Juan Martín del Potro y su estado emocional: la llama de su carrera tenística se sostiene sólo por su espíritu resiliente

Juan Martín del Potro sigue sufriendo molestias en la rodilla derecha, pero mantiene los esfuerzos para retirarse jugando
Juan Martín del Potro sigue sufriendo molestias en la rodilla derecha, pero mantiene los esfuerzos para retirarse jugando Crédito: Shutterstock
Sebastián Torok
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13 de diciembre de 2020  • 02:47

Juan Martín del Potro se encuentra en un estado de enmarañamiento emocional y confusión informativa amontonada después de incontables consultas médicas que, hoy, la llama de su carrera tenística se sostiene únicamente por su espíritu resiliente y porque se empecina con ser el dueño de su propio final (y no que una lesión no le permita despedirse como merece, dentro de un court). El tenista tandilense, uno de los deportistas argentinos más destacados de todos los tiempos, está angustiado. Aquella maldita fractura en la rótula derecha que padeció el 11 de octubre de 2018, después de trastabillar en el cemento de Shanghai y que sus cien kilos impactaran en la rodilla, es, aún hoy cuando pasaron más de dos años, una pesadilla. El ex número 3 del mundo sigue sintiendo un "roce en la rótula" que le genera molestias para jugar al tenis, pero también para simples acciones de su vida cotidiana como subir y bajar escaleras. Tenaz, sigue buscando opciones, pero el escenario es cada día más angosto.

Donde empezó todo: la caída en Shanghai, en octubre de 2018, cuando la rodilla comenzó a ser un problema para Del Potro
Donde empezó todo: la caída en Shanghai, en octubre de 2018, cuando la rodilla comenzó a ser un problema para Del Potro

Si bien Del Potro, mayormente, se aisló en una suerte de burbuja protectora y muchos de sus silencios le crearon dolores de cabeza, hoy -dicho por la propia gente de su entorno- se lo observa más introvertido y desconfiado que nunca. Su círculo íntimo se redujo aún más. Juan Martín siempre fue pragmático, de ponerse objetivos y buscar resultados prontamente: con su rodilla es igual. Está agotado: ya no está dispuesto a pasar por tratamientos y períodos largos de rehabilitación, aunque sean menos invasivos, y por eso, después de un retorno inoportuno en los primeros meses de 2019 (su rodilla todavía estaba frágil) y de tener diferencias con Jorge Batista (reconocido médico de Boca Juniors), se operó tres veces.

En junio de ese año (en Barcelona, con Ángel Ruiz Cotorro, el doctor de confianza de Rafael Nadal), en enero pasado (en Miami, con Lee Kaplan, director de Medicina Deportiva de la Universidad de Miami) y en agosto último en Berna, Suiza (con Roland Biedert, médico de Roger Federer y Stan Wawrinka). Ninguna de las intervenciones le logró quitar el dolor y ya perdió la seguridad en todos los médicos. Maldice, no tiene una brújula, se mueve por recomendaciones y el abuso de consultas le generó más confusiones: cada médico del mundo, por más experto que sea, suele tener "su propio librito".

Los profesionales que de una u otra manera tuvieron preciso conocimiento de la lesión de rodilla de Del Potro, coinciden: "no hay riesgo de que se vuelva a romper". El campeón del US Open 2009 ya pasó por momentos traumáticos debido a las lesiones (entre 2010 y 2015 fue operado cuatro veces en las muñecas), pero en septiembre cumplió 32 años y su combustible se consume, la capacidad de recuperación es menor a la de hace una década. Un profesional ligado al tenis argentino lo describió así, ante LA NACION: "Es como cuando sos adolescente: salís un viernes a la noche y el sábado a la mañana podés estar jugando un partido de fútbol sin problemas. Pero después de los 30, si hacés lo mismo, no te podés levantar o, como mínimo, tenés que dormir cuatro horas de siesta".

El miércoles 19 de junio de 2019, Del Potro disputó su último partido, una victoria por 7-5 y 6-4 sobre Denis Shapovalov, por el torneo de Queen's, en Londres. Un resbalón en aquel encuentro agudizó los problemas que arrastraba en la rodilla y luego no se presentó al duelo contra el español Feliciano López

Y Del Potro está aturdido y pensando en su calidad de vida, no sólo en un retorno al circuito o en los Juegos Olímpicos de Tokio (su mayor incentivo). El deportista de alto rendimiento suele tener que convivir con las molestias en el cuerpo, pero hoy el umbral de dolor del actual 157° del circuito es bajo.

