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El chubutense Omar Narváez, campeón mundial supermosca (OMB), aguarda con toda confianza y optimismo la segunda defensa de su corona, ante el invicto puertorriqueño César Seda, en una pelea de 12 rounds que se realizará esta noche en el Club Estudiantes, de Bahía Blanca. La reunión será televisada en directo por TyC Sports a partir de las 21 y el norteamericano Raúl Caiz (h.) actuará como árbitro del combate mundialista, mientras que sus compatriotas Levi Martínez y Donald Trello, junto al argentino Luis Doffi, serán los jurados.
A los 35 años, Narváez, invicto al cabo de 35 peleas, con 33 éxitos y dos empates, se ha convertido en un especialista en "desactivar" a todos aquellos que, como Seda, desafiante oficial, llegan con los mejores antecedentes y pretensiones categóricas para terminar con su prolongado "romance" con la corona OMB. Sin embargo, cada vez que alguien se transformaba en su gran amenaza, todo terminaba en exhibiciones notables y lucidas del campeón patagónico. Así ocurrió cuando venció a oponentes como el ruso Mahmutov, el francés Asloum o el norteamericano Whitfield, que reportaban los peligros máximos en su carrera y terminaron siendo vapuleados.
Seda tiene 25 años y una carrera invicta de 20 victorias consecutivas, con 15 nocáuts. Es zurdo y posee una gran ventaja de 10 centímetros de alcance y altura sobre Narváez. Su campaña tiene gran aceptación en Puerto Rico, tras sus victorias sobre los ex campeones mundiales Daniel Reyes y José López. El empresario norteamericano Gary Shaw, quien organizó la pelea entre Mike Tyson y Lennox Lewis, en 2002, en Memphis, es uno de sus managers. El combate se difundirá para Puerto Rico, a través del sistema local de PPV (pagar para ver) que cobrará 29,95 dólares por hogar para seguir las acciones de este pleito.
La pelea promete una tendencia interesante fundamentada en la astucia, la técnica y la jerarquía internacional del campeón, que tendrá en la potencia y la continuidad ofensiva de Seda –de pegada respetable– una oposición inquietante. La proyección ubica a Narváez con un cauteloso favoritismo.
Después de muchos años, Bahía Blanca, puntal del boxeo argentino de mediados de los 60 y 70, con reuniones que concentraban a peleadores locales, buenos y carismáticos como Oscar "Cachín" Méndez, Carlos María y Juan José Giménez; Yanny García, entre otros, vuelve al gran ruedo con una jornada de alto voltaje como las de antaño. Sin tanta bohemia, pero inmersa en un vértigo atractivo. Ahora, llega el turno de Narváez, quien intentará fortalecer el buen momento que atraviesa el pugilismo nacional tras las victorias recientes de "Maravilla" Martínez y el "Chino" Maidana, en Estados Unidos.
El valor de las entradas será de 80 pesos la tribuna popular, 120 pesos la platea y 200, el ringside. Narváez, tal su costumbre, proyecta más allá del choque de hoy: en caso de victoria, el argentino intentará forzar un match unificatorio con el mexicano Hugo Cazares, campeón AMB.



