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L ONDRES.- Que en la gran fiesta que son los Juegos Olímpicos, en los que abunda la gente feliz, haya silbidos durante ciertas competencias no asombra, porque los hinchas de un equipo quieren desanimar a los jugadores rivales. Pero que toda la concurrencia abuchee a la vez ya no es normal. Algo está fallando si eso sucede. Y vaya si falló anteanoche, cuando el Wembley Arena, con mucho público, estalló en un estruendoso abucheo a todas las protagonistas.
Por el Grupo A del dobles femenino de badminton, se enfrentaban las chinas Wang Xiaoli y Yu Yang con las surcoreanas Jung Kyun-eun y Kim Ha-Na, y el nivel de juego era peor que el de principiantes. La pluma iba más veces a la red y afuera de la cancha que adentro, en fallas increíbles, y ningún punto del primer game duraba más de cuatro intercambios, algo insólito en este deporte. Quedaba claro: ninguna de las dos parejas quería ganar. Fue tan ostensible el grotesco que un oficial ingresó en el campo a retar a las jugadoras por semejante actitud.
No alcanzó la reprimenda. Las cuatro asiáticas siguieron buscando la derrota, que les convenía para enfrentarse con un adversario más accesible en la rueda de cuartos de final. Las chinas, nada menos que las campeonas mundiales, ya tenían asegurada su clasificación y querían evitar el cruce con dos compatriotas. Lograron el objetivo: cayeron por 21-14 y 21-11. Algo similar ocurrió en el partido siguiente, entre Greysia Polii y Meiliana Jauhari, de Indonesia, y Ha Jung Eun y Kim Min Jung, de Corea del Sur.
Pues bien: las cuatro parejas fueron expulsadas de los Juegos Olímpicos por la Federación Internacional de Badminton (BWF), con aprobación del Comité Olímpico Internacional (COI), a raíz de "conducta antideportiva". Sucede que el reglamento de comportamiento de esta disciplina prescribe castigos a quien "no ejerza el mejor esfuerzo posible a fin de ganar un partido" o "se conduzca de una forma que constituya claramente un abuso o vaya en detrimento del deporte".
Las repercusiones fueron fuertes. El Comité Organizador de Londres 2012 (Locog) y el propio COI aplicaron los calificativos "deprimentes" e "inaceptables" a ambos episodios. "Damos la bienvenida y apoyamos la decisión de la federación internacional. No hay sitio en los Juegos Olímpicos para un comportamiento como éste", subrayó un funcionario del COI, que dejó la pena en manos de la BWF. Un ex directivo de ésta y actual vicepresidente del COI, Craig Reedie, agregó: "El deporte es competición. Si se pierde el elemento competitivo, no tiene sentido". Y Sebastian Coe, el presidente del Locog, aportó su crítica: "¿Quién va a pagar para ver algo así?", enunció. De todos modos, el director ejecutivo de ese organismo, Paul Deighton, sostuvo que no se resarciría a los espectadores que presenciaron el fiasco. "Vieron más partidos, no sólo éste", lo justificó.
Claro que no todas las voces fueron coincidentes. El entrenador del conjunto alemán, el danés Jakob Hoi, fustigó a la dirigencia del badminton: "Si esto hubiera pasado en un Mundial, por supuesto que no habría ocurrido nada", aseveró. Y el ataque más duro fue de parte de Indonesia: "China ha hecho esto muchas veces y nunca fue sancionada. En el primer partido del martes, cuando China se dejó ganar, la federación no hizo nada. Si en ese momento hubiera advertido del riesgo de desclasificación, eso habría sido un aviso para todos", criticó el jefe de la delegación, Erick Thohir. Hubo incluso quienes apuntaron que había culpa en el sistema de grupos, pues el anterior, de eliminación directa, no daba lugar a especulación.
La BWF rechazó un recurso de queja de Corea del Sur, y hubo una apelación de Indonesia. Muy diferente fue la actitud de China, que según la agencia nacional de noticias Xinhua abrió una investigación propia a sus dos representantes "por perder de forma deliberada en la etapa de grupos".
En fin. Los expulsados en estos Juegos ya son 17, tras siete casos de doping y dos por declaraciones vía Twitter (ver aparte). Por un momento, las asiáticas del badminton creyeron que lograrían su objetivo al perder... pero al final perdieron todo.
Otros dos casos fueron por mensajes en la red
Más allá de las ocho jugadoras de badminton expulsadas por haber ido a menos y los seis atletas y una gimnasta por doping, Londres 2012 perdió a dos deportistas por una sanción, en su caso nada tradicional: declaraciones por Twitter. Primero, fue la saltadora griega Paraskevi Papachristou, que no llegó a viajar a la capital británica por haber escrito algo en contra de los africanos que viven en su país, y luego, el futbolista suizo Michel Morganella, que agravió a los coreanos tras una derrota.
DPA y AP

