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A 48 horas de la jugada individual más recordada de los mundiales, el técnico inglés Bobby Robson conversaba con LA NACION sobre la forma en que diagramaba el partido con la Argentina por los cuartos de final de México 86. Carlos Ferraro, uno de nuestros enviados especiales, lanzó la pregunta durante el reportaje: "¿Maradona tendrá una marca especial?". La respuesta de Robson puede verse hoy como un involuntario anticipo de lo que vendría.
"Eso lo verá el domingo, pero le puedo decir que Maradona es un gran jugador, capaz de resolver un partido en cinco minutos. Pero la Argentina tiene uno solo y esperamos poder controlarlo", dijo entonces el entrenador inglés. Y fue lo que pasó nomás dos días después, con un Maradona incontrolable.
Ese 20 de junio de 1986 también se conocería al equipo ideal del Mundial luego de completarse los octavos de final. La visión de la FIFA daba la razón al pensamiento de Robson: sólo aparecía entre los once titulares del mejor team posible un jugador del futuro campeón del mundo. Maradona, quién otro.
Vale la pena recordar aquí ese equipo ideal, que observado con los años bien podría competir como uno de los mejores Dream Teams de todos los tiempos: Pfaff (Bélgica), Josimar (Brasil), Julio César (Brasil), Bossi (Francia) y Amoros (Francia); Fernández (Francia), Ceulemans (Bélgica) y Maradona (Argentina); Lineker (Inglaterra), Laudrup (Dinamarca) y Butragueño (España). Valdano, Careca y los franceses Tigana y Platini figuraban entre los suplentes.
Robson dio otro vaticinio sobre la Argentina-Inglaterra: "Son dos grandes potencias y estoy seguro de que será un gran cotejo para verlo".
Entre las palabras de fútbol empieza también a filtrarse en el Mundial un término que luego sería conocido en el mundo: barrabravas. También se los vería 48 horas después.



