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Adonis Rivas tenía 17 años cuando decidió hacerse boxeador. En realidad, más que sentirse atraído por los guantes, el nicaragüense incursionó en el gimnasio para... evitar el servicio militar, obligatorio en su país. "Me metí en el boxeo para pasar inadvertido y no hacer el servicio militar. Ya había dos hermanos míos haciéndolo y mi madre no quería que yo también me enrolase", explica el campeón mosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).
-Entonces, puede decirse que te hiciste boxeador casi por accidente...
-Digamos que sí. A mí me gustaba el boxeo, pero mi mamá nunca me hubiera permitido practicarlo si no fuera por lo del servicio militar. En ese tiempo yo estaba estudiando y mi mamá le preguntó a mi hermano cómo podía evitarlo. Y aquí estoy.
Adonis Antonio Rivas Ordóñez es moreno y bastante alto para la categoría. Claro, no es éste el peso que mejor le sienta, pues entre 1999 y 2001 fue campeón supermosca OMB. Tiene mayor experiencia que Narváez, a pesar de que su récord no es mucho más amplio: 18 triunfos (10 KO), dos derrotas, un empate y una sin decisión.
Está casado, sin hijos y vive enfrente de la casa que él mismo mandó construir para que vivieran su madre y sus 10 hermanos. Cuando habla, se nota la devoción que tiene por su madre, a quien hasta hace un par de años ayudaba en su trabajo: para vivir, Rivas vendía las tortillas que ella misma preparaba.
Tiene como ídolos a su compatriota Alexis Argüello (ex campeón mundial en las décadas del 70 y 80), a Muhammad Alí y a Sugar Ray Leonard. De la Argentina conoce a Locomotora Castro y Látigo Coggi, pero "el más grande fue Monzón", dice, como para quedar bien con sus anfitriones.
Después de varias negociaciones se consiguió que el pesaje de la pelea principal, entre Narváez y Rivas, se efectuará en el propio Luna Park, mañana a las 15. En cambio, el resto de los pugilistas que participarán de la reunión subirá a la balanza en el lugar acostumbrado: la Comisión Municipal de Box.

