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De testigo pasó, abruptamente, a ser sospechoso del crimen de Martín Gonzalo Acro. Osvaldo Gastón Matera, que acompañaba a Acro cuando éste fue asesinado al salir de un gimnasio en Villa Urquiza, fue detenido anteanoche y está señalado como supuesto partícipe necesario del hecho. El magistrado Luis Rodríguez, a cargo del Juzgado de Instrucción N° 11, le tomó ayer declaración indagatoria a Matera en una jornada que marcó un vuelco sustancial en la causa.
Los investigadores sospechan que Matera, el sexto detenido en esta causa, habría oficiado de "entregador" de Acro, por lo cual podría ser imputado por supuesto "homicidio premeditado". Matera acompañaba a Acro la noche del 7 de agosto en la esquina de Bauness y Cullen, de Villa Urquiza, cuando se produjo el ataque, y también fue herido en la espalda, aunque horas después fue dado de alta.
Los investigadores admitieron bajo reserva que en el juzgado a cargo de Rodríguez las primeras sospechas sobre Matera las generó él mismo, cuando en sus primeras declaraciones entregó pocas precisiones acerca del asesinato. A partir de los pocos datos que aportó, el juez solicitó un peritaje especial alrededor de los movimientos de Matera en el momento del ataque a Acro.
En los tribunales despertó curiosidad el hecho de que los agresores realizaran dos disparos al cuerpo de Acro y "lo remataran" con uno más en la cabeza, mientras que Matera sólo recibió un impacto en el omóplato.
Mientras al sospechoso le tomaban indagatoria -al cierre de esta edición no había terminado-, su padre, Nicolás Matera, recordó en las puertas de los tribunales que a su hijo le pegaron un tiro en la espalda.
"Mi hijo amaba a Gonzalo. Desde que pasó lo de Gonza no puede salir de la depresión. No entiendo nada... a él también le dispararon. No estamos en una posición económica para tener buenos abogados y eso inquieta a toda la familia", dijo el padre de Matera.
La Dirección de Investigaciones de Conductas Delictivas en Espectáculos Deportivos de la Policía Federal, encabezada por el comisario Mario Morales, arrestó el viernes último a William Schlenker, Carlos "Urko" Verón, Víctor "Toddy" Videla, Martín "Pluto" Lococo y Andrés "Raba" Torres.
Los cuatro primeros son integrantes de la facción de Los Borrachos del Tablón que comanda Alan Schlenker y tienen el apoyo de la denominada Banda de Palermo, que libra una feroz pelea interna por el control de la barra brava de River con el grupo que encabeza Adrián Rousseau, y que tenía a Acro como uno de sus principales lugartenientes. En este punto, la Justicia está investigando a qué grupo responde realmente Matera, si recibe órdenes de Adrián Rousseau o si en los días previos mantuvo contactos con sus enemigos en la disputa por el control de la barra.
Ayer, la defensa de los hermanos Alan y William Schlenker, y de Martín "Pluto" Lococco, encabezada por Sebastián Rodríguez, apeló la negativa del juez a la excarcelación del menor de los hermanos. Alan sigue en calidad de prófugo, al igual que otros diez barrabravas, entre ellos Pablo Alfredo "Cucaracha" Girón, uno de los sindicados como los que estuvieron en el lugar del ataque a Acro, a través de los cruzamientos de llamadas telefónicas de celulares. Este análisis del sistema GPS fue el elemento fundamental para que Rodríguez determinara las capturas.
Además de Alan Schlenker y Girón, están prófugos Rubén Darío "Oveja" Pintos, Ariel Luna, Alejandro "Balá" Echeverry, Eduardo "Monzón" Valle, Emanuel "Rocky" Raposo, Matías "Kevin" Kraft, Pablo "Bebote" Alvarez y Christian Spinelli.
Hasta hace unos días, pocos esperaban una arremetida semejante de la Justicia, que está trabajando con intensidad para encontrar a los culpables de otro hecho sangriento para el fútbol.




