Platense-Chicago, un raid de barbarie incontrolable

Vicente López, Saavedra y Belgrano vivieron una tarde caótica; hubo 13 heridos y 111 detenidos por enfrentamientos entre las barras bravas
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26 de marzo de 2000  

Ayer, una vez más, el caos tomó por asalto a un partido de fútbol y terminó en un raid de violencia que asoló a Vicente López y a los barrios porteños de Saavedra y Belgrano. Jugaban Platense y Chicago, con un clima que no era el mejor. Hubo 13 heridos -dos de ellos, policías-, 111 detenidos e incontables destrozos.

  • Primer choque. La hinchada de Chicago llegó a Vicente López, a los 30 minutos del primer tiempo, en tres ómnibus. Apenas pisaron la avenida General Paz, los hinchas apedrearon a la popular local, que respondió de la misma manera.
  • Segundo choque. Cuando terminó el partido, dos hinchas de Chicago saltaron el alambrado de la tribuna visitante para agredir a los jugadores de Platense. Un policía intentó detenerlos, pero recibió un puñetazo en el rostro que lo dejó KO. Llegaron los refuerzos y detuvieron a uno de los agresores; el otro, volvió a la popular. El clima de barbarie iba en aumento; la policía apostada en la tribuna retrocedió, pero un efectivo quedó en medio de la hinchada de Chicago. Recibió una golpiza terrible, hasta que los disparos de bala de goma de sus compañeros lo salvaron.
  • Tercer choque. Cuando la hinchada visitante se iba, la barra de Platense abrió la puerta que separa a su tribuna de la que está en medio de las cabeceras y apedreó a la gente de Chicago. Entró la policía y con balas de goma y gases lacrimógenos hizo retroceder a los violentos hacia su lugar. Allí, cuando tenía que esperar 15 minutos para que se abran las puertas, la barra brava local rompió el portón que da a la calle y hubo un gran enfrentamiento con la policía; los desaforados hinchas derribaron la puerta principal y salió el grueso de la hinchada; otra vez balazos de goma y gases lacrimógenos para dispersar a los salvajes.
  • Cuarto choque. La barra de Platense se replegó hasta el puente Superí para esperar a los tres ómnibus de Chicago. Arrancó los guardrail y formó una barricada en la General Paz; allí, destrozó uno de los vehículos; los otros dos se dirigieron hacia el otro lado, por la avenida Cabildo.
  • Quinto choque. Entre el 3100 y el 3400 de Cabildo, ambas barras se enfrentaron en una durísima batalla. Llegó la policía y otra vez hubo disparos de balas de goma durante cinco minutos.Varios autos quedaron destrozados y se detuvo al grueso de los revoltosos. Las consecuencias de la barbarie dominaban la escenografía a varias cuadras de una cancha de fútbol.
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