Gritos, calambres y pepinillos: La caótica semifinal entre un Zverev furioso y un Alcaraz resiliente en el Australian Open
El tenista alemán estalló contra los oficiales por la asistencia médica al español, quien se recuperó tras ingerir una insólita bebida
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La épica batalla de más de cinco horas entre Carlos Alcaraz y Alexander Zverev quedó marcada por un momento de alta tensión en el Australian Open. En el tercer set, el N° 1 del mundo comenzó a experimentar problemas físicos en su pierna derecha; finalmente, requirió de atención, lo que provocó la furia del jugador alemán y un cruce con los oficiales del torneo por el tiempo médico que pidió su rival.
Luego de ponerse 5-4 arriba, sacando adelante un game realmente complicado en el tercer set, Alcaraz pidió tiempo médico para ser atendido por calambres. En ese momento, estalló Zverev al argumentar que su rival no podía ser atendido dado que la regla no permite la asistencia médica en estos casos.
“¡Esto es una mierda! ¡Está con calambres! ¡No pueden permitir esto!”, le planteó el N° 3 del mundo a la jueza de silla, Marijana Veljović. Posteriormente, solicitó que se acercara el supervisor de la ITF para que tomara en cuenta la situación. “Está pidiendo tiempo médico por calambres, ¡pero el tratamiento por calambres no está permitido! ¡No está lesionado! ¡Esto es una mierda! ¡Una mierda!”, insistió el alemán.
Durante un momento del intercambio con el supervisor y la juez de línea, Zverev llegó a señalar ante el cuerpo arbitral: “Siempre están protegiendo a estos dos”, en referencia a Alcaraz y Sinner. Cabe señalar que el tenista italiano fue también criticado por sus colegas por la decisión tomada por las autoridades del torneo que decidieron cerrar el techo de la cancha principal cuando estaba perdiendo su partido ante Eliot Spizzirri.
En ese marco, después del tiempo médico pedido por el español, el alemán resurgió en el encuentro, se quedó con los dos sets posteriores que se definieron en el tiebreak y estiró el partido a más de cinco horas de juego. Si bien sacó para ser el primer finalista, Alcaraz volvió a recuperar su mejor nivel y se llevó el parcial final por 7-5.
“Normalmente no se puede pedir un tiempo médico por calambres. No es mi decisión. No me gustó, pero no es mi decisión. Solo dije que era una mierda. Pero, sinceramente, no quiero hablar de esto ahora mismo, porque creo que esta es una de las mejores batallas que ha habido nunca en Australia. Ese no merece ser el tópico ahora mismo”, señaló el alemán en conferencia de prensa.
Consultado sobre si le afectó que su rival estuviera condicionado físicamente, Zverev destacó que la derrota no estuvo relacionada al estado de Alcaraz: “No hice un buen trabajo en el tercer y cuarto set. Debería haberlos ganado más fácilmente en cierto modo, pero él estaba haciendo muchos golpes ganadores desde el primer golpe del punto, así que no conseguía entrar en los peloteos”.
“Aunque no se sintiera al 100%, aún podía ganar el partido porque ya habías visto lo fuerte que golpeaba su derecha y lo bien que golpeaba su revés. Sigue siendo un gran jugador pase lo que pase. Quizá fui un poco cauteloso, quizá un poco prudente, pero el resto del partido pensé que estaba entrando bien en los peloteos”.

Un remedio mágico para Alcaraz
Alcaraz se vio afectado por unos fuertes calambres durante el tercer set. Antes de pedir tiempo médico, llegó a confesarle a su cuerpo técnico que no se encontraba en buenas condiciones del estómago. “He vomitado, no sé si tengo que tomarme algo”, advirtió cuando se acercó al palco para estirar las piernas y advertirles de que sus problemas físicos eran más graves de lo que pensaba.
Frente a ello, el N° 1 del mundo pidió un remedio poco habitual para solucionar sus calambres: el jugo de pepinillos. El español pidió el frasco en plena pausa y el equipo le acercó más cantidad. Esa solución llamó la atención por lo rápido que alivió sus molestias musculares.

La bebida que tomó Alcaraz se trata de un preparado a base de pepinillos en vinagre cuya acidez y electrolitos ayudarían a estimular la musculatura y a prevenir la congestión que provoca los calambres. “Te vas acostumbrando a ello, no es que me encante, no me lo tomaría en una comida”, reveló hace un tiempo cuando confesó que ya había recurrido a este remedio en la semifinal de la última edición de Roland Garros.
“Estoy muy contento de tener la oportunidad de jugar mi primera final aquí. Es algo que buscaba con mucha ilusión. Creo que han sido dos semanas fantásticas hasta ahora. Mi nivel ha mejorado muchísimo. No estaría aquí ahora mismo sin estos chicos [el público]... fue un verdadero placer jugar frente a ustedes. La forma en que me animaron a volver al partido”, celebró Alcaraz después del encuentro.

Cabe señalar que no es la primera vez que Alcaraz sufre calambres en un partido importante. En la edición 2023 de Roland Garros, el español padeció los mismos inconvenientes físicos en la semifinal que perdió ante Novak Djokovic. “Sentí calambres por los nervios y la tensión de jugar con una leyenda como Djokovic. Nunca había sentido algo así en el pasado. Los calambres empezaron en la mano, luego en las piernas y han acabado siendo por todo el cuerpo”, manifestó.
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