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Llegó con el ilusionado deseo de jugar, aunque más no sea, un par de partidos en la primera de Ferro. Atrás quedaba su Mendoza natal, la tranquilidad de pueblo y un bello paisaje. También partían los goles que supo marcar en San Martín, equipo donde hizo sus primeros pasos en el fútbol. Era julio de este año, y Gustavo Enrique Reggi se sumergía en la gran ciudad. Ferro y sus urgencias lo esperaban. Y el delantero de 23 años, no defraudó: después de cinco meses conquistó 11 goles y se convirtió en el goleador del torneo Apertura. "Claro que estoy muy feliz. Hacer goles es mi trabajo y cuando las cosas te salen mejor de lo que imaginabas es como sentirse en las nubes."
Su debut se produjo ante Unión, en la tercera fecha. Diecisiete partidos después, es el único goleador. No es poco. "En un torneo donde jugaron Francescoli, Cruz, Ortega, Guerrero y Guillermo Barros Schelotto, convertirse en goleador es algo indescriptible. Creo que jugar en un buen equipo como Ferro, donde todos te ayudan y te alientan, me sirvió de mucho".
Pero para Reggi, por ahora, la fama es puro cuento. "Los goles ayudan a que me reconozcan. Pero, excepto los hinchas de Ferro, no todos me saludan en la calle. Mejor...".
Su viaje Mendoza-Buenos Aires no fue dificultoso. Acostumbardo a acompañar a su padre en los años "70, (Enrique Reggi, jugador de Atlanta) su llegada a Ferro no tuvo las espinas que muchos hombres del interior encuentran en Capital. "Estoy muy bien aquí. Vivo solo en un departamento cercano al estadio, pero tengo familiares en Villa Urquiza. Lo que más extraño es la tranquilidad de San Martín. Acá todo se vive a mil, no te dan tiempo a nada" Y como todo pasa vertiginosamente, muchos quieren su pase. Su representante Oscar Martínez y Ferro se encuentran en un litigio de difícil solución, pero hay una certeza: es muy probable que emigre a River o a...Valencia. "Leí algo en los diarios, pero todavía no se nada. La diferencia económica me seduce, pero en Ferro estoy muy cómodo. Parece mentira, pero hace algunos meses era un sufrido estudiante de Arquitectura en Mendoza. Claro que los fines de semana me desquitaba haciendo goles en San Martín".
Por estas horas, Gustavo Reggi sólo piensa en disfrutar las fiestas con sus seres queridos. Como su novia Silvina, su compañera desde hace tres años, a pesar de la distancia. Los goles le cambiaron la vida a Gustavo Reggi. Pero él, a pesar de la fama que se avecina, sigue como el primer día...



