Los grandes toman el control

Boca, River, San Lorenzo, Independiente y Racing acordaron con Luis Segura sentarse en la mesa chica que conducirá la AFA hasta finales de junio; malestar del resto en la batalla por el dinero
Alejandro Casar González
(0)
30 de diciembre de 2015  

La última reunión del comité ejecutivo de la AFA transitó por un arcoíris de sensaciones. Comenzó con un pase de facturas, siguió con vehementes respuestas y terminó con una certeza votada por unanimidad: Luis Segura seguirá siendo el presidente hasta el 29 de junio de 2016, cuando se elegirá a su sucesor. La carrera electoral comenzará en mayo del año próximo y se podrán presentar todos los que consigan siete avales.

En las primeras dos horas del debate (la reunión se extendió por otra hora debido al sorteo del torneo de Transición) la clase media y media baja del fútbol argentino se rebeló. Sus dirigentes entienden que los dejaron afuera de la cocina del poder. Algo de eso pudo verse antes de que todos los integrantes del comité se juntaran en el recinto. Algunos llegaron por su cuenta. Otros (Matías Lammens, Chiqui Tapia, César Martucci, Matías Patanian, José Lemme, entre otros), lo hicieron desde la oficina de presidencia. Allí habían hecho la previa.

En ese aperitivo, todos ya sabían que había un acuerdo firmado por los apoderados de Segura y de Tinelli. Y que el Gobierno jugaba por detrás: condicionaba el adelanto de la cuota de enero del Fútbol Para Todos a la normalización de la AFA y el llamado a elecciones para el mes de junio. Los directivos hace rato que saben que no les queda margen de maniobra. Por eso, en la antesala del recinto del comité hubo caras largas y hasta algún enojo con la prensa por ventilar detalles de un acuerdo que muchos desconocían.

Esa bronca se prolongó en las deliberaciones. Mario Leito (Atlético Tucumán), Alfredo Dagna (Olimpo) y Nicolás Russo (Lanús) fueron la voz cantante de los descontentos. Pidieron mayor representatividad en la nueva estructura de poder. El ingeniero Dagna fue el más vehemente del trío: "Acá nos ladramos entre todos y nos peleamos por ver quién lo hace más fuerte ¡Pero acá hay que venir a laburar!", resonó el vozarrón de Dagna. A los reclamos de una mayor federalización de los cargos, Segura respondió que estudiará el asunto. El comité le dio libertad de acción para formar su nuevo gobierno con quienes elija. Segura no es ingenuo: sabe que si se aparta un centímetro de lo consensuado con Fernando Marín, el flamante coordinador del Fútbol Para Todos puesto por el presidente Macri, su teléfono celular arderá.

Al único que Segura sí confirmó fue a Matías Lammens. Como adelantó ayer LA NACION, el presidente de San Lorenzo será el nuevo tesorero. Y deberá resolver un descubierto bancario de $150 millones. "Me hubiese encantado asumir en otras circunstancias", dijo Lammens antes de subirse al ascensor para retirarse del edificio de la AFA. "Tenemos la posibilidad de acordar un nuevo contrato con Adidas y tenemos, también, los derechos internacionales. Ahí hay una chance concreta de generar nuevos recursos", adelantó. El presidente del Ciclón pretende emparejar el dinero que reciben los equipos que ascendieron en 2015, y que compiten en inferioridad de condiciones con los otros clubes. Ésa sería una de sus primeras medidas.

El resto del nuevo organigrama (que deberá ser confirmado por el presidente Segura en la primera reunión de comité del 2016, que se realizará el 12 de enero) certifica la importancia de los cinco grandes. Todos tienen su espacio de poder reservado: Rodolfo D’Onofrio (River) seguirá siendo vicepresidente primero. Claudio Chiqui Tapia (que es presidente de Barracas Central, pero que en realidad responde a Hugo Moyano, su suegro) mantendrá su lugar como vicepresidente segundo. El lugar de Víctor Blanco (Racing) podría ser la vicepresidencia tercera o la protesorería, junto a Lammens (San Lorenzo).

Miguel Silva dejará su lugar como secretario general. Esa oficina está reservada para Daniel Angelici, que ayer mandó a la AFA a César Martucci, su hombre de confianza en Boca. El delfín macrista tendrá como socio en la secretaría general a Eduardo Spinosa, presidente de Banfield y uno de los operadores de Marcelo Tinelli. Estos ocho dirigentes (contando al presidente Segura) integrarán la nueva mesa chica de la AFA, junto a otros dos directivos: un representante del ascenso y otro del interior.

La nueva "AFA de los grandes" abre un signo de pregunta respecto del futuro. River y Boca siempre se quejaron por la llamada "socialización de los recursos de la TV", impuesta por Grondona. Con más poder, ¿se desmarcarán y negociarán por las suyas? "Si el resto de los clubes nos plantamos, somos mayoría. ¿Por qué no podemos cobrar todos lo mismo?", se preguntó un dirigente de un club bonaerense de primera. Superada la batalla por los cargos, se viene la guerra de los billetes.

Las elecciones del 29 de junio del año próximo implican que el calendario electoral se cerrará un mes antes. Y que, entonces, todos aquellos que tengan los siete avales podrán presentarse. "Es la idea que tenemos", respondió Lammens al ser consultado sobre la nueva postulación de Tinelli. ¿Qué hará Segura? En su entorno dicen que ya se despidió del deseo de presidir la AFA por cuatro años. Él sigue diciendo que es candidato. Angelici, armado hasta los dientes por el Gobierno, puede ser otra opción. ¿Y Moyano? "Si los muchachos me lo piden… De las 2 a las 4 tengo tiempo", ironizó el líder camionero al salir de la AFA.

El 29 de junio, la fecha elegida, responde a todos los requisitos: ya habrán terminado el torneo de Transición y la Copa América del Centenario. Y la AFA habrá transitado por seis meses un tanto más normales, como quiere el Gobierno. De todos modos, siempre hay una paradoja: la segunda parte de uno de los mayores papelones institucionales de la AFA (el 38 a 38 de las elecciones del 3 de diciembre) coincidirá con el aniversario de una jornada plagada de gloria: el 29 de diciembre de 2016 se cumplirán 30 años de la obtención del Mundial de México 86

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.