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Traducción mediante, entre el ruso y el español, las respuestas se demoran en la conferencia de prensa. Yelena Isinbayeva está de muy buen humor, pero para pasar más rápido esos momentos incómodos revisa un par de recipientes con caramelos, elige uno y busca la aprobación de Germán Chiaraviglio que la acompaña. Después, el campeón mundial juvenil y la campeona mundial y olímpica de salto con garrocha se escriben mensajes en papeles e intercambian sonrisas, mientras los periodistas escuchan a la traductora.
La llegada de la mejor atleta del momento a Buenos Aires (por la noche se trasladó a Santa Fe), ya es una gran noticia. Pero más allá de lo que significa tener a la N° 1 de un deporte en el país, llamó la atención su excelente relación con los argentinos. "Yo empecé a entrenarme en Formia (Italia) hace un año. Sin mis amigos de Rusia, estaba algo sola y conocí a los argentinos que son muy amigables", dijo refiriéndose a Jorge Balliengo (lanzador de disco) y el mismo Chiaraviglio.
Isinbayeva es el rostro con el que se promociona el 3er Festival Sudamericano de salto con garrocha, el torneo Indoor que se realizará en el estadio de Unión, de Santa Fe, el martes y miércoles próximos. Con la presentación del ex nadador de aguas abiertas Diego Degano, en la mesa de uno de los salones del hotel Meliá se sentaron junto a ella Juan Alberto Escarpín, el presidente de la Federación santafecina de atletismo, Vitaly Petrov, Germán Chiaraviglio y Alejandra García, estos dos últimos, las principales figuras para el torneo de la semana próxima.
Sin embargo Isinbayeva no participará, ya que se encuentra de vacaciones. ¿Entonces para qué vino? "Mi entrenador desde hace un año es Petrov; el trabajará aquí en los próximos días y yo voy a acompañarlo como voluntaria para el certamen. Se que habrá grandes atletas", aclaró.
Isinbayeva hizo historia en 2005, al convertirse en la primera mujer en saltar por encima de los cinco metros. Su récord lo consiguió el 12 de agosto de ese año, en el Mundial de Helsinki, Finlandia, cuando saltó 5,01 metros.
La rusa mostró no tener mucho conocimiento de nuestro país: "Nunca imaginé que algún día estaría por acá", y consultada sobre las cosas que sabe de la Argentina, dijo: "No mucho. Me dijeron que tienen muy buena carne, conozco a Maradona y al tenista Nalbandian". Aunque cuando enseguida le recordaron que la final de la Copa Davis la van a jugar la Argentina y Rusia, dijo que no lo sabía.
Isinbayeva aprovechará estos días en el país para conocer algunos puntos turísticos: "Quiero tener tiempo para visitar algunos lugares". Los destinos aún no los reveló, pero se sabe que los dirigentes y atletas le ofrecerán varias posibilidades para que elija de acuerdo a su agenda.
Se mostró desenvuelta, sencilla y simpática, pese a que venía de un agotador viaje. Hasta se permitió hacer algunas bromas, como cuando le sugirieron si alguna vez podía llegar a los seis metros: "Eso es imposible, si yo salto seis, qué queda para Germán (dijo mientras lo miraba a su lado). Tendría que llegar a siete metros". Y cuando le preguntaron por qué mira al cielo antes de los saltos y si lo que dice es algún rezo (N. de la R.: siempre se la ve gesticular en la corredera), sólo contestó con una sonrisa: "No miro el cielo, sino la punta de la garrocha".
También habló de Chiaraviglio, la gran esperanza para el futuro del atletismo argentino: "Lo vi competir algunas veces. En Italia (en el campeonato italiano de clubes), lo vi algo nervioso (fue 2°, con 5,20m). Pero también lo vi en el Mundial de China y allí sí que pudo soltarse y se notó que tiene grandes condiciones (Chiaraviglio ganó la medalla dorada con un salto de 5,71m)".
La charla se prolongaba demasiado. Isinbayeva, siempre sonriente, lanzó una mirada cómplice a Jorge Balliengo, que desde el fondo del salón siguió toda la conferencia con atención. El rosarino, le hizo una seña con la mano a Escarpín, para que indique que era la última pregunta. Y el primer contacto de esta visita ilustre llegó a su fin.
18 veces superó Yelena Isinbayeva el récord mundial de salto con garrocha.
Según los rumores, hay otro motivo importante que trajo a Yelena Isinbayeva a la Argentina: cuentan que tiene una relación más que amistosa con Jorge Balliengo. El amor habría nacido en el centro de entrenamiento de Formia, Italia, donde ambos pasan varios meses al año.



