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Sobre el mismo césped en el que hoy dirimirán cuál es el mejor equipo del país caminaron, 48 horas antes, Matías Masera y Patricio Guisasola. Entonces, la camaradería y la buena onda impregnaron el encuentro. Esta tarde la historia será distinta –en términos deportivos, por supuesto–: Belgrano e Hindú se sacarán chispas en la definición del 21er Torneo Nacional de Clubes.
La cancha de Belgrano Athletic, con su histórica tribuna techada de madera de estilo inglés como testigo perenne de buena parte de la historia del rugby argentino, será, desde las 15.40, el escenario de la segunda final año consecutiva entre conjuntos de Buenos Aires. El local está ávido de festejos, e Hindú quiere dejar en claro que las mieles del éxito no lo empalagan.
"No veo que vaya a ser un partido muy abierto", se sincera Pato Guisasola, tercera línea de Hindú. "Creo que va a ser una carnicería ¿Qué decís vos?", inquiere al wing de Belgrano. Y Masera coincide: "Sí, creo que va a ser un partido cerrado. Va a definirse en los puntos de contacto. Va a ganar el que tenga mejor obtención y logre dar más continuidad a su juego. Ahí va a estar la clave".
El sol da una tregua al frío otoñal y los protagonistas esperan un clima similar para el gran día. En la cancha, en las tribunas, hay gente que pone a punto al escenario para la fiesta. "El club está muy movilizado. Mucha gente se puso a trabajar en pos de un objetivo común. Así que no vamos a entrar solos a la cancha", cuenta Matías.
Belgrano no levanta una copa desde que en 1968 ganó por décima vez el torneo de Buenos Aires, algo que para Masera no implica una presión extra: "Hay que tomar de una manera positiva la situación, como una motivación. Son muchos años. Si llega va a ser algo muy lindo para el club, los más grandes, los entrenadores, la gente. Es una oportunidad que no se presenta desde hace mucho. Lo que queda es encararla de la mejor manera y disfrutarla".
Hindú, en cambio, llega con tres títulos en los últimos dos años (dos de la URBA y el Nacional de 2015) y un temple ganador que causa aun más temor que su juego. ¿Cómo conservar el incentivo? "La motivación siempre está. La idea es hacer nuestro juego, eso es lo fundamental. Lo importante es divertirse. Nadie nos obliga a estar acá", responde el menor de los Guisasola, hermano del segunda línea Nicolás (su padre, Patricio, actuó en Champagnat). "Para sacarnos la presión de cada partido salimos a hacer a divertirnos, a hacer un partido dinámico. No pensamos que es una final. Sí lo tenemos en la cabeza, pero priorizamos nuestro juego", explica.
Desde que volvió a la primera categoría en 2006 luego de siete temporadas en ocho años en busca del ascenso, Belgrano no ha parado de crecer y últimamente se convirtió en un protagonista permanente de las definiciones. Llegó a las tres últimas semifinales (dos de la URBA y una del Nacional), pero se topó con un mismo techo: Hindú. "Jugar contra Hindú es medirnos contra el mejor equipo del país. Cada oportunidad es un nuevo desafío", sostiene Masera, que añade: "Este año dimos un pasito adelante en el juego. Cuanto mejor estamos, más achicamos el margen de los que están arriba. Confiamos en lo que hacemos, pero hay que tener un rendimiento perfecto, porque cualquier error implica puntos en contra".
Belgrano es el único invicto en el certamen e Hindú todavía no encontró su mejor versión, pero siempre parece hallar la forma de salir de victorioso. "En la semifinal contra Tala tuvimos un poco de suerte", admite Pato sobre el duelo que El Elefante ganó con un penal de media cancha a un minuto del ciere. "Obviamente, en ningún momento bajamos los brazos. Era el minuto 80 y seguíamos tirando. Se nos dio también por eso", admite.
Aquel choque seguramente habrá servido como prueba de ensayo para el de hoy, por la dureza de los forwards contrarios. "Fue un tremendo duelo; Tala tiene un pack muy pesado y aguerrido. El lunes no podía ni hablar por lo que había sido", bromea Guisasola. Y agrega: "Belgrano tiene un gran pack. Tenemos un lindo desafío en el scrum. Va a ser un partido muy duro".
Además de ganar esa batalla, el local deberá estar atento a los famosos backs rivales. "Hay que evitar que tengan continuidad, que saquen pelotas limpias", describe Matías, cuyo padre, Rodolfo Masera, y su abuelo materno, Arturo Phillips, jugaron en la primera del club. "En caso de que lo logren, debemos ser muy prolijos en la defensa, ocupando todo el ancho de la cancha, porque les gusta jugar", completa.
Belgrano quiere reivindicar su rica historia. Hindú, prolongarla. El cetro nacional está en juego.
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Veces chocaron Belgrano e Hindú en playoffs desde 2014, siempre en semis. Hindú ganó todas: URBA '14 y '15 y Nacional '15.

