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El simple y elemental acto de reparar en el resultado con que Hindú despachó al SIC puede generar sospechas sobre la veracidad de los números. Fue un 53-27 justo, lapidario y categórico, pero decididamente inimaginable antes del partido.
Porque se enfrentaban dos fuerzas parejas, porque esta generación de jugadores de Hindú nunca había disfrutado de un triunfo ante los de San Isidro. Y porque jamás, en los últimos años, el SIC había sido goleado de manera tan impiadosa.
Sin embargo, con las escenas del encuentro todavía palpitando en un imaginario repaso, se podrán extraer conclusiones que transforman esta goleada sorprende en un hecho natural. Hindú jugó en un altísimo nivel desde el primer minuto. Por concentración y agresividad, por criterio y agallas, por capacidad de remate y compromiso defensivo. Y el SIC, que empezó al trotecito, tratando de acomodarse, de aclimatarse paulatinamente, no tuvo tiempo ni oxígeno para soportar el aluvión indomable que tenía enfrente.
Hindú lo demolió en los rucks, mandó cómodamente en los lines y ante cada situación favorable se mostró fantásticamente implacable. Un try de Pulido (line ganado por Ostiglia y maul ofensivo posterior) abrió la cuenta; la zambullida de Quesada estiró ventajas (hubo penal previo de Solari a Cuesta Silva por tackle sin pelota) y, cuando el SIC trataba de recomponerse llegó otro golpe a cargo de Pablo Pirán que castigó a un equipo local distraído y desorientado como pocas veces.
Gonzalo Quesada fue marcando distancias con los penales (otra prueba de la impotencia del San Isidro Club) y al cabo del primer tiempo ya parecía asunto concluido (28 a 3 para Hindú).
Al SIC le sirvió el entretiempo para empezar de nuevo. Para buscar un refugio donde ampararse y afirmarse para intentar la reacción.
Y de a poco lo fue consiguiendo: un try penal por derrumbe del scrum adversario, otra conquista de Tufarolo que se produjo luego de varios penales jugados en los últimos metros y, enseguida, otro try de Perasso que despertó las ilusiones de un equipo que, sin hacer maravillas, con mucho esfuerzo y escasa claridad, empujaba, presionaba y obligaba a esperar el final con los sentidos bien atentos...
Con el partido 34 a 20 para Hindú, el desarrollo estaba abierto para cualquier pronóstico. El SIC tenía la iniciativa, pero avanzar en el terreno le demandaba un esfuerzo enorme. Los de Don Torcuato seguían en su postura de tacklear sin respiro y de prevalecer, por técnica y actitud, en los reagrupamientos. Y llegó el try de Solari que sepultó todas las esperanzas (intercepción y corrida inalcanzable del potente wing derecho).
Ya por entonces no quedaban incógnitas acerca del desenlace. Por las dudas, Carlos Pirán concretó estupendamente un contraataque (combinación Solari, Nico Fernández Miranda y el autor) y lo festejó a lo Piojo López... Pero Hindú no necesitaba de ningún inflador para echar a andar las ruedas de su maquinaria demoledora: sufrió otro try penal y, en la salida inmediata, remató su gran tarde con otro try nacido de la picardía de Juan Fernández Miranda para robarse la pelota y festejar con su hinchada dentro del ingol.
En el feliz reparto de las responsabilidades, Hindú cumplió una actuación tan homogénea que, rescatar su máxima figura, despertará lógicas injusticias. Acaso sea lo de menos para un equipo que tenía una asignatura pendiente de larga data ante el SIC (su última victoria fue en 1989) y que ayer mandó al diablo sus complejos con un rendimiento formidable.
Contundente: Atlético del Rosario obtuvo una amplia victoria por 41 a 6 ante Los Matreros y comparte la punta de la Zona Campeonato del torneo de la URBA.
El equipo rosarino contó con la exelente actuación de Leandro Lobrauco, que aportó 26 puntos al marcar 2 tries, 2 penales y 5 goles. Para los locales también marcaron tries Gerosa, Cagiao y Cingolani.
Aun sin jugar bien, el Atlético demostró su poderío, especialmente en la segunda etapa, ante un endeble rival en el que sólo se destacó su medio scrum Gustavo Bendini.
El encuentro fue dirigido por Alejandro Sanz de Urquiza , ante la ausencia de Alejandro Degano, que no pudo llegar a tiempo por un desperfecto mecánico en su viaje desde Buenos Aires.
Buenos Aires con esfuerzo: el conjunto de San Miguel consiguió una difícil victoria ante Belgrano por 28 a 16 y también es puntero.
La buena tarde de Hernán Vidou (anotó 18 puntos, incluyendo un try) fue fundamental para Buenos Aires, que no contó con la habitual solidez de su pack y sólo sacó alguna diferencia a partir de la expulsión del pilar Mauro Chiarini en los primeros minutos del segundo tiempo.
En el ganador marcaron tries los wines Alsogaray y Hernández y Matías Rosati fue el más efectivo en Belgrano al anotar 11 puntos.
Olivos, sólo el triunfo: sin desplegar un buen juego, Olivos, a partir del aprovechamiento de las oportunidades para marcar puntos, se llevó una victoria por 25 a 18 ante San Martín.
