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BERGISCH GLADBACH, Alemania.- La inmensidad de la sala de conferencia de prensa montada en el gimnasio del SSG-90 Stadion quedó reducida a la pequeñez de un salón. Sus 200 sillas resultaron insuficientes y los cuatro escalones de una tribuna destinada para los camarógrafos quedaron atestados de cronistas. Tal es el magnetismo que genera Brasil que una situación parecida se observó en la salida de Kaká -retrasada por su contacto con el periodismo- en el campo de entrenamiento donde su selección se preparó para el partido de hoy, frente a Ghana, en Dortmund.
"Este Mundial resultó ser especial para nosotros. Nos sentimos casi como en casa. Además de los fanáticos que vinieron a Europa, hay brasileños que viven aquí y también hinchas neutrales que nos siguen a todos lados. A veces a uno le queda la sensación que todo el mundo está pendiente de nosotros."
Kaká, que a sus 24 años conserva una cara aniñada, vive de una manera especial su segunda Copa del Mundo. Aunque no todos lo recuerden, el futbolista de Milan disfrutó desde el banco el título cuyo protagonismo recayó en Ronaldo, Ronaldinho y Cafú, y sólo una vez tuvo la posibilidad de jugar en Corea/Japón 2002 (actuó 20 minutos en la goleada por 5-2 frente a Costa Rica).
"Creo que al tener tantos jugadores en Europa, Brasil ha cambiado un poco su manera de jugar. Respetando nuestra genética, hay que dejar a un lado algunas de nuestras costumbres y tener apego a las cuestiones tácticas. La combinación es la mejor receta para lograr el éxito. Lo ideal es jugar con imaginación, con alegría e improvisación, pero haciéndolo con disciplina táctica".
No es común escuchar a un brasileño hablar de esta manera. Kaká es justamente un futbolista con estilo y disciplina. Así se transformó en una pieza indispensable y clave en la selección verdeamarela que apuesta por conseguir su sexta Copa del Mundo.
Ricardo Izecson dos Santos Leite nació en 1982, en Brasilia, en un familia de padre ingeniero y madre maestra.
Su apodo surgió de su hermano menor, Rodrigo (un defensor reconocido como Digáo y que se encuentra en la reserva de Milan), que cuando era pequeño no podía pronunciar Ricardo y siempre repetía dos veces la sílaba central. Pero este jugador no saltó a la fama por su sobrenombre, todo lo contrario. Su elegancia y pragmatismo para moverse en el campo le sirvió para incluirse en la elite mundial.
Mientras que todos identifican a Brasil con el "jogo bonito", Kaká prefiere subrayar el hecho de que su selección es un "equipo equilibrado" en el que lo primero es el resultado. "El juego bonito queda de lado, porque todos estamos en busca del resultado -explica-. Lo más importante para Brasil en esta instancia es pasar de etapa. Creo que los grandes equipos son los que llegan lejos en una Copa del Mundo. Brasil, Argentina y España son los que mejor están jugando".
Y en cuanto a su responsabilidad individual, Kaká agrega: "Puedo atacar, pero también defender si es necesario y eso es gracias a la experiencia que he acumulado en Italia. Las tácticas europeas son muy diferentes y el hecho de estar al lado de futbolistas de este continente me permitió aprender mucho".
A pesar del talento presente en el plantel brasileño, Kaká es un futbolista único, según las palabras de Parreira a poco de haber asumido como entrenador de Brasil. "Se inclina por acciones tranquilas y muy pensadas. Pasar el balón con inteligencia está primero para él. Juninho Pernambucano puede ser parecido en la forma de pasar la pelota y Ronaldinho tiene incursiones similares en el área, pero nadie tiene un equilibrio tan perfecto como Kaká", llegó a decir Parreira, que lo tiene entre sus jugadores predilectos.
En el Mundial Sub 20 que se realizó en la Argentina en 2001 fue uno más. Ese título fue ganado por el equipo de José Pekerman, con Saviola como figura y goleador, y Brasil fue eliminado justamente por Ghana en los cuartos de final a pesar de contar con Adriano.
Kaká pasó inadvertido en ese equipo y sólo marcó un gol. "Recuerdo ese partido. Se jugó en un lugar llamado Córdoba, con sierras alrededor y perdimos por 2-1 con gol de oro. No me acuerdo de los jugadores de Ghana, sólo que eran fuertes y rápidos. La verdad es que no tengo un buen recuerdo de Ghana. Espero que en la oportunidad que tenemos por delante, la historia sea diferente."

