La casa que le da afecto y victorias: Córdoba

El seleccionado se siente muy a gusto en el estadio Mario Alberto Kempes, que exhibió un césped aceptable, se rindió ante Messi y sigue albergando triunfos argentinos
El seleccionado se siente muy a gusto en el estadio Mario Alberto Kempes, que exhibió un césped aceptable, se rindió ante Messi y sigue albergando triunfos argentinos
Enrique Vivanco
(0)
30 de marzo de 2016  

CÓRDOBA.– La relación de afecto entre el seleccionado argentino y esta sede es mutua. Se expresa en cada momento. Como cuando aparecían los nombres de los jugadores en la espalda de cada hincha que, pausadamente, caminaba bien temprano hacia el estadio, o a la hora de festejar cada tiro libre que Messi, en el colofón del calentamiento previo en el campo de juego del Mario Kempes, clavaba en algún ángulo.

Como otras veces, la hinchada argentina tuvo un fuerte componente familiar. Desde hace varios años por aquí se viene observando una cada vez más fuerte inserción de la mujer en los espectáculos futbolísticos; en esta ocasión el imán de Lionel Messi y compañía atrajo a padres, madres, niños y abuelos. Consecuencia: casi no hubo habituales cantos de hinchadas ni insultos y el himno nacional boliviano fue escuchado en silencio y con respeto. No hubo incidentes fuera del estadio ni dentro; más bien, mucha corrección del público. Tampoco aparecieron banderas de dimensiones importantes en ninguna de las cabeceras, y la pasividad fue evidente hasta que entraron los equipos. Después sí, con las oportunidades perdidas en la primera jugada, el fervor fue en aumento, intercalado con silbidos al juego visitante y un aumento de los gritos cada vez que cualquier jugador argentino se acercaba con chances de gol al arco de Carlos Lampe Porrás. La misma imagen se producía cada vez que Messi iba a ejecutar un tiro de esquina, y casi siempre que tocaba la pelota el aplauso surgía espontáneo.

¿Qué decir cuando a los 12 minutos el rosarino dejó clavados a tres bolivianos en un metro cuadrado? El escenario pareció venirse abajo. El "Messi, Messi" volvió a golpear con fuerza desde un público hasta extasiado por la oferta del número uno durante todo el espectáculo.

Messi tocaba la pelota y la gente explotaba. Hizo el primer gol Mercado y fue ovacionado. Y cuando el 10 convirtió de penal, el "que de la mano de Leo Messi..." brotó con mucha más fuerza. El seleccionado se sintió muy cómodo en Córdoba. Bajó al llano en su contacto con los locales apenas bajó del avión, se impregnó de cariño en el escenario y se llevó un triunfo que lo coloca en una buena posición para más adelante disputar la Copa América del Centenario y, ya en el segundo semestre, reanudar la eliminatorias hacia Rusia. El combo no pudo ser mejor.

¿Y la polémica por el césped? El arenero que se exhibió en el Belgrano vs. Vélez de hace diez días pasó a ser un campo verde del que se divisó sólo un gran manchón en el centro del campo y hacia el lateral de la platea Gasparini. Aunque desde la altura se apreció algunas imperfecciones. "Está 8 puntos", insistió Oscar Dertycia, el presidente de la Agencia de Córdoba Deportes. Tal vez exageró. Pero sí es cierto que hubo una mejora sustancial entre el campo de juego en el que no se podía jugar al fútbol al que presentaró el estadio anoche. Desde aquel Belgrano 2 vs. Vélez 3 (el noveno partido en 40 días en el Kempes) hasta anoche, la entidad provincial trabajó en conjunto con la AFA para llegar al encuentro de ayer con una cancha que lograra, por lo menos, la calificación de "aprobada".

Los trabajos fueron hechos a destiempo. Con turnos diarios desde el amanecer hasta las 22, no se tomaron descanso para la siembra, el riego, la oxigenación y los cortes transversales del césped. "Lamentablemente no llegamos a colmar las expectativas en cuanto a lo que se quería realizar. El trabajo estaría terminado recién la semana próxima. Hicimos lo que pudimos con el tiempo que nos dieron", advirtió Gerardo Albornoz, el "canchero" que envió la AFA.

Fueron, con el de anoche, 41 compromisos en los últimos cinco meses. En 2016, el número se sostuvo con los encuentros por la Supercopa Argentina, los de Belgrano y Talleres y el cotejo del seleccionado. A eso hay que sumar los recitales de Iron Maiden y Maná. El trajín quedó expuesto. En cuanto a los números, todo va bien: en sus nueve partidos oficiales en Córdoba el seleccionado está invicto, con ocho éxitos y una igualdad. Una casa que le resulta cada día más agradable.

La agenda, con la Copa América y los Juegos Olímpicos

CÓRDOBA (De nuestros enviados especiales).- La actividad del seleccionado entrará en un paréntesis. La próxima meta es la Copa América del Centenario, en Estados Unidos, del 3 al 26 de junio. Como preparación, el equipo de Martino jugará un amistoso, el 27 de mayo, posiblemente en San Juan o en La Plata, con Costa Rica u Honduras. Tras la Copa, a mediados de julio, empezarán las prácticas para los Juegos Olímpicos de Río, que serán del 5 al 26 de agosto. Ya en septiembre se reanudarán las eliminatorias: por las fechas 7» y 8», la Argentina recibirá el 1 a Uruguay (quizás en Mendoza) y el 6 visitará a Venezuela.

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.