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LA PLATA.- Impresionante, inolvidable. Azul y blanco apoderándose de una tarde que prometía ser rojiblanca. Delirio, lágrimas, incredulidad de ambos lados. El Lobo le ganó el León, cuando parecía que era imposible, cuando todo indicaba una goleada de Estudiantes, cuando el arquero Olave era figura, cuando Gimnasia se atrincheraba en su área y desviaba como podía los interminables remates de los jugadores locales. Sin embargo, el segundo tiempo y la lesión de Roberto Pompei fueron determinantes para el 4 a 2 final en favor de Gimnasia en el último clásico que se jugó en la cancha de Estudiantes (el próximo será en el Estadio Unico).
Fue un partidazo. Pura emoción, a ritmo infernal, sólo con pequeños baches. Desde el arranque hasta los 15 minutos, Estudiantes, con la conducción de Pompei, vapuleó a Gimnasia. Lo superó en todas sus líneas, lo arrinconó. Olave volaba de un palo a otro salvando goles, sus compañeros trataban de parar los remates con destino de gol Pincharrata. A los 10, tras una serie de esos rebotes, Ariel Zapata sacó una volea notable y marcó el primer golazo de la tarde.
Después, increíblemente Estudiantes prefirió esperar a un Gimnasia que no sabía cómo salir de su campo, salvo con pelotazos a Sosa, que perdía con sus marcadores y con su propia impericia. Enría entraba y salía del área provocando espacios (Angeleri lo sufrió como pocos), pero no tenía socios. El chico Brian Robert (hijo del vicepresidente de Gimnasia) no pareció estar a la altura de un partido tan importante y su participación fue nula mientras estuvo en la cancha; Castillo tampoco gravitó, salvo esporádicamente.
Como sea, el Lobo fue a buscar el empate. Lo logró luego de un penal que le cometió infantilmente Angeleri a Enría tras la primera habilitación de cabeza del Pampa Sosa, que anotó Sanguinetti. Ahí empezó el vendaval de Estudiantes nuevamente. ¿Por qué esperó a que le hicieran un gol? No se sabe. Centro preciso de Carrusca, golazo de palomita de Maggiolo. ¿Qué hizo el León? Otra vez, inexplicablemente, se tiró a dormir la siesta.
Y el Lobo se lo comió en el segundo tiempo. De entrada, Enría guapeó arriba, tomó una pelota, se acomodó de zurda y puso el 2 a 2 con un golazo al segundo palo de Nacho González. En esa misma jugada fue expulsado Krupoviesa por insultar al árbitro Madorrán al reclamar una falta.
Como si fuera poco para Estudiantes, un rato después se fue lesionado Pompei, y allí quedó echada su suerte, porque no tuvo ideas ni recursos para revertir la historia. Se dio vuelta la taba, como dicen, y Gimnasia fue a buscar el triunfo. Mala salida de Nacho González, rebotes, zurdazo mordido de Sanguinetti, delirio, locura tripera por el 3 a 2. El ritmo volvió a ser el de antes. El Pincha tuvo una leve reacción, Maggiolo tuvo el gol, pero Olave ganó en el mano a mano.
Estudiantes quedó regalado en el fondo. Vino el contraataque de Gimnasia, Enría abrió la pelota para Leiva, ataque de habilidad del volante de contención y la jugada derivó en un córner; centro, cinco defensores y el arquero de Estudiantes mirando como El Pampa puso la cabeza para el 4 a 2 a un metro del arco. Historia cerrada.
Después vino la suspensión, el festejo de Gimnasia y la calentura de Estudiantes. La imagen de Ramacciotti a upa del Pampa Sosa despertó una sonrisa; Olave, abrazándose con Goux, delató unión y necesidad de alegrías. Terminó mereciéndolo el Lobo, en una tarde de locos, en un clásico bárbaro, con todos los condimentos.
LA PLATA.- "Estábamos muertos después de la eliminación de la Copa Libertadores. Yo banqué a mis jugadores y ellos me bancaron a mí, por eso nos debíamos una alegría así", dijo el técnico de Gimnasia, Carlos Ramacciotti. Y agregó: "Estudiantes nos sorprendió en el arranque y me dio mucha bronca, porque no podíamos tener el control. Ellos tienen jugadores que manejan muy bien la pelota y nos complicaron durante el primer tiempo. En el segundo la cosa fue distinta y en ese período manejamos el partido".
En el vestuario se festejó con cánticos alusivos a su eterno rival. Roberto Sosa, que volvió a jugar un clásico platense y convirtió el último gol de su equipo, dijo: "Esta es una victoria de la gente. Estoy muy feliz por cómo se dio el partido y por el triunfo".