Mariano Rizzo fue el más efectivo en el ganador con 20 puntos (6 penales y un gol) y Edmundo Barceló, el árbitro, le otorgó un try penal.
El conjunto de San Isidro tuvo que sufrir para obtener un ajustado triunfo por 27 a 25, ante un Regatas que malogró un penal en el último minuto del partido.
El final vibrante, con la tensión descargada luego de que Arturo Martínez malogró en el minuto 40 el penal que le hubiese dado la victoria a Regatas, reconfortó los ánimos del CASI.Y lo que parecía ser una nueva derrota se convirtió en un agónico triunfo para el conjunto de San Isidro por 27 a 25.
Hasta ese momento, todo había sido un equilibrado desarrollo protagonizado por dos equipos que, tal vez, pudieron haber arriesgado más. Se jugó mal, de eso no quedan dudas. Al Atlético San Isidro le costó demasiado encontrar el camino ante un rival que consiguió encerrarlo en su juego, y que parece haberse decidido a complicarle las cosas en los últimos tiempos.
Los de Bella Vista dominaron durante el primer tiempo, pero no pudieron trasladar al marcador esta superioridad en el terreno. Por entonces, el CASI se defendía bien y Regatas carecía de inteligencia a la hora de elegir los modos de vulnerar el in-goal de su adversario.
En la segunda etapa, cuando el conjunto local se decidió a tomar el protagonismo que las circunstancias exigían, mostró su poderío en el scrum. Pero fueron pocas las ideas y muchas las equivocaciones. Controlado Murgier, flojo Matías Allen en sus envíos a los postes, ausente y ahogado Pichot...
El triunfo llegó en el minuto 39, cuando un penal de Patricio Fuselli puso en ventaja a su equipo por 27 a 25. Luego vendría el penal desperdiciado por el conjunto de Bella Vista y el desahogo de los locales.
Pudo ser una caída y fue victoria, vital para recomponerse luego de la derrota sufrida haca siete días ante Alumni. Pero el CASI debe saber que hay errores que en el futuro pueden pagarse caro. Y que esta vez, como mínimo, se le perdonaron muchos.
Se jugó en el CASI, dirigió Osvaldo Ciarrochi y los conjuntos se alinearon así:
CASI: Raiteri (5); Garicoche (6), Sánchez Landa (5), Allen (capitán; 5) y Murgier (5); Fuselli (6) y Pichot (5); M. de la Torre (6), Phelan (5) y Travaglini (6); Mendivil (7) y Branca (6); Bacci (6), Piñero (7) y Werner (6). Entrenadores: G. Varone y A. Gioacchino.
Regatas: Pastrana (5); M. Cuesta Silva (5), Tomassini (6), Ledesma (5) y Méndez Chavarría (6); Martínez (6) y Rivarola (5); Bourse (5), P. Camerlinckx (capitán; 6) y Simoncini (6); Richards (5) y Garafa (5); Medrano (5), Rugolo (7) y Balbi (5). Entrenadores: J. de la Torre y M. Roldán.
Primer tiempo: 7 minutos, try de Ledesma (RBV); 11 y 19, penales de Allen (CASI); 16, 22 y 30, penales de Martínez (RBV), y 40, try de Piñero (CASI). Resultado parcial: Regatas 14 v. CASI 11.
Segundo tiempo: 2 y 24, penales de Martínez (RBV); 4, penal de Allen (CASI); 20 y 39, penales de Fuselli (CASI); 26, gol de Fuselli por try de Garicoche (CASI), y 34, try de M. Cuesta Silva (RBV). Resultado parcial: CASI 16 v. Regatas 11.
Newman, arriba. En el duelo de Benavídez, Newman le ganó como visitante a Banco Nación por 28 a 8. Los tantos del ganador, que se apoyó en una buena tarea de sus forwards, fueron logrados por Manuel Contepomi (2 tries), Gabino Tapia (1 try), Andrés Lanusse (2 penales y 1 gol) y Felipe Contepomi (1 penal y 1 gol). Además, le cortó a Banco una serie de seis partidos sin derrotas.
Con lo justo. Sin sobrarle nada, San Cirano obtuvo su segundo éxito al vencer, a Lomas como visitante por 32 a 27. El equipo de Villa Celina, liderado por su principal figura, Sebastián Monti, pudo controlar sobre el final del partido la reacción de su rival.
Por goleada. Merced a una destacada labor de Ignacio Ergui y Joaquín Del Carril, CUBA derrotó en su cancha a Los Tilos por 55 a 17. La diferencia quedó marcada por un amplio dominio en el segundo tiempo, en el que los de Villa de Mayo anotaron 7 tries.
San Luis, cómodo. Los platenses superaron a CASA de Padua por 47 a 18, mostrando una superioridad tan elocuente como lo evidencian las cifras. Los seis tries, el rendimiento de su tercera línea y la capacidad de José Altube fueron las claves del triunfo.
Ganó Pueyrredón. La sólida labor de sus forwards le permitió al conjunto de Boulogne lograr su primer triunfo, al ganarle a San Fernando por 32 a 18. En Pueyrredón también sobresalieron José Manson y Jorge Scoscería (autor de 17 puntos).

