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Cecilia Rognoni jugó por última vez en el seleccionado en el Champions Trophy de 2004, en Rosario. Tras su marginación, dar con la Leona indicada para ocupar ese volcánico puesto de líbero significó un enigma irresuelto. Por esa posición, desfilaron Mercedes Margalot, Ayelén Stepnik, Claudia Burkart y Marien Bianchini. Y ninguna de ellas se afianzó, por incomodidad o porque el rendimiento estuvo por debajo de las expectativas del DT.
Desde principios de este año, Gabriel Minadeo apostó sus fichas por Mariana Rossi, a quien le confió la responsabilidad en el centro de la defensa al lado de la capitana, Magdalena Aicega. La designación suponía sus riesgos, porque los Juegos Olímpicos están a la vuelta de la esquina. Pero la chica de Saint Catherine s viene aprobando con creces el examen en ese puesto y es figura en el Champions Trophy de Moenchengladbach, Alemania. El tiempo y los partidos dirán si Rossi es la mujer apropiada para esa vital función.
"Desde el momento en que me subo al ómnibus vestida como jugadora, entro en calor, ingreso en la cancha y escucho el himno, lo único que me surge es agradecimiento por formar parte de este seleccionado", se emociona esta fibrosa defensora, de 1m70 de altura, 65 kilos y profesora de educación física.
Su historia ofrece particularidades, porque se incorporó en el seleccionado mayor con 29 años, cuando ya sentía que había perdido todas las chances de lucir la celeste y blanca. "Me sorprendió un montón la convocatoria de Minadeo. Le respondí que me encantaba este llamado y que me iba a esforzar al máximo para aprovechar la citación. Yo ya pensaba que me iba a quedar para siempre con la duda de si podía rendir en el hockey internacional", jura.
En verdad, Rossi defendió los colores nacionales, aunque en la etapa de juniors: en 1997 participó del Mundial en Seongnam, Corea del Sur, y tuvo como compañeras a Mariana González Oliva, Luciana Aymar, María de la Paz Hernández y Alejandra Gulla, entre otras. Después de un breve paso por la mayor, en 2000 dejó de ser convocada por Sergio Vigil y sólo actuó en el Metropolitano local con su club. "Igualmente, seguí muy pendiente de las Leonas, porque me encanta analizar el hockey. Fui a ver a las chicas desde la tribuna en los Champions Trophy de Rosario y de Quilmes. Con la mayoría había perdido el contacto, excepto con Mercedes Margalot, que es mi compañera en Saint Catherine s."
Dona , que heredó la N° 16 de Rognoni, cuenta que desde que puso un pie en el plantel nacional la hicieron sentir cómoda: "Por suerte, fui superbienvenida. Más que personalmente, estamos trabajando mucho a nivel grupal con el tema de la confianza, como la experiencia que tuvimos hace unas semanas en Tandil". También, describe qué vivió antes del primer partido en este certamen: "Las chicas me decían Uhhh, te toca debutar ante China . Y para mí, que todavía estoy tanteando, todos los equipos me parecen iguales, no conozco a nadie".
La defensora juega como todos los sábados en Pilar: timming para la marca, excelente visión y precisión quirúrgica para entregar pases largos. Su actuación en el torneo desmiente su escaso currículum de 12 partidos internacionales. Asegura que hoy, ante Alemania, no saldrán a especular, aunque el empate sirva para acceder a la definición: "Entramos para ganar todos los partidos", aclara. Y fantasea con Pekín: "Todos los días me planteo nuevas metas. La verdad es que pienso todo el tiempo y muero por estar en los Juegos Olímpicos. ¿Quién no?".



