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Gregorio Vivas arranca la charla con la nacion con una mención que lo va a acompañar en los restantes 15 minutos: "Está muy bien, gracias a Dios". Habla de El Moisés, claro, y la referencia a Dios y a la suerte parecerá más que un latiguillo, en adelante. Como si importaran más que su trabajo de entrenador.
"Fue dos veces a la pista principal a trabajar, anduvo bien, se adaptó, el jockey quedó conforme. Está comiendo muy bien, no tiene problemas de sanidad, que es lo principal", detalla.
Es lógico pensar que si el caballo no corrió antes en San Isidro fue por el problema entre el hipódromo y los propietarios.
-(Asiente) Había que hacerle conocer el pasto, nada más. Una vez hizo un galope largo en el césped de vareo como si nada y luego una partidita y un floreo.
¿El Moisés siente las carreras?
-Para nada. Siempre que llega al stud después de correr, se pone a comer y al rato duerme. Es muy particular en eso. Quedó bien después del Nacional, por eso se le pudieron hacer todos esos trabajos. Pesa entre 505 kg y 510.
¿Cómo analizó el Pellegrini?
-En una carrera numerosa es inevitable el factor suerte. Se puede tener un buen caballo, pero un mal desarrollo lo arruina. Se va a encargar el jockey, al que hay que dejarle libertad. Lo conoce y cuando se dan muchas instrucciones por ahí complica. Talaverano es muy bueno para estos clásicos. El opuesto es largo, por eso se buscó largar por afuera, para ubicarse a medida que se desgrana la carrera.
Después, Vivas hace un poco de historia y habla de sí mismo, aunque le cuesta. Siempre está la suerte para darle un empujón.
"El Pellegrini lo corrí una sola vez, con un hijo de Intérprete, Interino. En todos los años que tengo, fue la primera vez que pude correr con chances la Polla y el Nacional. Estar en estas carreras es difícil, hay cuidadores grandes que no lo corren, por eso la suerte es importante. Por ejemplo, esta gente (Mastellone, Campito, los dueños de El Moisés) ganaron infinidad de clásicos, con Bianchi incluso, pero nunca la Polla de Potrillos y el Nacional", cuenta y opina.
El recuerdo de Romeo Plus, ganador del 9 de Julio y el GP de las Américas, y Star Plus, héroe del Anchorena, vuelve cuando se habla de sus mejores caballos. "Fueron muy buenos. Tuve suerte con los hijos de Alpha Plus, tengo este potrillo que pinta lindo [estamos en la puerta de un box; el potrillo se deja acariciar durante toda la conversación? por el cronista]. Nunca tuve la suerte de preparar un caballo de 3 años como El Moisés."
El santiagueño de Sumampa evocó también la etapa exitosa de Los Ilusos. "Trabajo con mi hijo Rubén, que tiene la patente y caballos que entrena por su cuenta, también". Son varios en la familia los que aportan caballeriza del Campo 2 de San Isidro.
"Estoy en el stud, desde las 5 hasta las 7 de la tarde, siempre. Los domingos que no tenemos carrera el asado es en familia", revela cuando se le pregunta si esta semana la atención es especial. Y apenas sonríe al pedírsele que imagine el asado el domingo que viene.
Aquí ya no hubo referencia a la suerte o a Dios. Sólo ilusión.



