La estrella de Mosley se apagó ante Vernon Forrest

Tras ser derribado dos veces en el 2° round, resignó por puntos la corona welter CMB
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28 de enero de 2002  

NUEVA YORK (Especial).- Los ojos de gato de Shane Sugar Mosley estaban desorbitados. Otra vez la misma historia, la misma sombra en su camino de boxeo brillante, exquisito, para paladares exigentes. Vernon Forrest , flaco y dos brazos largos como escopetas -un Tommy Hearns de esta época-, volvió a ser su verdugo. Como en 1992, cuando le quitó la plaza del equipo norteamericano para ir a los Juegos Olímpicos de Barcelona. Forrest derrumbó a quien era considerado el mejor boxeador peso por peso del momento: superó a Mosley por puntos y le arrebató la corona welter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), en el Madison Square Garden.

De punta a punta. Unánime. Así también lo vieron los jueces, cuyas tarjetas favorecieron al hombre nacido en Augusta por 115-110 (bastante avara), 118-108 y 117-108.

Con la derrota de Mosley, cayó del cielo otra de las estrellas cuya imbatibilidad parecía incuestionable. Un traspié que significó el primero de su carrera, algo que en los últimos tiempo sufrieron figuras como Oscar De la Hoya, Félix Trinidad y Naseem Hamed, entre otros.

Lo logró este Forrest de 1,82 metro y a punto de cumplir 31 años, al que apodan La Víbora y que cobró la bolsa más alta de su vida: US$ 1.200.000.

No cabe otra que destacar el segundo round . De entrada, un choque de cabezas accidental le produjo un pequeño corte a Mosley. Unos segundos más tarde, llegó la poderosa derecha de Forrest para torcer el rumbo de la noche. Esa mano, acompañada por los uppercuts apabullaron a Mosley, que volvió a caer en ese mismo episodio y nunca más pudo recuperarse en el desarrollo.

"Tengo un radar en mis manos que dirige un misil a la cabeza. Y ese objetivo estuvo en la mira durante toda la noche. Ya no soy un simple retador: ahora soy el campeón", dijo Forrest, que antes de la pelea estaba 7-1 abajo en las apuestas. El campeón, que mantuvo su invicto de 34 victorias, 27 por KO, y una pelea sin decisión, ya había reinado el año último con el cetro de la FIB, pero por su negativa a medirse con el italiano Michele Piccirillo le fue quitado el cinturón.

"Me dio duro. Es un gran boxeador, pero el choque de cabeza me dejo un poco sentido. Después me sorprendió con una derecha y no pude recuperarme enseguida, sentí que las piernas se me iban", confesó Mosley (38-1 y 35 KO).

Forrest será el nombre de moda en el boxeo mundial. Para Mosley, es tiempo de buscar explicaciones.

Baldomir echó un vistazo

Quien siguió atentamente el choque Mosley–Forrest fue el santafecino Carlos Baldomir, que el 28 del mes próximo, en Los Angeles, peleará con el mexicano José Luis Cruz y el ganador quedará como retador obligatorio al título en el ranking welter del CMB.

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