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ROMA (ANSA).- La Fiscalía de Roma pidió el enjuiciamiento del jugador argentino Juan Sebastián Verón, de su representante, Gustavo Mascardi, y del dueño de Lazio, Sergio Cragnotti, por las irregularidades en el trámite de la nacionalización del volante de la selección nacional.
El pedido fue realizado por el fiscal Silverio Piro, que los acusa por fraude en la realización del documento que permitió que Verón obtuviera la doble nacionalidad y el pasaporte comunitario.
La Fiscalía pidió, además, que se envíe a juicio a otras personas que permitieron que ocurran estas anomalías en la gestión.
Entre ellos están los dirigentes de Lazio Nello Governato y Felice Pulici; el agente Fernando Hidalgo (trabaja con Mascardi); Ilario Camaiani; la traductora María Elena Tedaldi, del estudio Alvarez en Buenos Aires, que llevó adelante el trámite, y Gianfranco Orsomarso, un empleado de la comuna de Fagnano Castello, en Cosenza.
Este último habría sido el que confeccionó un certificado falso sobre un vínculo entre el jugador argentino y Giuseppe Porcella, un italiano que emigró a la Argentina el último siglo y cuyo nombre fue utilizado como supuesto bisabuelo de Verón.
Lazio, por intermedio de su abogado Ugo Longo, recordó que siempre obró de buena fe, negó completamente los cargos que se le imputan al club y afirmó que aguarda confiado la audiencia preliminar para aclarar definitivamente su posición ante la Justicia.
El abogado recordó que denunció por estafa a la traductora Tedaldi y a los que, eventualmente, hayan participado de la falsificación del documento de Verón.
Los pasos de la Justicia. La investigación del caso comenzó en abril del año último tras una denuncia formulada en el consulado italiano en la ciudad de La Plata, donde nació Verón, y donde se rechazó el primer trámite, porque el argentino carecía de vínculos que le permitieran obtener el pasaporte buscado.
La denuncia llegó a Roma el 18 de enero último, y la cancillería la presentó ante el fiscal Piro.
En un allanamiento a la oficina del dirigente de Lazio Felice Pulici, el fiscal encontró las primeras pruebas de la adulteración, ya que el directivo tenía los documentos originales y los falsificados.
Tras indagar a los implicados, la causa volvió a Buenos Aires en junio último, y el juez Carlos Liporaci, después de varios allanamientos e interrogatorios, declaró probada la falsificación un mes después.
Verón, cuando fue citado a declarar, dijo a la Justicia que sabía que tenía raíces italianas y que deseaba desde mucho antes comenzar el trámite de doble nacionalidad.
Lazio deslindó sus responsabilidades y culpó al estudio Alvarez en la Argentina. Y para evitar otro tipo de sanciones deportivas, para el actual campeonato italiano, inscribió a Verón como extranjero.
"Nosotros no tenemos dudas sobre la naturalización de Verón, pero pese a la investigación de la Magistratura, hoy consideramos a Verón extracomunitario", dijo Massimo Cragnotti, hijo del presidente de la entidad romana.
El principio de la historia. El problema nació cuando Verón jugaba en Parma y comenzó a mencionarse el interés de Lazio por contratarlo. La traba era que Verón estaba jugando como extranjero, y Lazio ya tenía el cupo completo. Por eso se iniciaron los trámites que más tarde desencadenaron el actual conflicto judicial.
Tal como explicó La Nación en una investigación publicada el 24 de julio último, Verón tiene sangre italiana por vía de su madre, Cecilia Portela, cuyo bisabuelo, Luigi Pietro Ratti, nació en el pequeño pueblo de Piana Batolla, el 8 de agosto de 1852.
Al presentar los papeles ante el consulado de La Plata, en junio de 1999, surgió un problema. Las leyes italianas no conceden la ciudadanía a descendientes de mujeres nacidas antes de 1948 y, para llegar genealógicamente hasta Luigi Ratti, había que pasar por María Livia Ratti, su hija, bisabuela del jugador, que nació en el siglo XIX.
De todas maneras, esta ley fue impugnada con éxito ante la justicia italiana, por ser discriminatoria. Para sortearla era necesario apelar al Tribunal de Casación; el recurso demoraría un año y medio. Pero Lazio, que en junio de 1999 pagó 30.000.000 por el pase de Verón, quería que fuera comunitario en ese mismo momento.


