

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
WINNIPEG, Canadá.- Acostumbrados ya a las especulaciones sobre deserciones cubanas, los Juegos volvieron a sacudirse ayer con un tema relacionado con la isla, mas algo alejado de scouts, pedidos de asilos y esas cuestiones. Cuba volvió a ser noticia, sí, pero por una versión no oficializada: el supuesto doping positivo de la megaestrella del atletismo Javier Sotomayor. Mientras Mario Vázquez Raña, presidente de Odepa, confirmaba que Solange Witteveen se quedaría con la medalla dorada del salto en alto, por otro caso de dopaje (el de la dominicana Juana Arrendel), el Saltanubes se robaba toda la atención de la jornada (ver aparte).
Tema espinoso por más que aún no se haya resuelto, cualquier caso de estos (se confirme o no) siempre cometerá una injusticia: retirar de las portadas a los que ganan por su esfuerzo, a los que no cometen tropelías deportivas.
Por eso, en medio de algunas turbulencias que opacan a los Panamericanos, vale rescatar a varios deportistas argentinos que, sin ocupar demasiado espacio en las marquesinas, sin provocar revuelo, caminan, suman, ganan.
Ayer, en los resquicios informativos que pudieron filtrarse en medio de la conmoción, la Argentina dio a conocer a esta comunión de las Américas que, a su ya sorprendente palmarés winnipeguense, ahora habrá que agregarles dos medallas doradas, una plateada y dos de bronce.
Todas tienen nombre: los oros se llaman Witteveen (por el ya mencionado caso de trampa cometido por Juana Arrendel, la que había ganado en salto en alto) y Martín Ríos (judo; 66 kg), la plata es de Carolina Mariani (judo; 52 kg), y los bronces responden a José Meolans (natación; 100m mariposa) y a Elina AgŸero (esgrima; espada individual).
Por supuesto que la diferenciación de metales difiere, en varios casos, de los valores específicos de las medallas. Por caso, el bronce de Meolans posee una repercusión inmensa. No era candidato al podio (esta no es su especialidad) y, sin embargo, lo alcanzó con un buen registro (54s 3/100). "Mi meta era bajar mi marca. Lo logré y eso me pone contento. La medalla viene de regalo".
José tenía un tiempo de 54s 82/100, y las estadísticas dirán que supo bajarlo en una prueba de nivel: los dos primeros nadaron más rápido que el último récord panamericano. El venezolano Francisco Sánchez (campeón) nadó en 53s 33/100, y el canadiense Shamek Pietucha lo hizo en 53s 40/100. La última plusmarca le correspondía al surinamés Anthony Nesty, con 53s 45/100. Y todo esto tiene una lectura: lo de Meolans es muy bueno, más allá de que haya terminado tercero.
Más arriba en los podios, y no necesariamente menos relevantes por esfuerzo, dedicación, garra y talento, Martín Ríos y Carolina Mariani convirtieron al judo en el deporte argentino del día.
Martín ganó la categoría de hasta 66 kilos en una final impresionante. Perdía hasta que, en la última acción del combate con el venezolano Luis Ortíz Flores, tumbó a su oponente y lo superó por la más pequeña diferencia (koka). Caramelo Ríos ("Me dicen así porque de chiquito parecía un caramelo Lippo; era flaquito y orejudo") es rosarino, "hincha de Newell´s" y, hasta hace poco tiempo, compartía el tiempo de sus entrenamientos con la conducción de un taxi. Ahora espera que el oro panamericano le acerque el dinero necesario para vivir...
Carolina cayó en el clásico de la categoría hasta 52 kilos. La cubana Legna Verdecia, ex campeona mundial y flamante bicampeona panamericana, la superó bien: "Ibamos empatadas, pero yo no le encontraba la vuelta y no confiaba en la decisión de los árbitros, porque nunca, después de un empate técnico, me habían dado por ganada una lucha contra ella". Así, Carolina fue al frente y perdió. Igual, la medalla plateada vale.
El otro bronce del día fue de una egrimista-cantante: Elida Agüero. La chica que ya sacó un compact ayer cayó en las semifinales de espada individual, pero de todas maneras subió al podio. A última hora, el boxeador Hugo Garay (81 kg.) venció al ecuatoriano José Medranda y quedó entre los cuatro mejores.
También se diferenciaron las medallas ya obtenidas en squash. Había dos argentinos que debían eliminarse en semifinales. Eso significaba un bronce y una plata seguros. Pues bien: ayer Jorge Gutiérrez Keen venció a Federico Usandizaga por 10-8, 9-1 y 9-5, y se clasificó para pelear por el oro contra el ganador del partido entre el brasileño Conceicao y el canadiense Graham Ruding (se enfrentaban anoche). Usandizaga, mientras tanto, tiene la posibilidad de conseguir el bronce c ontra el perdedor de este encuentro.
Todo esto hicieron ayer los argentinos más destacados. Compitieron, sumaron, ganaron. Injusto sería opacar sus éxitos por culpa de algunos tramposos.

