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ADELAIDA, Australia.- Tal vez, la certeza de que la entrega fue total, el convencimiento de que no hay motivos para que el orgullo esté avergonzado. Quizás hayan sido ésas las causas de un día después de ánimos sólidos, sin fisuras por donde pudiera colarse el drama. Los Pumas fueron de a poco cayendo en la cuenta de que esta Copa del Mundo ya no contempla sus presencias. Pero no hubo rostros de pesadumbre ni un clima trágico en las últimas horas de su estada en tierra australiana.
La única novedad que inquietó un poco al grupo llegó ya caída la noche, antes de que la delegación entera se dirigiera a cenar a un restaurante argentino. Fue en ese momento en el que trascendió que dos Pumas serán citados por el Comité de Disciplina del Mundial, por un pedido de Irlanda.
Los involucrados son Roberto Grau y Mauricio Reggiardo, que deberán hacer su descargo hoy, en Sydney, antes de tomar el vuelo de regreso a Buenos Aires. Los irlandeses reclaman que los pilares argentinos agredieron a dos jugadores del seleccionado verde, durante el encuentro que los Pumas perdieron por 16 a 15, en el Adelaide Oval. "Es una tontería. Vamos a ir a declarar, como corresponde y después nos volvemos para Buenos Aires. No sé de qué nos van a acusar, pero nosotros no hicimos nada", se defendió Grau, en un escueto comentario ante periodistas argentinos que estaban en el lobby del hotel Stamford Plaza. Lucía un semblante tranquilo y antes de cualquier pregunta, aclaró: "No hay mucho para decir. Vengo en nombre mio y de Mauricio. No hicimos nada".
Según los irlandeses, los incidentes involucran a Grau en una acción ilícita contra Keith Wood y a Reggiardo contra Corrigan. En ambos casos, los irlandeses acusan a los dos pilares argentinos de utilizar sus dedos para agredir en los ojos a los primeras líneas del conjunto europeo. El encargado de tomar la decisión será el neozelandés Bruce Squires, juez del Comité de Disciplina.
De acuerdo con lo estipulado por el reglamento de la International Board, atacar los ojos de un oponente con cualquier parte del cuerpo es castigado con una pena de entre 12 y 36 meses de suspensión, aunque la sanción que se sugiere es de dos años. Para el Pato Grau, no será la primera vez que deberá lidiar con un caso de este tipo. Ya le ocurrió en el partido inaugural del Mundial de Gales, en 1999, cuando por un entrevero con Colin Charvis recibió 21 días de suspensión. En 2001, durante un partido con Nueva Zelanda, en Christchurch, tras un altercado con Troy Flavell, estuvo fuera de la competencia internacional también por tres semanas.
El comisionado de Disciplina, el escocés Douglas Hunter, fue el que observó por televisión los hechos por los que se citaron a los argentinos. Hunter fue el mismo que desechó una protesta de Namibia por un supuesto pisotón a un rival del segunda línea Paul O´Connell, que luego actuó contra la Argentina.
En este Mundial ya fueron suspendidos dos jugadores. El fijiano Rupeni Caucau fue sancionado con dos semanas por golpear al francés Olivier Magne y el escocés Martin Leslie recibió 12 semanas por aplicar un rodillazo en el encuentro ante los Estados Unidos.


