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Cuando llega la hora del retiro, los grandes deportistas lo anuncian con un determinado tiempo de antelación. Es un proceso interior que atraviesan y que, cada cual a su manera, lo hace público. El caso de Marcos Heguy es especial y diferente: un par de años atrás una lesión en un hombro lo alejó del polo grande. Nunca más volvió. Ni dijo nada. Ni pronunció la palabra retiro. La vida, su vida, siguió como si nada. Por estos días, el histórico back de Indios Chapaleufú, de 46 años, está jugando al Abierto del Jockey, pero según su explicación, con el tinte de humor que lo caracteriza, se debe a que una serie de "malas coincidencias" lo llevaron a presentarse en el certamen de la entidad sanisidrense. Pero esto de ninguna manera debe tomarse como la antesala de su vuelta a la actividad. Más bien, todo lo contrario...
-¿Cómo fue que se dio tu participación en el Abierto del Jockey?
-Bautista iba a jugar para probar unos caballos que alquilará para la Triple Corona. Lo llamó a Pelón (David Stirling) y a mí, pero yo dije que no. Aparentemente Juan Martín Nero era el que tenía que estar para probar unos caballos que yo le daba para Tortugas. Pero el muy traicionero se quedó unos días más en Trenque Lauquen y tuve que entrar yo. Estoy rodeado de malas casualidades.
-Hace muchos meses no jugabas un torneo oficial, ¿no?
-El último había sido la Copa General Belgrano, en Coronel Suárez. Yo juego mis caballos para ver cómo están y para qué están. Eso es lo que me gusta.
-¿Y el polo?
-No me divierte jugar, me divierten los caballos.
-¿Entonces no jugarás más torneos de Triple Corona?
-No me interesa más jugar al polo. No tengo más ganas de jugar torneos en serio. Si por ahí hay algo interesante en Suárez me presentaré para jugar los caballos. Yo quiero que jueguen mis caballos, no quiero jugar yo.
-Nunca hablaste de retiro, un tema siempre central en la vida de los deportistas.
-Es que un día jugué y otro día no jugué más. Es así. No me retiro del polo porque sigo haciendo exactamente lo mismo que hacía antes. La diferencia es que ahora llega el fin de semana y estoy en la tribuna muy relajado, sentado al lado de los que antes me criticaban.
-¿No extrañás la competencia?
-¿Extrañar? ¡Noooo! Para nada. Estoy perfecto como estoy. Mi vida no cambió. Antes jugaba los caballos y los ponía yo para jugarlos. Ahora los entreno para que los juegue otro.
-Hay otros colegas del polo y de otros deportes a los que el retiro los afecta más.
-El deporte se deja antes de la vida. En otros deportes el retiro llega más de joven; en el polo podemos jugar hasta más tarde. Algunos siguen jugando, pero a mí me dejó de divertir. Llega el día del partido y me da fiaca verme jugar más o menos o directamente mal. No me divierte.
-Tu hermano Horacio dejó hace algunos años también en silencio. Ahora vos. De Bautista no se tiene claro su futuro. ¿Pensás que la Asociación Argentina debería ofrecerles algún tipo de homenaje en Palermo por ser parte de la historia grande con Indios Chapaleufú?
-¿Un homenaje? No, ¿para qué? Irían dos o tres amigos y las familias para no dejarnos solos. ¡Hablemos en serio, por favor!
Hoy, a las 15, el Abierto del Jockey Club tendrá su primera semifinal con el choque entre La Aguada-Las Monjitas y Chapaleufú II. El otro finalista saldrá del choque de mañana entre Chapa Uno y La Vanguardia.
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veces ganó Marcos Heguy el Abierto de Palermo con Indios Chapaleufú: 1986, 1991, 1992, 1993, 1995 (en estas cuatro ocasiones junto a sus tres hermanos) y 2001.



