

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Alonzo Mourning, que más que un basquetbolista es un batallador incansable de las canchas, líder indiscutido de Miami Heat, acaba de recibir una noticia dolorosa y absolutamente contradictoria con sus gloriosos últimos meses.
Después de muchas alegrías en el campo profesional y humano, un reconocido médico en afecciones renales, Gerald Appel, acaba de comunicarle que padece una enfermedad denominada glomeruloesclerosis, que lo obligará a abandonar la competencia por lo menos durante toda la temporada de la NBA, que comenzará el 31 del actual.
Un golpe muy fuerte que el pivote de 30 años y 2,08 metros de estatura, tomó con mucha filosofía. "Pasé 10 días muy duros, de estudios en estudios y escuchando hablar de muchas cosas probables respecto de mi enfermedad. Pasé por momentos de gran depresión y otros positivos. Ahora sólo pienso en recuperar mi salud y poder disfrutar de mis hijos."
Appel aclaró que se trata de una afección en los riñones muy común en los afroamericanos que "en este caso, por suerte, fue detectada muy temprano en un análisis de rutina realizado por los Heat el 6 de este mes. Habrá que cuidar los niveles de colesterol. Con un dieta muy estricta deberemos mantener determinados índices de sal y agua para salvar el riñón".
Es increíble este giro del destino en la vida de uno de los mejores basquetbolistas del mundo. Mourning, que disputó el Mundial de basquetbol de la Argentina en 1990, fue elegido el Mejor defensor de la última temporada, ocupó el tercer puesto entre los más valiosos del año, ganó la medalla de oro en Sydney con el Dream Team y hace menos de un mes fue padre por segunda vez. Justo durante los juegos nació la bebé, que se llama Myka Sydney.
"Es claro que no puedo considerarme una persona desafortunada, he vivido cosas hermosas, mejores que las que muchos pueden soñar."
El doctor Appel señaló que "las enfermedades de este tipo no son graves, pero impiden trabajar normalmente, más en el caso de un deportista de alto rendimiento. Lo importante es que por ahora Alonzo no necesitará de diálisis o de un trasplante".
Debe recordarse que el basquetbolista Sean Elliot, campeón de la NBA con San Antonio Spurs hace dos años, padeció una enfermedad parecida, sólo que debieron quitarle el riñón y colocarle el de un hermano. Seis meses después de la operación, Elliot volvió a jugar en San Antonio.
Appel agregó que "la posibilidad de que Mourning retorne a la competencia es muy concreta si el tratamiento es satisfactorio, aunque, debo aclararlo, la mitad de los que sufren este mal terminan sufriendo problemas crónicos".
Pat Riley, técnico de Miami, seguramente sentirá la ausencia de su mejor jugador, especialmente en esta temporada que había armado un equipo como para pelear el título. Acababa de incorporar a jugadores de renombre como Eddie Jones, Brian Grant y Anthony Mason.
Mourning, el basquetbolista predilecto de Riley, había terminado la última temporada con un promedio de 21,8 puntos, 9,5 rebotes y 3,7 tapas por partidos. Una de las mejores estadísticas individuales del año. Seguramente en su fortaleza física y anímica, aptitudes que le sirvieron para destacarse, estará la gran esperanza de su retorno a la NBA.



