

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
El festejo de Pablo Mac Donough tras la victoria tuvo un paréntesis emotivo. Tras la premiación, detrás del podio, su hermano mayor Matías, que había sido su compañero en Ellerstina las últimas cinco temporadas, se acercó a felicitarlo. Emocionado, el número 3 le agradeció: "Es muy lindo, pero no es lo mismo sin vos", le dijo, casi como disculpándose.
"Es una alegría enorme haber podido ganar", contó luego, ya más distendido. "Arrancamos jugando muy bien, después nos empataron. Por suerte el equipo reaccionó bien y lo ganamos como había que ganarlo."
Luego de tres años de frustraciones (perdieron dos finales y una semifinal pese a ser candidatos), el equipo de General Rodríguez finalmente pudo festejar.
-¿Qué hicieron de diferente respecto de las otras dos finales?
-Hoy la jugamos bien. Las finales anteriores entramos más nerviosos. Nos vino bien para jugar la otra.
-¿Cuál fue la clave de la victoria?
-Jugamos muy concentrados; estábamos con mucha fe. Sabíamos que si se nos escapaba habíamos hecho todo para ganar.
-Lo marcaron bien a Cambiaso. ¿Por eso se dio el juego así, trabado?
-No queríamos entregar la pelota. Sabíamos que no les podíamos dar ventajas a ellos y creo que no se las dimos. Estaba para cualquiera. Hoy, por suerte, se nos dio a nosotros.
-Cuando fueron al suplementario, ¿pensaban que se les escapaba?
-No tenés tiempo de pensar en nada. Cuando vas segundo a segundo, no podés pensar en eso. Estamos contentos porque no nos dedicamos a pensar si íbamos a ganar o a perder o si nos habíamos errado un gol, dos o tres. Había que jugar en el momento y nada más.

