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Este Boca de rendimientos opacos y andar irregular sucumbió ante el rival menos pensado y sufrió un golpe tan grande como inesperado. Los xeneizes quedaron eliminados de la Copa Libertadores, en los octavos de final, al caer ante Defensor Sporting por 1 a 0, en la Bombonera, tras igualar 2 a 2 en la ida, en Montevideo.
El objetivo del semestre se acabó para el equipo de Carlos Ischia, que está muy lejos en el torneo Clausura, por lo cual el margen de error para lo que queda se reduce para el entrenador, cuestionado en los últimos días.
Boca se vio sorprendido por el gol de De Souza, a los 27 minutos del primer tiempo, y si bien buscó, hasta con desesperación, no encontró los caminos para la igualdad (1-1) que le servía y cayó con Riquelme, Gaitán, Gracián, Palermo, Palacio y Figueroa en la cancha.
La decepción fue enorme para los hinchas que coparon la Bombonera. Al término del partido, se escucharon silbidos y reproches. Sin embargo, esta vez la mística copera exhibida durante los últimos diez años no sirvió y el humilde Defensor Sporting se clasificó a los cuartos de final y será rival de Estudiantes, a partir del próximo jueves.

En el primer tiempo, Boca salió decidido desde el minuto inicial y ese ímpetu se vio reflejado en ese tramo inicial, en el que los xeneizes se llevaron por delante a los uruguayos. Iban sólo 2 minutos cuando, tras una salida rápida en un tiro libre, Chávez sacó un potente remante, el arquero Silva, el mejor del primer tiempo, dio rebote y, de cabeza, se lo perdió Cáceres.
El club de la Ribera tuvo un buen comienzo. Inclusive, a los 7, Vargas pudo abrir el marcador con un cabezazo que pasó muy cerca del palo derecho del arquero. Sin embargo, con el correr de los minutos, los uruguayos ganaron en solidez y ya no sufrían como en el comienzo y hasta preocupaban con la pelota parada.

Riquelme aparecía en cuenta gotas y, arriba, Palacio preocupaba por la derecha, mientras Palermo, con esfuerzo, se hacía lugar entre los defensores rivales. Hasta que, a los 27, sucedió lo inesperado. En su primera aproximación clara, Defensor convirtió. Pintos envió un centro bajo desde la derecha, Forlín no rechazó, y De Souza, con un violento remate, superó a Abbondanzieri y festejó la ventaja.
Entonces, la Bombonera entró en estado de ebullición. Boca se quedaba afuera de la Copa, ese objetivo de desvelo en la Ribera. Con el empate 1 a 1, a los xeneizes les alcanzaba, entonces salieron otra vez a buscar, aunque ya el dominio no era tan claro como en el inicio.
De todos modos, Boca debió empatar antes de irse al descanso. Silva salvó su valla dos veces. Primero, ante otro remate de Vargas, y, luego, en dos tiempos, tras un cabezazo de Battaglia. El equipo de Ischia terminaba el primer tiempo obligado y necesitado.
El primer cuarto de hora del complemento no fue bueno. Apurado, Boca comenzó a cometer errores y no encontraba claridad en los metros finales. Apenas un remate desde afuera del área de Riquelme levantó suspiros entre los hinchas de Boca. Luego, Abbondazieri evitó el segundo de Defensor al contener un remate cruzado de de Pintos.
A los 16, Ischia hizo los primeros cambios. Figueroa reemplazó a Morel Rodríguez y Gaitán entró por Chávez. La modificación de delantero por defensor mostraba claramente el trámite del partido. La obligación de Boca era cada vez mayor a medida que los minutos pasaban.
De Souza casi pudo liquidar la serie, pero definió muy alto, tras una buena acción del ex Boca Marchant. Riquelme, otra vez desde afuera, exigió a Silva. Tanto Riquelme como Battaglia mostraban molestias, pero Ischia apostó en su último cambio y Gracián reemplazó al volante central.
Los xeneizes tenían 20 minutos por delante para seguir en la Copa. Pero Boca no conseguía claridad y se exponía al cachetazo al punto que Defensor volvió a tener una chance que dilapidó Vera por apurarse.
La desesperación se apoderaba de Boca. Silva se lo sacó a Palacio y a Gaitán. Los nervios atrapaban al estadio. Sin embargo, esta vez, la mística no alcanzó. Boca se quedó eliminado de la Copa.


