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No ocultó su simpatía desde que llegó a Alemania. Fabio La Mole Moli bailó, cantó y hasta hizo reír al siempre serio y concentrado Wladimir Klitschko durante la ceremonia del pesaje. El gigante cordobés, de 1,96m, se encontró con alguien más grande que él. Este Klitschko, nacido en Ucrania, que mide 2 metros y que tiene pergaminos de campeón olímpico (en Atlanta 96) y mundial (reinó en la OMB entre 2000 y marzo último) se propone como el desafío más importante en la carrera de Moli. Hoy se enfrentarán en el Olimpia Halle, de Munich, en una cita de 12 rounds que tendrá como excusa el título internacional pesado, un cinturón sin demasiada valía otorgado por la Asociación Mundial de Boxeo.
El combate será televisado en directo por TyC Sports, a partir de las 17.30.
Con 27 años, Klitschko (110 kilogramos), cuyo hermano Vitali también fue campeón mundial pesado y hace poco hizo tambalear nada menos que al británico Lennox Lewis, es amplio favorito detrás de su récord de 40 triunfos (37 KO) y dos derrotas. Tiene victorias sobre pesados como Frans Botha, Ray Mercer y Chris Byrd (hoy campeón pesado por la FIB).
La Mole Moli, nacido en Villa del Rosario hace 34 años, tiene un registro de 29 éxitos (17 KO), dos traspiés y dos sin decisión. Ayer dio en la balanza 117,5 kg.
Klitschko está radicado en Hamburgo, donde pelea a las órdenes del promotor alemán Klaus-Peter Kohl. El ucranio viene de resignar el título mundial en Alemania, en marzo último, cuando el zurdo sudafricano Corrie Sanders le dio una verdadera paliza y lo noqueó en dos asaltos.
Esto significa para Klitschko una oportunidad de reencauzar su carrera, aunque él fue claro en esta semana: "Si pierdo con Moli, por vergüenza, me retiro del boxeo", declaró, contundente.
De estilo para nada pulido y dueño de un personaje que superó lo estrictamente deportivo, Moli, en su primera salida del país, llegó hasta Alemania e hizo recordar a las viejas excursiones de pesados argentinos a tierras lejanas para desafíos ante pesados de primer nivel.
Basta con mencionar al juninense Luis Angel Firpo y aquel choque mítico con Jack Dempsey, en 1923; a Victorio Cámpolo, el Gigante de Quilmes, y sus peleas con Tommy Loughran y Primo Carnera, en 1931; al cordobés César Brion y sus dos duelos con Joe Louis, en 1951; al inolvidable Ringo Bonavena y sus encuentros con Joe Frazier (en la década del 60) y Muhammad Alí, en 1970; a Goyo Peralta y a Miguel Angel Páez, rivales vencidos por George Foreman a principios de los años 70. Se habla de enfrentamientos que unieron a argentinos y a pesados en la víspera de la consagración o ya reconocidos mundialmente.
Una victoria de Moli, por la diferencia técnica entre uno y otro, sería una verdadera hazaña. Pero se sabe que en el boxeo, y más aún en la categoría de los pesados, nada puede predecirse y que una mano puede cambiar todo. La Mole busca su lugar en la historia.



