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Diego Maradona está más cerca de convertirse en jugador de Peñarol, luego de que la comisión directiva del club uruguayo aprobó ayer por consenso el proyecto del contrato con el multimedios América, propietaria del pase.
Cuando el mediodía montevideano le daba paso a la tarde, los 11 dirigentes reunidos avalaron las gestiones iniciadas hace 20 días. Ya existe acuerdo por el precontrato entre Peñarol y el multimedios, representado por Hugo Jinkis. ¿Qué resta para que la operación quede sellada, aparte de las firmas de rigor? Que Peñarol y Maradona lleguen a un entendimiento sobre el régimen de preparación y entrenamientos. Ese parece ser el punto clave, ya que en la cuestión económica no habría trabas. El club carbonero no está dispuesto a darle al 10 la concesión de entrenarse cuando y donde quiera, privilegios muy defendidos por Maradona.
"No podemos aceptar que un jugador llegue con el bolsito recién un rato antes del partido. Todo tiene sus límites", dijo el vicepresidente Juan Pedro Damiani, dejando en claro la postura de Peñarol.
Los siguientes son los principales aspectos del convenio:
Había dos dirigentes que se oponían a la contratación: Ricardo Scaglia, ex vicepresidente de Asociación Uruguaya de Fútbol y actual director de Pluna, y Julio Luis Sanguinetti, hijo del presidente de Uruguay. Ambos rechazaban el clima de agitación que Maradona podría provocar en el plantel, transformándose la habitual tranquilidad que se vive en la concentración de Los Aromos. Finalmente, dieron el visto bueno.
Otro que tiene sus reparos sobre la vida disipada del 10 es el técnico Gregorio Pérez, aunque no lo admite públicamente. El entrenador le consultó al plantel qué opinaba de la contratación, y todos los jugadores se mostraron a favor, con los líderes Bengoechea, Aguirregaray, Alvez y Aguilera a la cabeza.
Maradona -no juega desde el 28 de julio (Boca 1-Estudiantes 2)- podría debutar el sábado próximo, ante Colo Colo, en un amistoso en Chile. La presentación oficial sería el miércoles 26 del actual, ante Nacional, en el arranque de la Copa Libertadores.
Un dato importante es la predisposición de Maradona para ponerse la camiseta aurinegra. Todo surgió el 29 de diciembre último, cuando el ex capitán del seleccionado jugó en el Centenario un amistoso a beneficio de la hija del ex futbolista Pablo Forlán. En la comida posterior al encuentro, Maradona le dijo al empresario Jorge Chijane, integrante del grupo de Paco Casal: "Avisale a Paco que quiero jugar en Peñarol". A Maradona lo atrae el desafío de jugar por primera vez una Copa Libertadores, algo inédito en su extensa carrera. Pero también tiene una espina clavada que la compartió con Juan Pedro Damiani: "No me puedo retirar habiendo errado cinco penales consecutivos. Quiero algo grande y Peñarol me puede dar esa oportunidad".
Poco días después, Damiani se encontró con Jinkis en Asunción, durante el sorteo de la Copa Libertadores. El dirigente le preguntó: "¿Cómo está Diego?". El empresario adivinó enseguida la intención: "Ya sé, lo querés para la Libertadores. Te prometo que me voy a ocupar". Y desde entonces se avanzó bastante. Peñarol, que se tira a ganar la Copa Libertadores que se le niega desde 1987 y el quinto título uruguayo consecutivo, ya hizo oficial su pretensión; ahora, Maradona, recluido en el silencio público y en el descanso, tiene la palabra.



