

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
PARIS (ANSA).- Una enorme polémica desató la afirmación racista del político socialista Georges Freche, quien se había dicho amargado porque en la selección francesa de fútbol hay "nueve negros sobre once jugadores".
La frase de la discordia. "No tengo por qué pedir disculpas. Fui malinterpretado", se defendió hoy Freche, presidente de la región de Languedoc Roussillon, tras la severa y firme condena expresada por el presidente francés, Jacques Chirac, y por el secretario general del Partido Socialista, Francois Hollande.
La polémica estalló el mismo día de la convocatoria a los afiliados socialistas para elegir a su candidato presidencial.
Freche había dicho que "hay nueve negros de once jugadores en la selección, algo que no refleja lo que sucede en esta sociedad, donde a lo sumo hay tres o cuatro negros en esa misma proporción".
"Si no hay blancos es porque no valen nada. Me da vergüenza este país. Pronto todos serán negros", agregó Freche, cuyas declaraciones ya lo llevaron anteriormente ante los tribunales.
Una aclaración que lo compromete. "Sólo quise decir que no hay suficientes blancos en el equipo y que quisiera ver un plantel que refleje mejor la composición de la población francesa", comentó ahora.
"La República garantiza la igualdad a todos sus ciudadanos, sin distinción de raza o religión", le respondió rápido de reflejos Chirac, quien pidió a todos y cada uno de sus compatriotas "respetar este principio fundamental de cohesión nacional".
"Son declaraciones inaceptables", dijo por su parte Hollande, en tanto que el candidato a la presidencia Laurent Fabius las consideró "inadmisibles".
"Profundamente escandalizados" se declararon los integrantes del mayoritario partido Unión por un Movimiento Popular (UMP), según el cual las declaraciones de Freche "ponen en duda el talento de nuestros futbolistas y muestra la peor cara del PS".
El alcalde socialista de París, Bertrand Delanoe, solicitó la expulsión de Freche, cuyas declaraciones reflejan "una conversión indigna hacia la ideología de extrema derecha".

