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El único festejo argentino en el fin de semana de sensaciones contrapuestas quedó en las manos de Franco Squillari. El zurdo, de 23 años y 5º favorito, obtuvo el título más importante de su carrera al adjudicarse el torneo de Stuttgart, (US$ 1.000.000,ATP), tras vencer a Gastón Gaudio, en una final entre amigos, más que compatriotas, por 6-2, 3-6, 4-6, 6-4 y 6-2, en 3h40m.
Squillari, en el mejor momento de su carrera, conquistó así su segundo título del 2000 (el 7 de mayo se impuso en Munich), el tercero de su carrera (el primero también en Munich, en 1999), y el 132º para el tenis masculino de nuestro país en la era abierta. Desde hoy, se ubicará en el puesto 14º del ranking de la ATP (estará 10º en la Carrera), su mejor ubicación en el profesionalismo.
Semifinalista en Roland Garros este año, Squillari tiene un particular récord de éxitos en Alemania. Allí, incluyendo los challengers, jugó 37 partidos, con 30 victorias que incluyen un challenger y sus tres campeonatos profesionales. Sin dudas, el suelo germano parece ser el ideal. "Siempre juego bien en Alemania, pero éste es mi título más grande", expresó Squillari en una conversación telefónica con La Nación .
Emocionado, el Totó dedicó la victoria "a Horacio (De la Peña, su coach), que me apoyó toda la semana; a Vicky, mi novia; a Luciano Bigliani, un gran amigo; a Claudio Ferrer, mi preparador físico, y, por supuesto, a mi hermano, Pier, y a la memoria de Piero, mi viejo".
En el court central del Weissenhoff Tennis Club, Squillari apenas apretó el puño y miró al cielo cuando una doble falta de Gaudio significó el final. Habían pasado más de cuatro horas desde el comienzo del encuentro, incluida una suspensión por lluvia.
"Fue uno de los partidos más duros de mi vida, nunca tuve que luchar tanto. Pero reconozco que siempre es difícil jugar con un amigo. Esto, tal vez, es una de las cosas feas que tiene el tenis", confesó el Totó, que hasta hace poco compartía entrenador con Gaudio. Ahora,De la Peña sólo conduce a Squillari.
Como lo indica el score, no fue nada fácil el éxito para el zurdo. En su primera final de ATP, Gaudio estuvo muy cerca de quedarse con todo. La final tuvo varias rachas, que comenzaron con un arranque sólido de Squillari, con la característica bazooka que tiene en su drive para adelantarse 6-2 y 3-1.
Sin embargo, el Totó se encargó de dejar abierta la puerta para la recuperación de Gaudio. Enseguida perdió su saque en cero (con cuatro errores no forzados), seis games consecutivos, mostró signos de cansancio y cedió el segundo y el tercer set. "Estaba acalambrado; por un momento creí que no podía seguir", comentó Squillari, que solicitó fisioterapeuta cuando terminó el tercer parcial.
No era lo único. Squillari todavía estaba afectado por problemas estomacales, derivados del peso que perdió tras su gran actuación en Roland Garros. "No quiero ni pesarme: estoy casi nueve kilos por debajo de mi peso habitual", bromeó. Por el mismo motivo había abandonado su partido de cuartos de final ante Gaudio la semana última, en Gstaad.
Con el resultado 2-6, 6-3, 6-4 y 1-2 para Gaudio, la lluvia hizo su aparición y postergó las acciones por media hora. Para Squillari, fue una auténtica mano de Dios: "Creo que la lluvia la mandó el de arriba, porque me sirvió para recuperar fuerzas cuando estaba perdido".
Gaudio coincidió: "La lluvia lo ayudó, porque Totó estaba muerto y yo ya tenía ganado el partido. Fue muy difícil, porque nos entrenamos juntos durante mucho tiempo y por eso la final resultó tan pareja".
Al regreso, con Squillari en mejor forma, el triunfo quedó al alcance de los dos. En el décimo game, una doble falta por foot-fault (pisar el fleje al sacar) le hizo perder el control a Gaudio, que cedió el cuarto set. Con su rival agotado, el resto fue de Squillari, que quebró en el sexto juego para encaminarse hacia la victoria.
Como vencedor, Squillari recibió un cheque de 167.000 dólares (premio récord para un argentino en un solo torneo) y, de yapa, un descapotable Mercedes Benz SL, azul oscuro, valuado en 75.000 dólares y con el que dio una vuelta en la entrega de premios. "Es un auto espectacular, pero no voy a tener mucho tiempo para conducirlo. Lo voy a dejar en Alemania, así me sirve para movilizarme dentro de Europa", comentó Squillari. Para Gaudio, que desde hoy estará entre los 30 mejores, el premio fue de US$ 88.000.
Pasó otro fin de semana para el tenis argentino, con una cuota de tristeza (la derrota por la Copa Davis en Montreal) y un festejo. La sonrisa fue para Squillari, que disfruta de un presente sobre ruedas...


