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Tras diez años de ausencia, el ex presidente de River Hugo César Santilli está de regreso en la política del club con vistas a las elecciones de diciembre del año próximo. En su anterior gestión (1983/89), la entidad de Núñez ganó por primera vez la Copa Libertadores, en 1986, y ese mismo año conquistó su única Copa Europeo-Sudamericana. El ex titular dejó la conducción de River para acompañar al ex presidente de la República Carlos Menem, que lo designó titular del Banco Nación.
-El panorama económico-financiero del club es bastante oscuro. Si gana las elecciones, ¿cómo piensa revertir la situación?
-Reduciremos rápidamente el déficit mensual, que es de 1.500.000 pesos. Por lo pronto, River tiene que bajar 15 contratos de jugadores. Necesita nada más que 25 profesionales. El resto se puede completar con amateurs. En este momento, River paga 10 contratos que no utiliza. Ni están en el banco ni los tiene en cuenta para los distintos torneos. Nosotros, en el ´86, ganamos todo con 27 profesionales. Otro tema son los viajes; no hay austeridad. Cuando se va a Río de Janeiro, Montevideo o Chile, no puede ser que River pague 50 pasajes y vuelos chárters. Nosotros, cuando viajamos a Tokio, sólo dos dirigentes fueron solventados por el club. El resto se costeó los gastos de viaje y estada por sus propios medios. En River se está gastando irreflexivamente. Hay que llegar al déficit cero. No puede ser que los egresos superen ampliamente a los ingresos. Si se sigue así, ni las ventas de Aimar y Saviola podrán disminuir el endeudamiento.
-¿River, a corto o mediano plazo, será otro Racing?
-No, no, no. River está debilitado, pero no va a llegar a una situación extrema. Si bien tiene una deuda alta, no es inmanejable. Con una administración prudente, se puede salir cómodamente de esta situación.
-¿River debe ser gerenciado?
-No lo necesita. El gerenciamiento sirve para los clubes que están quebrados o disponen de dirigentes que no tienen la capacidad para revertir una situación extrema. En River no hay consenso para un gerenciamiento, ni en la dirigencia ni en la masa societaria.
-¿Cuál será su plataforma política?
-Creo que hay que hacer un cambio importante de timón, buscando objetivos que lo potencien fuertemente. River necesita resolver la asimetría que tiene entre 12.000.000 de hinchas y nada más que 30.000 socios. Por lo tanto, iremos a la búsqueda de 1.000.000 de socios gratuitos, vía Internet. Si River consigue esta cifra, el club va a valer cinco veces más. Proyectamos una remodelación integral del estadio. El anillo bajo para las actividades deportivas. El anillo medio para las actividades sociales, culturales, educativas y administrativas. Dispondremos de 4000 estacionamientos internos y externos y la remodelación de las tribunas para contar con accesos y baños de primer nivel. Además, todos los espectadores deberán estar cómodamente sentados en palcos o plateas preferenciales. River volverá a prestigiar al deporte argentino con un fuerte apoyo a las disciplinas federadas y recreativas. En mis anteriores presidencias teníamos 400 campeones nacionales e internacionales en las distintas actividades. River necesita 600 dirigentes sin remuneración, pero idóneos para que conduzcan este proyecto.
-¿Quiénes lo acompañarán en la fórmula presidencial?
-Aún no está resuelto. En marzo es muy probable que lo definamos. Una corriente propicia al doctor Jorge Francisco, otro sector a Beto Alonso, otros a Rodolfo Cuiña, y así sucesivamente a José Ballotta, a Luis Mentasti, a Juan Pérez Companc.

