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El México Championship, uno de los torneos del PGA Tour de golf que se disputa esta semana, no para de sorprender a los aficionados con tiros singulares. Cuando todavía no se habían acallado los ecos por la "pelota mágica" del surcoreano Sungjae Im, que entró y salió del agua en el par 3 del hoyo 7 durante la segunda vuelta, ahora fue el español Jon Rahm el que regaló una joya en la tercera vuelta.
Fue en otro par 3, de 158 yardas: el 17. Allí, Rahm ejecutó su golpe con la intención de dejarla lo más cerca de la bandera posible. Pero la aspiración de conseguir un birdie de pronto se transformó en un...hoyo en uno, con pique de por medio. ¡Impresionante! Y gran festejo de Rahm, claro, en una vuelta soñada. Porque hizo nada menos que 61 golpes (-10), para totalizar 202 (-11) y mantenerse expectante entre los puestos de arriba. Rahm logró, además del hoyo en 1, nueve birdies (hoyos 1, 2, 3, 4, 6, 7, 10, 13 y 15) y cometió un bogey (8). Un recorrido explosivo de un jugador siempre atrayente para seguir.
What a shot. [R]What a reaction. [R]@JonRahmPGA one-hops it for an ace at @WGCMexico.#QuickHitspic.twitter.com/6CO6dy3gjz&— PGA TOUR (@PGATOUR) February 22, 2020
La extraordinaria jornada de Rahm incluyó otros logros: el score de 61 golpes es el nuevo récord del torneo y de la cancha del Club de Golf Chepultepec. Además, fue su registro más bajo como profesional. Que le permitió, también ubicarse en el 4° puesto de la clasificación con esos 202 golpes (72-69-61). El líder es el estadounidense Justin Thomas, con 198 (67-66-65), seguido por el sudafricano Erik van Rooyen (70-62-67) y otro estadounidense Patrick Reed (69-63-67), con 199.
¿Qué había hecho de especial Sungjae Im en los segundos 18 hoyos? Cuando se paró en el tee del par 3 del hoyo 7, de 222 yardas, nada en particular llamaba la atención. Hasta que impactó, la pelota empezó a volar, pero para su pesar no pudo superar de aire la laguna que precedía al green. Pesar que le duró un segundo, no más de dos, al observar, perplejo, como la pelota se impulsó desde el agua y entró en el green. No puede hablarse del clásico "efecto patito" cuando se arroja una piedra al agua: esta pelota rebotó como si abajo hubiese piso de cemento.
Las especulaciones sobraron. El sonido de la entrada en el agua pareciera confirmar que la profundidad no era demasiada y que la pelota rebotó con fuerza, pero todos celebraron la insólita acción. Y Sungjae Im, con dos putts, pudo sellar el par en ese hoyo 7 en el que la historia pudo concluir mucho peor.
If you're still asking how this happened ... [R]You're not alone. ?? pic.twitter.com/FkUnELPwDi&— PGA TOUR (@PGATOUR) February 22, 2020




