galván está en un momento muy bueno, espectacular, destacándose desde lo individual, está jugando de una manera extraordinaria y creo que es momento de reconocerlo públicamente a él. Habla por sí solo de esa actitud que tuvo de revertir la situación. No arrancó siendo titular en los dos primeros partidos, pero se ganó el lugar con los entrenamientos y con buenos ingresos. Se ganó el lugar por el esfuerzo propio y no a través de las justificaciones de decisiones de otros”, lo había elogiado Barros Schelotto a fines de agosto de 2025.
Durante las frustraciones de 2024 y 2025, una de las cosas que más se lo vio reclamar a Gallardo durante los partidos con gritos a sus jugadores fueron: “Perfilate”, “¡Los controles, los controles!” y “Para adelante”. Los gritos se repitieron independientemente de los sistemas tácticos y los intérpretes que lo llevaban adelante. ¡Hasta con Juanfer se enojó!
Una de las principales virtudes de Tomás Galván es que casi siempre busca controlar la pelota con un toque hacia adelante. Tiene un muy buen control orientado y más allá de ser diestro maneja los dos perfiles. Pero le suele dar una velocidad a los ataques porque tiene pensamientos verticales y porque ya cuando controla busca que ese mismo movimiento lo impulse hacia adelante, para empezar a encarar, sobre todo en acciones en los últimos metros o en campo rival, donde cada segundo y detalle ganado puede ser clave para la anotación de un gol.
El gol a Estudiantes en la neblina
También maneja las habilitaciones de primera, como en el amistoso ante Millonarios, donde vio la proyección por izquierda de un compañero con la nuca y “tac”, hacia allí fue el balón. Toca y pasa (nunca se queda quieto), otra de sus virtudes. Se desprende de la pelota con un pase vertical y sigue avanzando para ser alternativa de descarga nuevamente por delante de quien fue su receptor, se asocia en corto para las triangulaciones y le gusta pisar el área sin posesión para llegar por sorpresa; esas aceleraciones también generan “contagio de despegue” para sus compañeros, empuja a todo el bloque para arriba. Tiene un buen remate de media distancia.
En la pretemporada 2026 el volante ofensivo está en la búsqueda de potenciar la presión ante la pérdida y la ubicación en los retrocesos, pero eso también lo hacía en Vélez. Corre con la ventaja que Guillermo en Liniers le pedía cosas muy similares a las que podría necesitar -desde el estilo de juego y responsabilidades- en el Monumental. También puede encargarse de las pelotas paradas y se anima a ejecutar penales: anotó por esa vía en la definición ante Peñarol.

No fue casual que uno de los que termina “retocando” y mejorando el funcionamiento de River en los amistosos del verano haya sido Tomás Galván. En primera instancia, Gallardo se la jugó con los sistemas 4-3-1-2 con un triángulo de características similares para que contengan al enganche Juanfer Quintero. Pero jugando con Fausto Vera, Aníbal Moreno y Kevin Castaño (como inició ante Peñarol) o con Kevin Castaño, Fausto Vera y Giuliano Galoppo ante Millonarios de Colombia, no terminó de tener mejor equilibrio defensivo y -además- le faltó a River ese mediocampista revulsivo con cambio de ritmo y con llegada al área rival, por más que -de los mencionados- Galoppo también tiene un buen promedio de gol.
¿Cómo le fue a Galván en los préstamos? En Defensa y Justicia jugó 32 partidos, con 2 goles; en Colón (29 partidos, 7 goles), y Tigre disputó 37 juegos, donde aportó 2 goles y 4 asistencias. Vuelve a River con un total de 135 partidos jugados en Primera División, pero con una frescura y motivación como si recién fuera subido a un primer equipo.
Golazo de cabeza para Tigre
“Marcelo me pide que rompa líneas y que me asocie con los volantes. Me siento muy cómodo ahí, yo siempre lo hice de enganche o de volante interno. Lo tomo como una nueva oportunidad, estoy muy contento de volver al club”, dijo Galván hace unos días y agregó: “Estuve cuatro años afuera de River y me sirvió para ganar experiencia, para ganar minutos y con roce de primera así que fue todo positivo. Ahora quiero pelear por un lugar”.
En 2025 Gallardo privilegió el 4-3-3 como sistema por más que utilizó otros y retocó dibujos incluso durante los partidos. Galván podría ser el mediocampista vertical y dinámico que a River le estuvo faltando en el segundo ciclo del Muñeco. Por lo pronto, sus rendimientos en los entrenamientos de la pretemporada y sus ingresos en los amistosos hicieron que el DT decida mantenerlo en el plantel y no cederlo. Usará la camiseta 26. Quizás el próximo paso sea darle más minutos y -por qué no- la titularidad. Las condiciones las tiene y podría aportarle al equipo la energía, el despliegue, el cambio de ritmo y el gol que tanto le está faltando.
Otras noticias de Mundo River
Grupo B. Barracas Central vs. River Plate, por el Torneo Apertura 2026: día, horario, TV y cómo ver online
Vuelve la acción. Arranca el Torneo Apertura: cinco partidos, mismo formato, dos equipos nuevos y refuerzos de jerarquía
Cronograma. Primera fecha del Torneo Apertura 2026: así se juega la jornada que abre el campeonato
- 1
San Lorenzo vs. Lanús, por el Torneo Apertura 2026: día, horario, TV y cómo ver online
- 2
Barracas Central vs. River Plate, por el Torneo Apertura 2026: día, horario, TV y cómo ver online
3El Tribunal de Disciplina implementó la amnistía y todos los suspendidos del Torneo Clausura 2025 podrán jugar
- 4
Arranca el Torneo Apertura 2026 con cinco partidos, el mismo formato, dos equipos nuevos y varios refuerzos de jerarquía





