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Cualquier tramo de ruta, vías de ferrocarril, autopista o vereda cercana o rumbo a un estadio de fútbol siguen siendo campo fértil para la violencia. Nada cambia. Lo sostiene la barbarie cotidiana, los partidos mal programados, la irracionalidad, el odio. Ayer, lo que debía ser un simple traslado de gente hasta una cancha, se convirtió en un infierno, en el que nadie respetó al prójimo. Como siempre. Quince heridos, tres de ellos graves, todos internados en el Hospital Gandulfo, de Lomas de Zamora, más de cien detenidos y dos formaciones de trenes de la empresa Metropolitano (ex línea Roca) destrozadas fueron el saldo de la lucha sin miramientos en la que se enfrascaron dos hinchadas de equipos de primera D.
Todo empezó aproximadamente a las 14.15, cuando coincidieron en la estación de Temperley -a la que accedieron en distintos trenes- las hinchadas de Claypole y de Argentino de Quilmes, dos equipos que se enfrentaron en la cancha de Cañuelas, al sur del Gran Buenos Aires. El cotejo se jugó en ese escenario porque Claypole tiene suspendida su cancha como consecuencia de los incidentes del 11 del actual, sí, hace sólo diez días... entre esa parcialidad y la de Leandro N. Alem, en el estadio de El Porvenir.
Cuando ambas hinchadas debieron realizar el transbordo y ascender a la misma formación para seguir viaje hasta Cañuelas, se produjeron los primeros incidentes. Los vándalos empezaron a agredirse y a provocar al resto de los pasajeros, por lo que en la siguiente estación, Turdera, recrudecieron los desmanes. Para entonces, muchos inadaptados habían arrancado los pasamanos y con ellos rompieron los vidrios. Después quitaron las lingas de las ventanas para utilizarlas como facas contra sus rivales de turno.
Un descontrol absoluto que dejó a 15 personas heridas, derivadas a las clínicas más cercanas, donde les practicaron primeros auxilios. La mayoría, con politraumatismos varios y lesiones cortantes. La policía detuvo en Turdera a 12 hinchas quilmeños (seis mayores y seis menores), mientras que el tren continuó hacia Llavallol. Una vez allí, con el alerta de la pelea sobre los vagones, varios móviles reforzaron el operativo y coparon los andenes de Llavallol, donde fueron arrestados 76 simpatizantes de Claypole (35 menores y 41 mayores), entre ellos, una mujer.
Las detenciones no cesaron durante las primeras horas posteriores a los hechos. Según averiguó LA NACION en las distintas comisarías, alrededor de las 17 había en Llavallol un centenar de detenidos, mientras que en la Departamental de Turdera estaban demorados otros 16 hinchas y 12 más en la seccional 3a de Lomas de Zamora, situada a dos cuadras de la estación de Temperley.
Anoche, algunos recuperaron la libertad y 50 que quedaron alojados en las distintas dependencias serán trasladados hoy a los tribunales de Lomas de Zamora, la mayoría acusado de lesiones recíprocas y daños. Interviene el Juzgado Correccional N° 5, a cargo del magistrado Rubén Baca, que además comenzó una causa por infracción a la ley nacional del deporte N° 24.192.
Para completar una jornada negra, en un partido de la C, en la cancha de Estudiantes, en Caseros, hinchas de San Miguel se enfrentaron con la policía, ya que querían salir antes para pelearse con sus pares de Colegiales. Lo que se dice, la barbarie generalizada.
El asesor letrado del Coprosede, Gustavo Lugones, confirmó que la entidad estudiará dejar de prestarle servicio policial a Claypole por ser reincidente en hechos violentos. "Nada tuvo que ver la cancha designada con lo que pasó. Cuando los hinchas quieren encontrarse, lo hacen. Al mandarlos a jugar lejos se les envió un mensaje, pero no lo entendieron", dijo.
Desde que se reanudaron los torneos, tras el Mundial, estos fueron los incidentes registrados:
En Mendoza, por graves incidentes entre los hinchas locales y la policía se suspendió el partido Godoy Cruz 0 v. Arsenal 0, a los 17 minutos del primer tiempo, por la 2a fecha del torneo Apertura. Hubo 35 agentes heridos.
Minutos después de que River perdiera en Avellaneda con Racing por 3 a 1, barrabravas millonarios ingresaron en el estacionamiento del estadio Monumental y tajearon los neumáticos en automóviles de los jugadores, dirigentes y el cuerpo técnico. Ya le habían destrozado el auto al presidente José María Aguilar tras la eliminación en la Copa Libertadores, ante Libertad, de Paraguay.
Un grupo de hinchas de San Lorenzo, ex barrabravas del club, intentó agredir a los jugadores en el entrenamiento realizado en el Nuevo Gasómetro el día después de que el Ciclón perdiera con Boca 7 a 1. Hubo insultos y una llamativa reunión con el DT Oscar Ruggeri.
Sergio Quiroga, DT de Laferrère, de la primera C, renunció por intimidación de la barra del club.
Hinchas de Platense y Chacarita se enfrentaron con la policía en Vicente López, antes del partido, por la primera B Nacional. Hubo tres efectivos heridos y una decena de detenidas en la Seccional 2a. La misma tarde, en Florencio Varela, unos 50 hinchas de Defensa y Justicia y de Ferro protagonizaron un choque cuerpo a cuerpo durante 50 minutos, antes del partido. Y por la primera B, en Gerli, tras la caída de El Porvenir por 3 a 1 ante Italiano, los hinchas locales fueron en busca de los visitantes; hubo corridas y gases lacrimógenos.
En La Plata, el partido entre Gimnasia 1 v. Boca 0 se suspendió porque Juan José Muñoz, titular del Lobo, irrumpió en el entretiempo en su vestuario y amenazó al juez Daniel Giménez.
En Gerli, hinchas de Claypole y Alem invadieron el campo de juego, ya en el descuento, y se trenzaron a golpes; hubo 12 detenidos.
Un plateísta de Colón le arrojó un proyectil al árbitro asistente Horacio Herrero, en Santa Fe, y le provocó un corte sobre la ceja izquierda. El partido con Vélez -ganaban los locales por 1 a 0- fue suspendido a los 42 minutos del PT. El mismo día también se suspendió, en Tucumán, el choque entre Concepción y Central Córdoba (Santiago del Estero), por el Argentino B, tras un cruce entre fanáticos locales y la policía.
En Jujuy, hinchas de Gimnasia se enfrentaron con simpatizantes de River y también con la policía, antes del partido. Hubo tres heridos millonarios por balas de goma y uno con conmoción cerebral. Además, quedaron detenidas cuatro personas.



