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No fue una edición más para el Cruce Tandilia. La 6° edición marca un quiebre que parece definitivo. De aquella primera vez en 2011 a esta en 2016 pasaron algo más que 5 años. Si en 2011, 414 personas (137 equipos en 42km y 70 en 21km) terminaron la carrera, con Gustavo Reyes y Nelson Ortega a la cabeza, en la reciente fueron poco más de 1400 quienes terminaron dos días retando a las sierras de Tandil. De aquella edición inicial, solo para equipos, a esta última que unió a corredores individuales como a equipos formados por padres e hijos y hasta matrimonios, la propuesta parece no desintegrarse y apunta a un crecimiento sostenido.
El incremento es de más del 250% y ancla al Cruce Tandilia como una de las carreras que más proyección consiguió en tan poco tiempo. Las razones parecen obvias: es la previa al Cruce Columbia y sirve como puesta a punto justo 30 días antes de una de las principales carreras del calendario de trail y aventura de la Argentina. Esta explicación, es decir como anticipo a El Cruce parece cierto, le quitó corredores a los 30K Uniendo Pueblos, en Empalme Lobos que este año tuvo una merma de inscriptos. La otra razón, quizás más amplia y extendida, es que el Osde Cruce Tandilia permite vivir un fin de semana en medio de un entorno natural a poco más de 300 km de Buenos Aires. El acceso es rápido y, una de las opciones de viaje, aleja a los vehículos de la tortura que significa manejar en la ruta 2. Así lo reconoció el intendente Miguel Lunghi a LNCorre, momentos antes de iniciarse la prueba. "Para nosotros es una carrera importante porque genera casi 5000 turistas para Tandil. Eso impacta económicamente en la ciudad que los recibe en dos días", contó Lunghi. "Es un compromiso apoyar a esta carrera", agregó. Las palabras de Longhi no deben caer en un saco roto y generar un verdadero crecimiento del Cruce Tandilia, no sólo con la sesión de infraestructura como la pista municipal de atletismo o los cortes de calles, sino con una mayor apertura de la Secretaría de Turismo para que más corredores elijan Tandil como destino para conocer y correr, un combo creciente en esta nueva cultura de veranear en varias etapas. Esto es, realizar viajes cortos de 2 o 3 días (algunos más también) para descansar durante varios fines de semana en vez de salir 15 días de corrido como solía hacerse hasta hace unos años. Como ocurre en grandes carreras, el vínculo entre el área de Turismo y la carrera es imprescindible. El punto es que durante enero Tandil se encuentra en temporada alta y la capacidad hotelera suele estar a tope, sobre todo los fines de semana. Será cuestión de producir una ingeniería, con el municipio como morigerador, porque en los próximos años la cifra de inscriptos, sin dudas, tranquilamente puede trepar a más de 2000.

En palabras del cordobés Daniel Simbrón, ganador de la prueba mayor, los 60km, "el Cruce Tandilia es una carrera que nos permite testearnos a los que vamos por distancias mayores a los largo del año", sostuvo el cordobés y ex doble campeón argentino de maratón. En sintonía, el local y ganador de los 42km, Diego Simon, explicó que "empezar el año en Tandil y sin tener que viajar para competir es muy bueno para los corredores de acá", mientras los más chicos realizaban el Mini Cruce Tandilia destinado a los más chicos con distancias de 500 y 800 metros, según la edad.
El convite de este año fueron los 60km para darle mayor exigencia a los corredores más avezados y también arriesgados. Esta distancia contó con 197 participantes y da toda la sensación que el próximo año aumentará el número. Ante la consulta de si es factible pensar en que en 2017 ó 2018 pueda haber 80km en dos etapas, la respuesta no fue afirmativa. Pero tampoco negativa. "Entendemos que los corredores cada vez quieren mayores distancias. Evaluamos todo y nada es imposible", afirmaron los organizadores Carlos Centileno y Marcelo Palahi.
Si se analizan los dos días de carrera, el típico y agobiante calor de Tandil en esta época fue menos candente que en otras ediciones. Comparativamente con 2015, el segundo día se inició a las 8 y no a las 10 como venía sucediendo. Un punto a favor para que la mayoría de los corredores terminen antes del medio día, momento en que el sol raja la tierra.
Cuestiones a corregir, acaso, sea una salida por tandas. Si bien se logró que no se generen grandes embudos en zonas angostas, esta medida podría evitar aún más la aglomeración de corredores en algunas partes del circuito. Esto, explicado desde la organización, se logró con la categoría elite dado que se trata de la minoría de atletas que van en busca del podio.
En 6 años, el Cruce Tandilia logró instalarse en un calendario de carreras cada vez más competitivo y los corredores eligen esta carrera por razones que van desde la familiaridad y cercanía que continúa generando hasta la posibilidad de prepararse para las pruebas que vienen. Ambos extremos, tan distintos pero tan cercanos, son cobijados por la magia y el encanto de de una área precámbrica que crece