La lesión que sufrió el doble medallista olímpico es totalmente inusual en el tenis: es más frecuente en personas de edad avanzada con osteoporosis que tropiezan y caen sobre sus rodillas, en jóvenes que tienen fuertes impactos en accidentes o en futbolistas. Aquel día en el Masters 1000 chino la fortuna no lo acompañó. Pero no se rinde. Y así lo certificó su presencia, hace unos días, en Porto Alegre, en Obtg.Life, un centro médico que se enorgullece por realizar "procedimientos ortopédicos regenerativos no quirúrgicos con una propuesta revolucionaria" y en el que también se atiende, por ejemplo, el ex caudillo del fútbol uruguayo Diego Lugano.

El 19 de junio de 2019, Del Potro disputó su último partido, una victoria por 7-5 y 6-4 sobre Shapovalov, en Queens. Un resbalón agudizó los problemas que arrastraba en la rodilla.
El 19 de junio de 2019, Del Potro disputó su último partido, una victoria por 7-5 y 6-4 sobre Shapovalov, en Queens. Un resbalón agudizó los problemas que arrastraba en la rodilla. Crédito: captura TV

Del Potro se sometió a un procedimiento llamado BMAC, concentrado de células madre y factores de crecimiento de la médula ósea. No es la primera vez que durante este período traumático se entrega a un tratamiento con células madre: Ruiz Cotorro, médico de la Real Federación Española de Tenis, también se lo hizo, pero el argentino no halló los resultados que esperaba. Se trata de una terapia relativamente moderna, que todavía no ostenta las amplias estadísticas de otros tratamientos y cuya efectividad -muchas veces- depende de "acertar el tejido" en el que se aplica. A Del Potro le hablaron del doctor Luiz Felipe Carvalho (especialista en ortopedia, traumatología y en tratamiento de medicina regenerativa) y hacia allí fue: inició el tratamiento y deberá regresar a Brasil dentro de algunas semanas.

Del Potro en Porto Alegre, donde se realizó un tratamiento especial para tratar de volver al tenis; en la foto lo acompañan, entre otros, los uruguayos Diego Lugano y Emiliano Lasa
Del Potro en Porto Alegre, donde se realizó un tratamiento especial para tratar de volver al tenis; en la foto lo acompañan, entre otros, los uruguayos Diego Lugano y Emiliano Lasa

"La vengo peleando desde hace mucho tiempo. A veces estoy bien y en otros momentos estoy mal. Pero me cuesta mucho volver. Es una realidad y no puedo taparla", reconoció Del Potro, en los últimos días del mes pasado, en ESPN, en una de sus escasas apariciones públicas durante los últimos tiempos. Se encontraba en Miami y el fallecimiento de Diego Maradona le había pegado un gancho en el mentón. El 20 de julio pasado, Juan Martín posteó una foto en Instagram, anunciando, con una sonrisa, que se había reencontrado con su "amiga" (la raqueta) y que si bien permanecía con molestias, había vuelto a practicar tenis. Desde entonces, su comunicación fue en cuenta gotas y, si por lo general en su carrera optó por blindarse, ahora lo profundizó.

Muchas veces Juan Martín del Potro debió sobreponerse a adversidades y lesiones, pero el tiempo pasa y las energías ya no son las mismas que antes
Muchas veces Juan Martín del Potro debió sobreponerse a adversidades y lesiones, pero el tiempo pasa y las energías ya no son las mismas que antes Crédito: Shutterstock

Ama el tenis y la competencia. Reconoce que durante este período en el que el Big 3 exhibe hendijas y los jóvenes luchan por dominar, él podría haber hecho mucho ruido y eso lo mortifica. Su mente, por momentos, lo traiciona y le hace bajar la guardia. Pero, tozudo, se lava la cara y arranca de nuevo. En 2015, después de la tercera cirugía de muñeca izquierda, llegó a decir en su intimidad: "Estoy retirado. No va más". Es verdad que los obstáculos que le puso la muñeca los toreó cambiando su estilo de juego (revés con slice) y que la actual molestia es distinta porque no le permite desplazarse ni tener la explosión que quisiera, pero en aquel momento su cabeza un día hizo un click, se decidió a luchar por la recuperación y logró el milagro, que hasta lo llevó a ganar la Copa Davis. Por ello, ¿alguien se anima a sentenciar que Del Potro no volverá a jugar?

Durante su película en la elite del tenis, Del Potro cruzó sus límites físicos muchas veces. Pero hoy ruega que el dolor le disminuya; suplica que suceda. No lo tolera más. Recién cuando eso pase retomará los ejercicios para fortalecer la rodilla y se dará el gusto de empuñar la raqueta para empezar a impactar la pelota como pocos saben. Si el sufrimiento no llegara a disminuir será momento de tomar una decisión: jugar con molestias hasta que el cuerpo (y el corazón) ya no lo tolere o darse definitivamente por vencido. Por ahora, sigue luchando.

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