

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Hindú incorporó la cultura de campeón a partir de una casta de jugadores que sembró la semilla del progreso, y que tuvo su tiempo de bonanza durante los últimos 12 años. Esa prosapia ganadora, y que aún no detiene su crecimiento, encarna su mejor versión en los hermanos Fernández Miranda, entre otros nombres históricos, como precursores de un club en el que la disciplina del rugby maduró de golpe, con una cosecha de logros que permitió construir un imperio y afirmar que el equipo de Don Torcuato es, lejos, el mejor de la década.
¿Cuál es el secreto? ¿Hay una fórmula? Responde con naturalidad Juan de la Cruz Fernández Miranda: "Nosotros entramos en la cancha a divertirnos, a disfrutar del juego, de los amigos, es una manera de vivir el club".
Más allá de la sencillez de la respuesta de Manasa , las palabras esconden un mensaje subterráneo, que se desliza cargado de esfuerzo, amistad, valoración del sentido de grupo e interpretación del club como una gran familia o un segundo hogar.
La llama del éxito se encendió en 1996, con el logro del primer título de la URBA, más el bonus track que coronó un año histórico: ganar el Campeonato Nacional de Clubes. La mayoría de los nombres de aquella inolvidable gesta tiene hoy incidencia directa en el presente de Hindú: Gonzalo Pulido, entonces capitán en la cancha, es la cabeza del staff técnico que consiguió el reciente tricampeonato bonaerense. O los hermanos Fernández Miranda, que mutaron de prodigios conductores a líderes naturales del equipo. No habría que dejar de mencionar a los hermanos Amaya, a los Pirán, a los Solari, a Martín Grote... a muchos más que hicieron posible esta magnífica actualidad.
Después de deambular un buen tiempo por las divisiones del ascenso, la consagración de 1996 fue como una refundación para Hindú. Llegaron épocas doradas, robustecidas por el brillo de hazañas y epopeyas, con logros que dejaron huellas profundas en la memoria torcuatense .
La cadena de celebraciones fue crónica , casi año tras año, como una partida de dominó. Conquistó por segunda vez el torneo de la URBA en 1998, hasta que enhebró de manera consecutiva los últimos tres campeonatos. La cultura de campeón había abierto sus fronteras, y volvió a festejar en el Nacional de Clubes de 2001, 2003 y 2005.
Hay un hecho que demuestra que el progreso no fue sólo producto de una generación inigualable: las divisiones juveniles tomaron el legado y son tan protagonistas de las competencias de la URBA como lo es el combinado de primera. Aquí, un ejemplo en el que puede estrellarse cualquier duda: este año, Hindú alcanzó la final en las categorías de intermedia y preintermedia (fue campeón).
La lógica de los buenos resultados hizo de Hindú una fuente inagotable de jugadores para los Pumas. La memoria se ejercita y recuerda con nitidez a cinco hombres surgidos en Don Torcuato como artífices en la medalla de bronce conseguida en la Copa del Mundo de Francia 2007. Ellos son: Martín Scelzo, Lucas Ostiglia, Nicolás Fernández Miranda, Hernán Senillosa y Horacio Agulla. Si se quiere retroceder aún más en el tiempo, vale la mención de Gonzalo Quesada, el botín mágico del Mundial de 1999, en el que fue el goleador, con 102 tantos. Queso , actual integrante del staff técnico del seleccionado francés, fue parte de los primeros logros del club, al que volvió para jugar en agosto pasado, con 34 años, en una especie de pequeño y silencioso homenaje.
La secuencia de títulos es como una película en continuado de la personalidad de un campeón. La hegemonía de Hindú en las divisiones mayores se extiende en el resto de las categorías. Esto es una muestra rotunda de que aquella vieja semilla de progreso aún da sus frutos y no presenta atisbos de detenerse.
Fecha de fundación:
18 de octubre de 1919
Datos de la temporada 2008:
disputó 26 partidos, con 21 triunfos, un empate y cuatro derrotas. Marcó 930 puntos y recibió 485. Su goleador fue Juan Fernández Miranda, con 164 tantos, y el tryman fue Belisario Agulla, con 20 conquistas.
Principales logros en primera:
Obtuvo cinco títulos de la URBA (1996, 1998, 2006, 2007 y 2008) y cuatro Nacional de Clubes (1996, 2001, 2003 y 2005).


