

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Y una tarde, finalmente, Inter Cleante se sobrepuso a su genio, corrió más rápido que sus rivales y llegó a ese primer éxito clásico por el que luchó desde que era potrillo. Fueron necesarios ocho intentos después de aquel triunfo en su debut, el 16 de febrero de 2003, y la mano de dos preparadores hasta llegar a su conquista en el Gran Premio General San Martín, del sábado pasado, en Palermo.
"Por primera vez lo vi correr con la cabeza abajo. Siempre venía nervioso, haciéndole la vida imposible al jockey para poder administrarle sus fuerzas", subraya el entrenador Carlos Daniel Etchechoury, que recibió al caballo en septiembre último, cuando el hijo de Intérprete lucía aquella victoria y tres valiosas entregas en pruebas de Grupo 1 -un segundo puesto y dos terceros- al mando de Juan C. Maldotti.
"El problema de él es su genio. Hay ocasiones en las que uno cree que ya le encontró la vuelta porque trabaja muy bien, pero viene a las carreras y no rinde todo lo que puede", se lamenta "Dany". Y agrega sobre su futuro: "Hasta los 2000 metros llega sin problemas, como lo demostró en las Estrellas (fue segundo en el Classic), pero habrá que ver qué opciones ofrece el calendario".
Para Inter Cleante, hubo otra revancha más. Dejó en el camino a Body Bar, su vencedor por medio pescuezo en el clásico Perú, un mes atrás. "Cuando está tranquilo responde, y esta vez lo estuvo; ésa fue la clave", sintetiza Pedro Robles, su jockey.


