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Hay historias que parecen destinadas a encontrarse para enlazar un camino en común. Las de Ricardo González y el Puan Golf podrían ser un ejemplo de ello.
En el club, todos coinciden en que la llegada de un vecino con los pergaminos del golfista no ha hecho otra cosa que impulsar una actividad que hasta hace una década tenía una importancia nula en la vida deportiva de Puan, una ciudad de 5000 habitantes del sudoeste bonaerense.
"Para nosotros, el aporte de Ricardo González fue fundamental. En toda la zona, el golf está creciendo gracias a él. Cuando empezamos a jugar no había ni una pelotita y hoy estamos por inaugurar una cancha de 18 hoyos", dice Hugo Ruesga, presidente del Puan Golf.
Todo comenzó en 1999, cuando un grupo de vecinos propuso crear un club de golf para acercarse a un deporte al que hasta ese momento sólo veían por televisión. Con esfuerzo, comenzaron la construcción de una cancha de 9 hoyos, que fue inaugurada el 6 de mayo de 2000 en el mismo predio donde anualmente se realiza la Fiesta Nacional de la Cebada Cervecera.
Pronto, el Puan Golf fue sumando socios y jugadores. Pero, por entonces, nadie imaginaba que un hecho impulsaría aún más su crecimiento.
Hace unos cinco años, se publicó en LA NACION un aviso que anunciaba la venta de un campo de 250 hectáreas con el siguiente detalle: "Ubicado a orillas del lago, inmejorable entorno, lindante con campo de golf".
Quiso el azar, o el destino, que Ricardo González leyera ese aviso y se sintiera atraído por ese lugar que parecía estar hecho a su medida. Su manager, Jorge Díaz, fue el encargado de viajar hacia el lejano Puan para conocer el campo y dar la aprobación definitiva.
El cierre del negocio significó el nacimiento de una relación estrecha entre González y el club, la que pocos meses después se materializó en la primera acción conjunta: el golfista cedió parte de su campo, en el que funciona su emprendimiento personal, la granja Handicap Cero (futuro centro de entrenamiento con cabañas), para la construcción de tres hoyos que llevaron el recorrido de la cancha a un total de 12.
Pero la iniciativa no terminó allí: se están terminando otros seis hoyos, que convertirán a la cancha de Puan en un course de 18. En las 40 hectáreas donde estarán ubicados se realizará también un loteo para la creación de un nuevo barrio, lo que, según las autoridades de la entidad, le dará al pueblo un impulso que excederá al golf.
Con proyectos como ése, el club y el jugador continúan consolidando un vínculo que promete seguir creciendo y que se extiende también a la familia de González. Su hijo Santiago, de diez años, ya es uno de los socios más jóvenes del Puan Golf.
Mariano Cattaneo

