

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
A paso lento, algo sudado, llegó Sarbelio Fuentes a la sede de la Federación Argentina de Boxeo (FAB). Con acento simpático, el gran maestro repartió saludos. Abrazo por aquí, apretón de mano por allá; otra vez ingresó en Castro Barros 75. Este cubano, de 64 años sólo evidenciados por las canas que tiñen su cabello y alguna que otra arruga, se mostró tan cómodo como en su casa.
Nostálgico, miró de reojo cada rincón de aquel lugar que lo cobijó durante casi cinco años, cuando estuvo a cargo del equipo de boxeo amateur argentino. Fuentes llegó al país en 1994 para trabajar con el boxeo mendocino. Al poco tiempo, Osvaldo Bisbal, presidente de la FAB, lo tentó para conducir el equipo nacional. Así comenzó un romance que aún hoy continúa.
Reencauzó al boxeo amateur argentino, descubrió promesas y sobre todo engordó la historia: bajo su conducción, en 47 competencias internacionales, se consiguieron 43 medallas doradas, 56 plateadas y 67 de bronce. Entre los logros más destacados, imposible omitir las primeras medallas doradas a nivel mundial y el bronce de Pablo Chacón en los Juegos de Atlanta 96.
Luego de los Juegos de Sydney, reclamado por su país, comenzó a dirigir el equipo cubano de boxeo, uno de los mejores del mundo. "No soy un súper entrenador. Los años de gloria fueron porque había una camada de boxeadores extraordinarios y tuvimos mucho tiempo para trabajar", se limitó a decir un humilde Fuentes, que estuvo de paso por Buenos Aires para dictar un curso de Solidaridad Olímpica en la FAB.
Dolido como un argentino más, lamentó la derrota de Daniel Brizuela, el único pugilista argentino que viajó a Atenas, y el notable retroceso del boxeo argentino desde su partida a la isla. "En la Argentina el paso al profesionalismo es demasiado tempranero, si no, hoy estaríamos festejando más de una medalla", advirtió el entrenador cubano.
Y encontró otras razones en los problemas presupuestarios y la imperiosa necesidad de perfeccionar a los profesores. "La superación de los entrenadores es fundamental para el progreso del deporte", aconsejó.
Lejos del gimnasio, sin demasiado aroma a box, en la sala Icaro Frusca, en el primer piso de la FAB, Fuentes, con voz suave, defendió enérgicamente el apoyo del gobierno cubano al deporte. Sin precisar cifras, elogió el aporte económico a la disciplina en su país y le deseó suerte a todo aquel boxeador que opte por dar el salto al profesionalismo.
Astuto, inteligente y muy conocedor de la relación profesor- alumno, no logró esquivar hablar de algunos de sus ex pupilos, de quienes atesora un profundo recuerdo, pero que no puede seguir de cerca sus carreras deportivas a causa del bloqueo de los medios de comunicación en la isla. "De acuerdo a lo que observé, Garay (Hugo) y Narváez (Omar) están muy bien, Carrera (Mariano) me sorprendió y creo que Israel Pérez se quedó un poco. Igualmente, esta camada de boxeadores dará que hablar", señaló.
Más tarde Fuentes viajó a Córdoba para visitar a Carlos Tello, que integró el cuerpo técnico nacional junto con él durante cinco años, y a uno de sus pupilos, Omar Narváez, hoy campeón mundial de la OMB. El maestro Sarbelio regresó y dejó la puerta abierta para intentar recuperar al golpeado boxeo amateur argentino: "Yo quiero volver. Sea quien sea el secretario de Deportes, tengo una responsabilidad con este país. Porque la Argentina es mi segunda patria".
Fecha y lugar de nacimiento: 21 de octubre de 1939, en Santiago de Cuba
Algunos logros cubanos bajo su conducción:



