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Que River quiere hacer historia y convertirse en el primer equipo en llevarse el torneo local y la Copa Libertadores a la vez, no hay dudas. Es algo que los protagonistas admiten con sus palabras y que se ratifica sencillamente, con detalles como el de ayer: el director técnico, Leonardo Astrada, dispuso una práctica a dos puntas; mientras en el Monumental el grupo principal tenía la mente puesta en Deportivo Cali, el resto ya le apuntaba a Chacarita en el predio de Ezeiza.
Pero hay una incipiente metamorfosis en el equipo millonario, que tiene que ver con la forma de encarar el futuro de 11 partidos hasta los objetivos trazados. Ese cambio está en el discurso. Mientras hasta hace poco era: "River tiene plantel para ganar las dos cosas", ahora todos dicen: "Tenemos que ir de a poco. Todavía no ganamos nada". Esta frase se transformó prácticamente en un leitmotiv del plantel.
"El triunfo ante Boca fue importante y nos tiene que servir de impulso para encarar todo lo que nos queda. El objetivo principal es la Copa, pero estamos bien en los dos torneos y vamos a seguir en la lucha. Todavía no ganamos nada", dijo Horacio Ameli, un capitán sin cinta para el plantel millonario, el hombre que reúne siempre al equipo dentro del campo de juego cuando termina un partido.
La efervescencia mediática por la gran victoria ante Boca, en la Bombonera, por 1 a 0, continuó ayer. Muchos medios seguían ávidos de conseguir declaraciones de los protagonistas del nuevo líder del Clausura.
Los futbolistas no son ajenos al movimiento que generaron. El clima interno es óptimo. Pero a la vez no quieren dejarse llevar por la vorágine y desperdiciar una oportunidad importante de quedar en la historia.
"Tenemos 11 finales (cinco en el Clausura y seis por el certamen continental) de acá hasta mitad de año. Me gustaría repetir lo del 97, cuando logramos el torneo local y la Supercopa, por eso no me quiero perder ningún partido. Pero somos conscientes de que todavía no ganamos nada", afirmó Marcelo Gallardo, con final calcado al de Ameli.
En esta postura de unidad y convicción mucho tiene que ver el técnico, Leonardo Astrada, un hombre que en sus casi quince años de trayectoria poco menos que exclusiva como futbolista de River supo forjar un espíritu de liderazgo que intenta implantar ahora como conductor. Hernán Díaz, DT alterno de Astrada y ex compañero de ruta en las canchas, es uno los factótum del todo hacia adentro.
No perder de vista que el camino se hace al andar es el objetivo dentro de los objetivos que tiene el grupo. Como agregó Ameli: "Todavía tenemos que seguir buscando la regularidad que queremos para seguir en la punta en los dos torneos. Tenemos muchas cosas para mejorar". Algo por el estilo comentó Ricardo Rojas: "Tenemos que seguir por este camino si queremos lograr cosas importantes".
Luis González sintetizó en una respuesta lo que se afirmó al principio: "River tiene plantel para enfrentar las dos cosas. Tenemos que seguir concentrados en los objetivos, no nos podemos relajar. Debemos tener claro que no logramos nada todavía".
River ya superó la mitad del camino y está en la cuenta regresiva. Con la vista clavada en la Copa Libertadores y en el Clausura, apuesta a la unidad y la prudencia como fórmula del éxito.
