Cordero e Imhoff, las flechas que dieron en el blanco con tries

Fuente: Reuters
Con dos conquistas cada uno, los wines fueron determinantes para que los Pumas consiguieran su primer triunfo por 54-9 sobre Georgia, que los acerca a los cuartos de final; ambos le dieron crédito al plan ofensivo del coach Hourcade
Alejo Miranda
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25 de septiembre de 2015  • 23:56

GLOUCESTER, Gran Bretaña.-Cada vez que tomaban contacto con la pelota, Georgia temblaba. Los cuatro tries anotados entre los dos dan cuenta de su incidencia en el partido. Porque como los delanteros en el fútbol, los wings se nutren de sus anotaciones. La actuación ayer de Santiago Cordero y Juan Imhoff , igualmente, excede por mucho la cuestión numérica, ya que ambos fueron desequilibrantes y una de las claves en la goleada de los Pumas por 54-9.

Con dos conquistas cada uno, Cordero e Imhoff resultaron determinantes para que los Pumas consiguieran su primera victoria en el Mundial y dieran un paso decisivo camino a los cuartos de final, un sitial donde, por nombre, no pueden faltar. Bastaba que uno de ellos tocara la pelota para que el rival se desestabilizara. Con su velocidad, hicieron estragos en la defensa de Georgia, que parecía que le faltaba una marcha para poder alcanzarlos.

Los wings son fundamentales en la estructura de juego de Daniel Hourcade , en la que conseguir un quiebre en la primera fase luego de una formación fija es determinante para marcar puntos. Durante años se habló de la dificultad que tenían los Pumas para apoyar tries. Ayer esto fue cosa del pasado, como quedó demostrado con las siete conquistas, apenas una menos que en el acumulado... de los tres partidos que habían jugado ante Georgia.

"Cuando buscás un juego directo necesitás jugadores para que, cuando se concretan esas situaciones de quebrar la defensa, puedas tener definición", explicó Daniel Hourcade. "Los tres del fondo jugaron muy bien, no sólo Imhoff y Cordero. Joaquín Tuculet también. La baja de Manuel Montero fue importante [se perdió el Mundial por una lesión en una rodilla], porque era un jugador fuerte y rápido, pero tenemos plantel para reemplazarlo".

Cuando Hourcade delineó el plantel mundialista, apostó por jugadores que se ajustaran a su plan de juego de darle prioridad al costado ofensivo. Sorprendió incluyendo a Cordero y dejando al margen a Gonzalo Camacho y como sustituto a Horacio Agulla , más experimentados y sólidos en defensa. "Corderito demostró su capacidad, velocidad y poder de definición", lo elogió. "Estoy muy contento de que haya marcado dos tries, es muy importante para su confianza. Espero que anote dos tries por partido. ¿Imhoff? ya todos saben la clase de jugador que es".

Cordero fue la gran figura del partido. El pequeño wing, de 1m77 y 21 años, marcó dos tries extraordinarios. El primero en una jugada directa de line-out y el segundo en una contra desde la mitad de la cancha. En ambos utilizó su eléctrico juego de pies para sacarse rivales de encima, ganó metros con su velocidad y definió burlando al último defensor con un cambio de paso. Parece intocable cada vez que la agarra. En total tomó nueve veces la pelota y corrió 137 metros, el máximo esfuerzo para un argentino. Además, estuvo muy seguro en el juego aéreo (una nueva faceta en su juego) y, salvo por un tackle errado por ir arriba ante un jugador de más peso, cumplió en defensa.

"Primer Mundial y hacer dos tries en un mismo partido es algo que no me imaginaba. Se me fueron dando, tuve las oportunidades y las aproveché", dijo con modestia el jugador surgido de Regatas.

Imhoff, más experimentado y ya reconocido internacionalmente como uno de los mejores en su posición, se destaca por su voracidad para con el in-goal rival. Siempre tiene el try entre ceja y ceja. Ayer, una escapada suya por la punta izquierda facilitó la conquista de Cubelli, que abrió el partido. Luego, tras un gran pasamanos de derecha a izquierda entre forwards y tres cuartos, recibió de De la Fuente y sólo tuvo que pisar el acelerador para desairar a su marcador y llegar al try. En el segundo, recuperó una pelota rescatada con el pie por Isa para -después de un par de fases- definir él mismo.

En total, corrió ocho veces con la pelota y recorrió 66 metros. "Estoy contento por mis dos tries", dijo. "El equipo jugó de una manera por la cual pudimos terminar haciendo tries, que era lo que habíamos preestablecido. Esperamos que siga así."

Los cuatro tries de los wings llegaron en el segundo tiempo, cuando los Pumas consiguieron quebrar física y anímicamente a un rival duro. "El partido se destrabó en el segundo tiempo cuando el equipo entendió que la presión la tenían que tener ellos", continuó Imhoff. "Teníamos que estar tranquilos, salir a disfrutar, ya que habíamos trabajado mucho para esto y que las cosas iban a salir si realmente jugábamos como nos habíamos propuesto".

Aunque no marcó tries, lo del fullback Joaquín Tuculet, el último de los tres de atrás, también fue desequilibrante. Seguro en el juego aéreo, en los 10 acarreos que emprendió corrió 75 metros, el segundo máximo detrás de Cordero. Pero ayer todos los flashes apuntaron a los dos wings. Con su velocidad, los Pumas pueden volar lejos.

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